Lo que el método Montessori aconseja para que los niños duerman bien

Estas son las claves del método Montessori para que la habitación de tus hijos favorezca su descanso

Beatriz Martínez

María Montessori fue maestra, psicóloga, pedagoga y un montón de cosas más que seguro ya te sabes. En esta ocasión, en Guiainfantil.com te queremos dar las claves que el método Montessori aporta para que los niños duerman mejor, tanto por la noche como en las siestas. Estos pequeños cambios favorecen el sueño infantil y el descanso. No pierdas detalle que seguro te serán de gran utilidad.

El método Montessori para que los niños duerman bien

Consejos del método Montessori para que los niños duerman bien

María Montessori tenía por bandera educar a niños independientes que supieran desenvolverse en su día a día de forma autónoma. Esta autonomía se debe empezar a trabajar desde que el bebé recién llega a este mundo. ¿Cómo? Te preguntarás, muy sencillo, logrando que duerma por sí solo y lo haga a las mil maravillas. ¿Sabías que a María Montessori no le gustaban nada las cunas tal y como las conocemos hoy en día? Ella asociaba los barrotes de una cuna con la falta de libertad, algo que chocaba con la filosofía que ella defendía.

Veamos punto por punto cómo podemos preparar el entorno de los niños para que duerman más y mejor y lo hagan de una forma independiente y placentera.

1. Prepara una cama bajita para tu pequeño

Si quieres seguir la técnica Montessori para lograr que la hora del sueño sea lo más satisfactoria posible para el pequeño y también para sus padres, lo primero de todo es poner una cama bajita en la habitación del bebé o el niño. De esta forma, el pequeño podrá acceder cómodamente a ella cuando tenga ganas de descansar y levantarse cuando ya haya dormido lo que necesita.

Que sea una cama baja sin barrotes no quiere decir que no sea segura, al contrario, al estar a ras de suelo no habrá problema alguno en que el niño o la niña alcance el suelo por su propio pie. Recuerda que cuando se trata de bebés no se debe colorar en la cama ningún peluche, cojín o almohada.

Otra opción es poner el colchón directamente en el suelo o encima de una alfombra para dar calidez, es ideal para los bebés que recién empiezan a gatear pues podrán subir y bajar de su camita a su antojo. La habitación también debe de ser segura y no tener objetos de peligro alrededor, piensa que cuando el pequeño se levante de su cama querrá moverse con libertad por el cuarto. Si se trata de niños que ya han pasado los tres años, se puede dejar al lado de la cama libros o juguetes para que exploren cuanto quieran.

2. Escoge una habitación en tonos neutros

El color de la habitación del bebé es otra de las claves Montessori para que los niños duerman mejor. Evita colores vivos o estridentes pues interfieren con el sueño. Lo acertado es pintar las paredes en tonos neutros como el gris suave o el blanco. Son colores nude que transmiten paz y calma al pequeño y los invita a descansar dejando de lado cualquier sobreestímulo.

Favorecer el descanso y el sueño infantil

3. Pon un espejo en la habitación

Al igual que hemos dicho con los juguetes y los libros, poner un espejo alargado en la habitación del niño estimula el movimiento y la creatividad. Por descontado que debe estar ubicado en una pared en la que el niño pueda verse pero sin que exista peligro alguno. Si no estás del todo convencida de poner el espejo su habitación, lo puedes poner en la sala de estar para que puedas estar presente tú también.

4. La rutina también tiene su importancia

La rutina de sueño es lo que hace que los niños duerman mejor, es algo que les da seguridad pues se puede anticipar a los acontecimientos. Para seguir el método Montessori del sueño, se debe dejar libertar al pequeño para que duerma y despierte cuando sienta la necesidad pero a su vez crear una rutina para dar pie a esa necesidad. Por ejemplo, leer un cuento después de comer o cenar, bajar la intensidad del juego, descansar en el sofá o escuchar unas relajantes notas musicales. Pautas que dan el mejor de los resultados si se hacen todos los días más o menos a la misma hora.

5. Evita los ruidos en la medida de lo posible

Tan importante es preparar un entorno acogedor con la cama baja y los colores neutros como lo es evitar que haya ruidos. De esta forma los niños asociarán ese ambiente tranquilo con la hora del descanso, y por lo tanto, del sueño. Por otro lado, si se trata de la siesta de después de comer, es aconsejable que el bebé aprenda a dormir con los ruidos habituales de la casa. ¿Sabías que la ausencia de ruido es lo que mejor resultado da para evitar pesadillas nocturnas?

Y por último, solo nos queda decirte que sigas el método que sigas para lograr que tu hijo duerma mejor, lo que de verdad importa es que hagas de guía para pequeño, que respetes sus ritmos y que lo hagas siempre desde el amor incondicional.