Una madre dedica una emotiva carta a su hijo con síndrome de Asperger

Cómo explicarle a un niño diagnósticado con Asperger qué le pasa

Lidia Nieto
Lidia Nieto Editora Jefe

"Eres diferente, pero no eres ni más ni menos que ellos y ellas. Así que, si notas que se burlan de ti, faltándote al respecto de la forma más desalmada, ignóralos". Esta es solo una de las poderosas frases incluidas en una emotiva carta que una madre dedica a su hijo con síndrome de Asperger; una misiva en la que esta mujer, que no ha querido revelar su identidad, habla de lo importante que es su hijo para ella, le manda un mensaje de fuerza y le explica qué le ocurre. 

Cómo explicarle a un niño con Asperger qué le pasa 

carta a un hijo con síndrome de asperger

Pedro (nombre anónimo que vamos a utilizar para referirnos al pequeño) nació un 10 de abril de 2010. Su madre le tuvo con 39 años, después de dos niñas que, en aquel momento, contaban con 10 y 17 años. "Fuiste un regalo inesperado, pero enseguida tu presencia y tu olor lo inundó todo. ¡Tú lo eras todo!", confiesa esta mujer.  

El niño creció sano y fuerte y nadie podía sospechar que "por su pequeña cabecita" algo pudiera fallar, hasta que llegó la escuela infantil y sus padres se dieron cuenta de que su desarrollo no era como el de sus compañeras: Pedro no tenía la misma facilidad para hablar que el resto. "Te costó comenzar a decir tus primeras palabras. Sin embargo, estábamos maravillados con tu prodigiosa memoria. Un día, tu padre te enseñó los números de 1 al 5, y al día siguiente te preguntó por ellos y los reconociste a la primera. Así que te enseñó del, 6 al 10, y así sucesivamente. Cuando comenzaste la escuela de primaria, conocías los números del 1 al 50 y los enumerabas de memoria", explica esta madre. 

Sus padres, su pediatra y en el colegio se dieron pronto cuenta de que algo no marchaba bien, así que Pedro fue sometido a varias pruebas y estudios que sacarían de dudas a sus padres. Y, por fin, el diagnóstico llegó: Síndrome de Asperger. 

Esta madre ha encontrado las palabras perfectas para hablar con su pequeño y para explicarle porque muchas veces "se siente más cómodo alrededor de una mesa intercambiando los complementos de las Pinypon, que estando dando patadas a un balón" o porque "corre como un pajarillo en vuelo y tiene esa forma de hablar robótica, a la par de brillante".

Son palabras que van dirigidas a este niño de 9 años, pero que la sociedad deberíamos interiorizar y de las que podemos aprender mucho todos. "Hoy, dos años después de que solicitásemos averiguar qué te ocurre, tenemos un diagnóstico definitivo. El psicólogo ha dicho que tienes 'trastorno del espectro autista de alto funcionamiento (síndrome de Asperger)'. Quiero que entiendas que no estás enfermo, simplemente eres capaz de ver el mundo con otros ojos. Con esos ojos negros de mirada profunda que tienes".

"Dicen que los Asperger tienen dificultad para la empatía, que no entienden la ironía y que tienen dificultades para relacionarse con los demás, pero en tu caso no es así. Eres un niño cariñoso, divertido y feliz. Tu principal problema es que te obsesionas en exceso con algunos temas y hablas a todas horas sin límite de tiempo, únicamente de aquello que te interesa, llegando a suponer un problema a la hora de relacionarte correctamente con otras personas".  

La alentadora carta de una madre a su hijo con síndrome de Asperger

Y la misiva prosigue porque esta madre no quiere termina esta carta sin mandarle un mensaje de cariño y de ánimo, porque es consciente de que la vida fuera es dura y el camino que tiene que recorrer no será fácil.

"Cariño mío, escucharás a gente que diga que eres especial, y es cierto, eres muy especial... super especial, el más especial para mí, para tu familia y para los amigos que te quieren de verdad. Habrá gente que se reirá de algunas cosas que hagas y que a veces pueden hacer gracia. En este caso, no te preocupes, porque no será con malicia, y si te es posible, ríete tú también. Porque a veces, reírse de uno mismo no es malo, es más, el humor es una medicina para las heridas del alma. Ahora bien, si notas que se burlan de ti, faltándote al respeto de la forma más desalmada, ignóralos. Porque estas personas no merecen ni un solo segundo de tu tiempo, y, tenlo bien claro, tú eres mejor persona que ellos y no los necesitas.

"Tu condición de Asperger te acompañará toda tu vida y tendrás que acostumbrarte a ello y explicar a tus amigos y amigas que cuando haces ruido con la boca o cuando sales corriendo lo haces porque lo necesitas y que te deben dejar hacerlo para regresar de nuevo a seguir jugando. Debes explicarles que eres diferente, pero que no eres ni más ni menos que ellos y ellas. Y que los necesitas para crecer, para sentirte querido y para que el día de mañana puedas convertirte en un hombre íntegro y pleno. Mientras tanto, solo deseo que sigas siendo el niño feliz que eres hoy".