Qué decir cuando nace un bebé con discapacidad

Cómo podemos ayudar cuando nace un bebé con necesidades especiales

Àngels Ponce
Àngels Ponce Terapeuta familiar

El nacimiento de un bebé es un gran acontecimiento. Además de los padres, todo el entorno está pendiente: futuros abuelos, tíos, amigos…todos siguen de cerca el calendario y el bienestar de la futura mamá. Se organizan para recibir noticias en cuanto llegue el momento y, naturalmente,  celebrar la tan esperada llegada al mundo de esa pequeña personita.

Pero en algunos casos, las cosas no van tan bien como todos esperan. Por varios motivos, el bebé tiene algún tipo de dificultad que se detecta al rato de su nacimiento, algunas de ellas debido a problemas durante el parto u otras,  como epilepsia o diferentes síndromes.

Te explicamos qué decir cuando nace un bebé con discapacidad.

Cómo actuar cuando nace un bebé con discapacidad

Qué decir cuando nace un bebé con discapacidad

Naturalmente, esto impacta a todas las personas que hay alrededor de la pareja y que estaban pendientes de ellos. Los deja en estado de shock y solo pueden pensar en las dificultades que van a tener que afrontar tanto el niño como sus padres. Todas sus expectativas e ilusiones se desmoronan y no saben como reaccionar.

Esta reacción es del todo normal, nadie está preparado para esto, pero a continuación apuntaré algunas ideas a tener en cuenta si te encuentras en esta situación. El motivo es que entre acudir al hospital con globos, ositos de peluche y flores a que nadie te visite hay un abismo. Y los padres te necesitan ahora más que nunca.

Para que no te quedes sin saber qué decir cuando nace un bebé con discapacidad.

  1. Acércate al hospital. Hazles una visita. No dejes de ir si lo tenías previsto. Imagina como debe ser que 'nadie' se atreva a acercarse a los nuevos padres. Probablemente, además de sus propias emociones,  puedan sentir el miedo que hay a su alrededor y esto incrementa su angustia. Si realmente quieres estar a su lado en estos momentos tan difíciles, acércate al hospital.
  2. Llévales un regalo. Tal y como harías si el bebé no tuviera ninguna dificultad: globos, un pequeño juguete, flores…dale la bienvenida a este mundo como lo has hecho con todos los bebés que han nacido.
  3. Pregunta a la madre y al padre: '¿cómo estás?' Claro que seguramente puedas imaginar que se sienten muy mal, pero preguntar abiertamente por como se sienten es  abrir la puerta a que ellos se expresen, a darles permiso para llorar, a mostrar su enfado,  o su miedo. Sea lo que sea en estos momentos pueden estar viviendo emociones muy intensas y les va a venir muy bien airearlas.
  4. El nuevo bebé ante todo, es un bebé. Y se parece a todos a pesar de que tenga una discapacidad o problema en su desarrollo: tiene ojitos, nariz, manitas, más o menos pelo…fíjate en esas cosas también y si encuentras parecido con alguno de los padres coméntalo, tal y como harías en otra situación.
  5. Cógelo, tócalo. Como harías con otro bebé. Si tiene una salud muy frágil y está en la incubadora o en la UVI y puedes pasar a verle, tócale con delicadeza  la manita o el pie, háblale o cántale. Míralo sin miedo desde el primer día y trátale con mucho cariño.
  6. Pregunta por la salud del bebé: no todos los niños con discapacidad tienen problemas de salud asociados (un bebé con Síndrome de Down, por ejemplo, puede no tener ninguno). En todo caso, ese es uno de los aspectos que más preocuparan a los padres en este momento.
  7. Ofrécete para ayudar en lo que necesiten los padres: quizás no se sientan con fuerzas para atender algunos asuntos. No te limites a decir '¿qué puedo hacer?' o 'avísame si puedo ayudar'. Los padres están demasiado cansados ​​como para preguntar. Así que ofrece ayuda concreta: regar las plantas, traer ropa limpia, sacar a pasear a su perro…por pequeño que te parezca, en esos momentos cualquier gesto de ayuda es muy necesario.
  8. Ocúpate de los otros hijos: una vez más, ayuda tangible. Si hay otros niños en la familia, es probable que se pierdan en la confusión. Programa un momento para llevar a los niños a hacer algo divertido y cuéntales a los padres cuándo, dónde y por cuánto tiempo. Los padres necesitan tiempo juntos y con el bebé, y necesitan saber que sus otros hijos están atendidos.
  9. No te olvides de ellos por más tiempo que pase: hay bebés que pueden pasar semanas en el hospital, incluso meses. Y con ellos, sus madres y padres. Es importante que mantengas tu cercanía, porque no te necesitaran solo durante los primeros días. Atender y educar a un niño con necesidades especiales es un camino muy largo lleno de obstáculos.
  10. ¡Ha nacido un bebé! Y tanto él como sus padres merecen todo el amor, la atención y la emoción que conlleva una nueva vida.