La Navidad en casa de un niño con síndrome de Asperger

Las fiestas navideñas para niños con TEA son una oportunidad de aprendizaje

Olga Flores López

Las navidades son una época de sobreestimulación sensorial, cambios en rutinas, reuniones familiares, situaciones que pueden resultar agradables al mismo tiempo que estresantes. ¿Cómo influye esto en los niños con síndrome de Asperger? Es cierto que para las familias en las que hay un niño con Síndrome de Asperger el reto es especial, pero esta época también está llena de oportunidades de aprendizaje y disfrute para todos.

Cómo con los niños con  Síndrome de Asperger 

navidad con un niño con síndrome de asperger

Aunque cada niño y niña es diferente, las personas con T.E.A. (Trastorno del Espectro Autista) suelen compartir algunas particularidades:

- Prefieren las rutinas a las situaciones inesperadas o las sorpresas.

- Tienden a comprender de forma distinta y muy literal las situaciones sociales y la comunicación.

- Pueden ser muy sensibles a ruidos, luces, olores o determinado tacto.

- Tienen focos de interés muy fuertes. 

Teniendo en cuenta estas características generales y el conocimiento que los padres y madres tienen de sus hijos, podremos prepararnos para los momentos especiales de estas fechas.

Cómo preparar la Navidad en el seno de una familia con un niño con síndrome de Asperger 

organizar navidad con niño con asperger

Aunque probablemente ya sea un recurso que utilizamos durante el resto del año, es especialmente recomendable en este momento utilizar un calendario visual-escrito para anticipar cuánto duran las vacaciones, cuándo se vuelve al cole y qué se va a hacer cada día.

No olvidemos que, aunque estas fechas significan muchos cambios, debemos intentar mantener ciertas rutinas, aquellas que permiten al niño 'dar estructura' a su día. Pueden ser las horas de las comidas, la hora de acostarse, un programa de televisión que ve siempre a la misma hora, etc.

La anticipación es especialmente importante cuando vayamos a realizar actividades nuevas. No se trata solo de incluirlas en el calendario, sino también de explicar y hacer visible para el niño quiénes van a estar en esas actividades, el lugar en el que sucederá, cómo se comportarán los demás y cómo ha de comportarse él, etc.

Para ayudar a esta anticipación se pueden usar fotografías de familiares y amigos con los que nos reuniremos, vídeos de estas situaciones (por ejemplo de navidades pasadas) o historias sociales (guiones explicativos de la situación).

El número de actividades y su duración deben estar ajustados a lo que pueda disfrutar, sin que resulte una sobrecarga. Todos los niños están especialmente activados durante estas fechas, pero para los niños con Síndrome de Asperger puede ser especialmente difícil volver a la calma después de un día repleto de actividades.

Algunos materiales pueden ayudar a minimizar esta sobrecarga: cascos, gafas, pelotas anti-estrés, mordedores, etc. Si observamos que el nivel de estrés del niño está aumentando, podemos tomar 'descansos' de la actividad y volver a ella en un rato. Elegir horarios en los que haya menos afluencia puede ser también una buena opción preventiva. 

Para actividades en casa, como reuniones familiares, podemos identificar un lugar 'tranquilo' al que el niño pueda ir cuando necesite calma. Si estamos de visita en otra casa, no es descartable usar una tienda de campaña infantil. Previamente, tendremos que haber practicado el uso de este material para que se asocie con una sensación de confort. También puede ser una buena opción llevar objetos a los tiene un apego especial y que sabemos que le dan seguridad.

Si vamos a viajar, conviene anticipar cuánto durará el trayecto, por ejemplo con un reloj visual o señalando en un mapa los lugares por los que vamos a ir pasando para visualizar el avance del recorrido. Podemos ocupar esta 'espera' con juegos de viaje o recurriendo a la tecnología. 

Consejos para amigos y familiares de un niño con Asperger 

celebrar la navidad con niño con asperger

Con cierta frecuencia, la familia extensa (tíos, abuelos…) desconoce que el niño tiene Síndrome de Asperger o qué significa esto. Es un buen momento para ir aclarando con ellos cómo es su nieto, sobrino… y por qué tiene ciertos comportamientos. No es tan importante que conozcan la etiqueta diagnóstica como que respeten la individualidad del niño. Por ejemplo, los abrazos y besos pueden resultar muy invasivos. Podemos explicarles que a nuestro niño le ponen nervioso estos gestos de afecto y que pueden hacer otros como “chocar la mano” o “lanzar un beso”.

