Consejos para ayudar a los niños que no pronuncian bien

El aprendizaje del lenguaje es un proceso neuropsicológico que requiere motivación e iniciativa

María Desiré Valero
María Desiré Valero Terapeuta del lenguaje y psicóloga

Es importante para los padres conocer acerca de lo 'esperado' en cuanto a la pronunciación de los sonidos del habla de acuerdo a las edades de sus pequeños. Solo de esta manera se podrá identificar entonces lo que se sale de lo normativo respecto a la adquisición de los sonidos y entender posibles dificultades de los niños a la hora de la articulación del lenguaje. Cuando esto ocurre, no hay que bloquearse sino tratar de encontrar soluciones. Aquí encontrarás tips para ayudar a los niños que no pronuncian bien.

Cómo aprenden los niños a pronunciar la letra R y RR

pronunciar la letra r

Como padres muchas veces conocemos el desarrollo físico y motor del niño: cuándo debe caminar, correr o gatear. Sin embargo, ¿cuántos de nosotros cumpliendo el rol de padres sabemos cuándo debe nuestro hijo/a lograr el sonido /RR/? ¡Casi ninguno! Es por esto que muchas veces nos encontramos con pequeños de 8 o 9 años con dificultad en la pronunciación o articulación de los sonidos, pensando quizás que es lo esperado a la edad cuando realmente no lo es.

Primero es importante identificar la causa. ¿Frenillo lingual? Increíblemente la mayoría de las veces la 'mala pronunciación' no se debe al frenillo lingual, generalmente se asocian a déficits neuromotores, al uso de prótesis mal adaptadas e incluso al incorrecto aprendizaje motor.

Segundo, ¿cómo lo identifico y cómo se qué está pronunciando de acuerdo a la edad? Realmente como padres no nos vamos a aprender los hitos del desarrollo de adquisición de los sonidos del habla, pero sí podemos tener el conocimiento general acerca del tema. Por ejemplo, a los 12 meses esperamos las primeras palabras y los primeros sonidos simples que consisten en unir los labios: mamá, papá, bebé, teta... El niño verbaliza los primeros individuos y objetos que conoce a esa edad.

Continuando con la etapa de los dos años y medio a tres años, nuestros hijos empiezan a explorar su entorno y con esto aparecen nuevos sonidos adquiridos por imitación y repetición (gato, perro, jirafa..) y apodos o simplificación de palabras comunes (muñeco por ñeñe).

En esta etapa es importante destacar que la mayoría de los niños utilizan procesos de simplificación fonológica, es decir, el cerebro de nuestros hijos utiliza estrategias para 'aproximarse o igualar' sonidos que ejecuta el adulto, logrando imitar lo que el desarrollo neuromuscular le permite de acuerdo a la edad.

Sabiendo la existencia del proceso de simplificación fonológica esperado para la edad de tres años, alcanzamos la edad de cuatro años donde nuestros hijos ya han logrado obtener una cantidad de sonidos de manera aislada y en palabras completas. Este trabajo le permite expresar oraciones cada vez más precisas a nivel de pronunciación, pudiendo aparecer el enlace de dos consonantes para crear las famosas 'palabras trabadas': flor, plato, clavo, blanco…

Y... ¡tachán, tachán! al llegar a la edad de cinco años adquieren la tan esperada /r simple/ (rana) para continuar progresivamente hasta lograr las trabadas con /r/ (dragón, brazo o crudo) e ir preparando sus órganos fonoarticulatorios (boca, lengua, labios) para adquirir el más popular y temido de los sonidos la /Rr/ vibrante y por la cual muchos de los padres consultan en las citas logopédicas.

Tips para padres con niños que presentan dificultades en la pronunciación

cuando el niño pronuncia mal

Conociendo las causas probables y lo que debemos esperar de nuestros hijos por edades, podemos identificar si estamos ante una alerta de 'Mi hijo no pronuncia bien'. En este caso, vamos a hablar sobre consejos generales para niños con dificultades en la pronunciación. 

Comienzo realizando la pregunta para ustedes padres: ¿Por qué el niño debe tocarse la nariz con la punta de la lengua? ¿Por qué debe hinchar sus mejillas con aire? La respuesta es simple: para imitar y divertirse porque realmente de esta manera no estamos colaborando con la mejora de la articulación de los sonidos del habla, el habla se trabaja con ejercicios de habla.

[Leer más: Ejercicios con la lengua para que el niño hable bien]

Para nuestros hijos los sonidos son abstractos, ellos solo lo escuchan, pero no los ven, no los sienten y mucho menos saben cómo colocar sus órganos para poderlos realizar de manera efectiva; es como tener un automóvil sin saber para qué sirve cada palanca, por eso, la mejor forma de lograr que el niño pronuncie bien es: 

- Darle a conocer el sonido
Usando estrategias divertidas que permitan que se vea y asocie el sonido a un objeto concreto. Por ejemplo, podemos recurrir a las onomatopeyas para enseñar la P a través de un 'Plof'.

- Sentir el sonido
Si nuestro hijo vio el sonido, ahora ¿cómo suena? Utiliza la kinestesia para enseñarle de donde sale el sonido, ejemplo, si hacemos el sonido /m/ aislado (mmmmm) y colocamos nuestra mano en la garganta sentimos una fuerte vibración; en cambio si realizamos el sonido /s/ aislado (ssssssssss), no habrá vibración en la garganta pero sí mucha salida de aire de nuestra boca. Quizás para nosotros como adultos es obvio, pero para nuestros pequeños es importante identificarlo.

- Pasar a la acción
Por último, si ya vio y sintió los sonidos ahora es tiempo de hacerlo, es hora de colocar la lengua, labios y dientes en el lugar y de la manera correcta para lograr el resultado esperado. Utilizamos la vista y el tacto, pero además reforzamos esto con la imitación, activando esas neuronas espejo con papá y mamá realizando el sonido de manera exagerada. Para ello podremos hacer uso de herramientas como títeres, espejos, muñecos, motivando al niño para que logre imitar sin darse cuenta más que repetir de manera mecánica.

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