Sencillos ejercicios para los niños con dificultades para hablar

Cómo estimular la movilidad de la lengua de los niños desde casa

Laura Cerrillo
Laura Cerrillo Logopeda y docente

Cuando el niño empieza a pronunciar sus primeras palabras, los padres nos emocionados. Son pequeños sonidos (pa-pa, ma-ma) que van poco a poco haciendo que la lengua se vaya fortaleciendo. Posteriormente llegarán otros fonemas, como ta, ra, da, hasta que finalmente adquiera esa habilidad para mantener una conversación. Pero, ¿qué pasa cuando un niño tiene dificultades para hablar? Todo es cuestión de estimular y favorecer la movilidad de su lengua. Desde Guiainfantil.com ¡te contamos cómo! 

4 ejercicios para niños con dificultades para hablar

ejercicios para que los niños ejerciten la movilidad de la lengua

La lengua es uno de los principales objetivos de trabajo para cualquier logopeda, dado que tiene un papel relevante en funciones tan importantes como el habla y la deglución (el hecho de masticar y tragar la comida). A continuación, os proponemos cuatro simples y divertidos pasos para estimularla fácilmente desde casa.

Nuestro objetivo con estos sencillos pasos será estimular la lengua, para mejorar su sensibilidad y facilitar así su participación más activa en todas sus funciones. Por ello, podrá ser útil en niños con dificultades de habla (que articulen mal determinados sonidos) y de deglución disfuncional (diagnósticado por su logopeda o dentista).

Para los siguientes cuatro pasos de la propuesta, solo necesitaremos la ayuda de un pequeño bastoncillo de las orejas con sus respectivos algodones en los extremos.

Este bastoncillo puede mojarse en agua fresquita y en diferentes sabores (ácidos, como el limón o, dulces, como el chocolate) o bien pueden aplicarse en seco. Con el cambio de temperatura y los sabores introducidos, al niño le resultará mucho más fácil el juego, mientras que en seco, la dificultad será más grande y habrá mayor entrenamiento.

Se recomienda que cada uno de estos pequeños pasos se plantee como un juego y momento divertido con los niños, incluso es aconsejable aprovechar los momentos diarios en los que acostumbramos a cepillarnos los dientes, frente al espejo y con la boca abierta (durante aproximadamente no más de un minuto o par de minutos).

La propuesta a seguir consta de cuatro pasos, y en todos ellos se procurará el doble ejercicio más importante de lengua, la elevación y la estimulación de punta de lengua:

- Laterales
Con el bastoncillo en la mano, acariciamos los laterales de la lengua de atrás hacia adelante en dirección a la punta de la lengua. 

- Centro
Acariciamos con el bastoncillo suavemente el centro de la lengua de atrás hacia adelante, en dirección a la punta de la lengua. 

- Parte inferior
Acariciamos la parte inferior de la lengua con este bastoncillo, directamente en la lengua y también en el suelo de la boca, vigilando y respetando el frenillo, pero también procurando elevarla y subir la lengua en dirección al paladar.

- Toques
Por último (si lo necesitamos podemos cambiar de bastoncillo en cualquier momento), damos pequeños toques en diferentes puntos de la lengua y, como un juego, ellos tienen que señalar donde les hemos tocado.

Realiza estos ejercicios con tu hijo en casa todos los días (la constancia es lo más importante en estos casos) y verás cómo va mejorando poco a poco.