La mariposa y la muerte del jilguero. Cuento infantil sobre la muerte

Con este cuento corto para niños podrás hablar a tus hijos sobre la muerte

Marisa Alonso Santamaría

Hablar sobre la muerte con los niños puede resultar un tema un poco delicado. Los padres no solemos sentirnos muy a gusto conversando sobre la pérdida de un ser querido y a muchos niños les cuesta comprender qué ocurre cuando alguien fallece. Muchas veces, ni nosotros mismos entendemos la pérdida... En Guiainfantil.com apostamos por los cuentos como herramienta educativa con la que los niños pueden entender mejor el mundo que les rodea.

Por eso, aquí puedes leer "La mariposa y la muerte del jilguero", un cuento infantil protagonizado por los animales del bosque que habla sobre la muerte. Tras el cuento, encontrarás algunos consejos que te servirán para dirigir las preguntas que probablemente te haga tu hijo tras leer la historia. 

Cuento infantil para hablar de la muerte con los niños

Un cuento infantil sobre la muerte para que los niños reflexionen

La mariposa estaba muy triste. Su amigo jilguero llevaba unos días sin visitarla y lo estaba echando mucho de menos. «¿Dónde estará?», se preguntó en voz alta.

Un conejo que pasaba por allí le preguntó:

—¿De quién hablas?

—De mi amigo el jilguero —le contestó con una mueca— hace días que no viene a visitarme y estoy muy extrañada.

Al conejo le dio un vuelco el corazón. La noche anterior había escuchado decir a un búho que habían encontrado al jilguero muerto.

—Quizás ha salido de viaje —se le ocurrió decir en el momento.

El conejo se despidió de la mariposa, y fue enseguida a adentrarse en el bosque para contar a los demás animales lo que sucedía.

Todos hablaban a la vez.

Si se lo decimos se le romperá el corazón —decían unos.

—Si no se lo decimos estará esperando al jilguero cada día y no entenderá por qué se ha ido —decían otros.

—De todas maneras se sentirá muy triste  —decían los demás compungidos.

Pasaron dos días y los animales del bosque seguían sin atreverse a contar a la mariposa que el jilguero había muerto.

Mientras, ella seguía preguntando a todos por su amigo.

¿Has visto a mi amigo jilguero? —preguntó a un corzo.

—No; no lo he visto —contestó bajando la cabeza, alejándose rápidamente de allí.

—¿Has visto a mi amigo jilguero? —preguntó después a la liebre.

—No; no lo he visto —contestó, y de un salto desapareció enseguida temiendo que la mariposa siguiera preguntando.

Al amanecer del tercer día estaba la mariposa desperezándose y escuchó hablar a dos colibríes que pasaban por allí.

Ha sido una pena lo que le ha pasado al jilguero... ¡Qué mala suerte enredarse en esa alambrada!

—¿Al jilguero? ¿Qué le ha ocurrido a mi amigo jilguero? —preguntó muy alarmada.

—¿No te has enterado? Lo saben todos en el bosque —le dijeron—. Murió la otra noche al chocar con una valla de alambre.

—¿Quéeééééé? —gritó sin poderlo creer.

—¡¿Cómo es posible que nadie me haya dicho nada?! —se dijo la mariposa—. Había preguntado a todos en el bosque. 

Al enterarse de la muerte de su amigo y de que había sido engañada por todos los animales, la mariposa sintió una punzada tan penetrante en su pequeño corazón que a punto estuvo de morir en ese instante.

Todos en el bosque supieron que ocultando la muerte del jilguero a la mariposa, lo único que habían conseguido era causarle más dolor.

Poco a poco, con el paso del tiempo, la triste mariposa logró remontar el vuelo; pero nunca entendió por qué todos le habían ocultado la muerte de su amigo.

Consejos para explicar la muerte a tus hijos

Es probable que este cuento haga reflexionar a tu hijo sobre la muerte. ¿Por qué le ocultaron la muerte a la mariposa? ¿Por qué se ha muerto el jilguero? ¿Qué ocurre cuándo te mueres? Debes estar preparado para responder a todas las dudas que le puedan surgir al niño. A la hora de contestarle, ten en cuenta los siguientes consejos.

1. Nunca mientas a tus hijos ni trates de ocultarles que la muerte existe. No hay que plantearla como algo tétrico a lo que hay que temer, porque en tal caso los niños podrían desarrollar miedo. Sin embargo, debes explicarles qué es y qué supone la muerte.

2. Al explicar la muerte a tus hijos, debes tener en cuenta qué edad tiene. Por ejemplo, debes tener en cuenta que cuando los niños son muy pequeños, no pueden comprender el concepto de 'para siempre'.

3. Utiliza un tono calmado, un lenguaje sencillo y responde de una manera honesta. Si, debido a un fallecimiento reciente sientes la necesidad de explicarles cómo te sientes, no dudes en hablarles sobre tus emociones, siempre teniendo en cuenta que son niños.

4. Responde a todas las preguntas que tengan. Nunca les digas eso de 'ya lo entenderás cuando seas mayor'.

Aunque sea un tema de conversación un tanto incómodo, hablar de la muerte con los niños es necesario. Se trata de un concepto que estará presente en su vida de una u otra forma (por la muerte de un familiar, en las películas, en los telediarios...). Después de todo, la muerte forma parte de la vida y, por tanto, no servirá de nada ocultarles su existencia, como hicieron los animales del bosque con la mariposa.