Cuando hablamos de los ajustes que necesitará en el entorno un niño con Síndrome de Asperger, puede que estos impliquen una limitación en las actividades para los hermanos. Como durante el resto del año, debemos mantener tiempos especiales con ellos. Si el niño con Síndrome de Asperger no puede acudir a alguna actividad pero es importante para su hermano, seguro que podemos recurrir a abuelos, tíos, amigos… para que hagan algo divertido con él mientras acudimos con su hermano a esa actividad.

Como todos los demás, un niño con Síndrome de Asperger necesita compartir, disfrutar, estar tranquilo a veces y activado otras, ser estimulado, aprender… Proporcionarle esto requerirá ajustes en el entorno y apoyos especiales, pero nos permitirá disfrutar de las Navidades tanto como cualquier familia. 

Regalos para los niños con Trastorno de Espectro Autista 

regalos y asperger

Las comidas, la decoración navideña, los regalos, los campamentos... ¡Muchos cambios a los que tenemos que ir acostumbrando a los pequeños! Aquí tienes unos útiles consejos: 

Las comidas
Es frecuente que a los niños y niñas con Síndrome de Asperger les cueste regular la cantidad de comida, especialmente cuando hay platos de los que pueden ir 'picando'. Podemos indicarles que elijan los alimentos que quieren comer de todo lo que haya en la mesa y ponerlo en un único plato, de forma que este exista un límite pero les demos posibilidad de elegir. Eso sí, no es buen momento para introducir cambios en la alimentación, por lo que si tienen alguna restricción en sabores, texturas, colores, etc., sería importante respetar estas particularidades.

La decoración navideña
Cuando vayamos a colocar la decoración navideña, podemos hacer partícipe al niño. Ponerlos y retirarlos a lo largo de varios días puede ayudarle a tolerar mejor este cambio. Si tienen especial predilección por las luces y esto puede llegar a interferir, podemos establecer momentos concretos del día para encenderlas.

Los regalos
Como hemos comentado, a las personas con Síndrome de Asperger no suelen gustarles las sorpresas, a veces incluso aunque sean aparentemente positivas. Por esta razón, es recomendable que cuando escriban las cartas a los Reyes o Papá Noel, les ayudemos a pedir cosas que seguro van a recibir. Según su capacidad para tolerar la frustración, podemos incluir otras cosas que desea, pero anticipándole cuáles recibirá y cuáles no es seguro que le regalen.

Para niños con especiales dificultades en este sentido, podemos dejar los regalos sin envolver, de forma que vean lo que es claramente. Y utilizar un lugar tranquilo para abrirlos. Una duda habitual de las familias es si deben hacer regalos relacionados con las 'obsesiones'. Podemos negociar con ellos alguno de estos objetos, pero también incluir otros que pueden resultar divertidos pero no están relacionados con estos focos de interés. ¡Es una buena oportunidad para generar intereses nuevos!

Los campamentos de Navidad
Con frecuencia, las familias han de utilizar algún campamento de Navidad mientras ellas están trabajando. Existen campamentos que cuentan con plazas para niños con necesidades especiales y profesionales de apoyo especializados. Podemos contactar con estos antes de que comience el campamento para proporcionarles información de las características del niño o, si esto no es posible, hacer una 'carta de presentación' con las cosas que le gustan, le calman, le estresan, etc. Todas las indicaciones respecto a anticipación deben ser aplicadas también en estos entornos.

En el colegio
Durante las semanas previas a las vacaciones, los centros escolares modifican sus rutinas, su decoración y realizan actividades fuera de lo habitual que suelen ser particularmente estresantes para el alumnado con Síndrome de Asperger. Es importante que el niño esté incluido todo lo posible en las dinámicas que se realizan pero preparando las situaciones y respetando el nivel de estrés que pueda tolerar. El primer objetivo debería ser que disfrute de estas actividades, aunque no participe tanto tiempo o en tantas como el resto de los compañeros.

El primer día después de las vacaciones ha de ser anticipado y preparado. Después de dos semanas de vacaciones, la vuelta al cole requiere un proceso de adaptación. El profesorado ha de tener en cuenta pautas similares a las del primer día después de las vacaciones de verano. Puede ser necesario que entre un poco más tarde para evitar la estimulación ambiental que se producirá a la entrada o que el profesor/a salga a buscarle.

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