Causa y origen de la sudamina y acné neonatal en bebés recién nacidos

Consejos para tratar algunas de las principales alteraciones de la piel de los bebés

Ana Cubero Arranz. Enfermera

Las alteraciones en el piel del bebé son un motivo muy común de consulta con el pediatra o con la enfermera. Aunque tiene que ser el especialista el que examine, evalúe y diagnostique qué le ocurre al bebé, hoy queremos hablarte de la sudamina y el acné neontal, principales alteraciones en la piel del bebé, y sobre cómo actuar y cómo prevenirlas.

Granitos en la piel del recién nacido. Por qué salen

granitos en la piel del recién nacido

La piel de los bebés recién nacidos es muy sensible y es muy común que durante las primeras semanas e incluso meses su cara y algunas partes de su cuerpo sufra algún tipo de alteración y se llene de granitos. Se trata de algo que preocupa y que puede llegar a asustar mucho a los padres, pero que en principio no reviste gravedad.

¿Por qué salen los granitos en la piel del recién nacido? Los granitos salen en el recién nacido porque su piel es muy fina, no tiene apenas pelo que la proteja y, además, se trata de una primera barrera protectora que tienen contra el mundo exterior, por lo que en lugar de asustarnos debemos cuidarlos y mimarlos mucho, porque como hemos dicho la piel del bebé es muy tierna e inmadura.

Cómo tratar la sudamina en bebés

la sudamina en bebés

Una de las afecciones que puede sufrir la piel de los bebés recién nacidos es la que se conoce como sudamina. Se trata de unos granitos rojos con punta blanca de tacto rugoso. Si queremos saber si nuestro bebé tiene sudamina, solo tenemos que pasar nuestra mano por la zona donde tiene esos granitos y notaremos que es como un tacto de lija.

Este tipo de erupciones aparecen, sobre todo, en los pliegues cutáneos, por ejemplo en la zona de las inglés, del cuello, en la parte posterior de la rodilla o en el área anterior del codo y suelen salir por un exceso de humedad, de ahí que sea muy importante secar la piel del bebé (la zona de pliegues sobre todo) 'a toques' tras el momento del baño y estar atentos por si el bebé suda mucho (especial atención en verano).

Y este sería el único tratamiento que tu pediatra te administrará para curar la sudamina: que la piel esté limpia y seca, ¡no hace falta aplicar ningún tipo de crema o pomada! ¡Se irán con el tiempo!

Qué es el acné neonatal en bebés

qué es el acné neonatal

Por otro lado tenemos lo que se conoce como acné neonatal, similar al del adulto pero con origen diferente, porque en este caso no está causado por la misma bacteria. Suelen salir también en zonas de pliegues, pero también se pueden observar en la carita del bebé o en la espalda y se trata igual que la sudamina: manteniendo la zona muy seca.

En aquellos casos en los que notemos que la cantidad de granitos sea abundante y no desaparecen con el tiempo, es recomendable consultar con nuestro médico especialista para que nos dé una crema específica, pero nunca debemos aplicar ningún tipo de crema, ungüento o pomada sin consultar con el pediatra.

Según explican de la Asociación Española de Pediatría en su informe 'Recién nacido: lesiones cutáneas benignas transitorias' la enfermedad afecta hasta el 20% de los lactantes y es más frecuente en los varones. Existen dos formas de presentación: el acné neonatal, que aparece en las dos primeras semanas de vida cediendo en un plazo de tres meses, y el acné del lactante, que se manifiesta después de 3-6 meses de edad pudiendo persistir durante años'.

Recomendaciones para el cuidado de la piel del recién nacido

cuidar la piel del bebé

Y ahora que sabes cuáles son los tipos de granitos que surgen en la piel del bebé, aquí tienes una serie de recomendaciones y consejos para cuidar su piel de la mejor manera posible.

1. Cuando bañemos o lavemos al bebé alguna parte de su cuerpo, debemos usar productos específicos para ello y que no sean de niños mayores o de adultos.

2. Tampoco es necesario utilizar un gel, por un lado, y un champú para otro. ¡Con el mismo gel suele ser suficiente para todo!

3. Es importante no frotar mucho la piel del bebé porque es muy sensible y podemos hacerles daño.

4. Tampoco es necesario el empleo de esponja. Con la mano del papá o la mamá es suficiente.

5. A la hora de sumergerle en el agua, debemos comprobar la temperatura de la misma, que debe estar alrededor de los 37 gramos. Si tienes dudas, puedes hacer uso de un termómetro o meter tu mano o codo. Las primeras veces tendrás dudas, pero al final sabrás cuál es la idónea.

6. No hace falta bañar al bebé todos los días, a no ser que veas que tu retoño se relaja en el agua y eso le ayuda a conciliar mejor el sueño. De hecho si tiene algún tipo de alteración en la piel, se aconseja espaciar en el tiempo el momento del baño y hacerlo solo con agua sin jabón y, si acaso, echarle algún aceite.

7. Limpia bien la piel del bebé a toques y prestando especial atención a los pliegues.

8. Hidrata su piel con cremas emolientes específicas para recién nacidos. Si quieres que huela bien, puedes echarle colonia sin alcohol, pero nunca pulverizar directamente sobre la piel del niño.

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