Riesgos de la diabetes en el embarazo

Diabetes en el embarazo aumenta el riesgo de obesidad en los niños

El exceso de glucosa en el organismo de la madre, situación característica de la diabetes gestacional, afecta al feto durante su maduración y crecimiento dentro del útero. Los hijos de mujeres con niveles elevados de azúcar durante la gestación son dos veces más propensos que otros niños a convertirse en obesos durante la infancia.

El azúcar en el embarazo

La diabetes en el embarazo

La relación entre diabetes en el embarazo y obesidad infantil es directamente proporcional: cuanto más elevada es la concentración de glucosa en sangre durante la gestación, mayor es el riesgo de obesidad tras el nacimiento. Si la cantidad de azúcar es muy alta, las posibilidades de que el niño tenga sobrepeso entre los cinco y siete años aumentan un 89 por ciento y las de que sea obeso un 82 por ciento.

La diabetes gestacional es una enfermedad común en el embarazo, que aparece sólo durante la gestación y, en la mayor parte de los casos, desaparece después del parto. El incremento de la glucosa circulante provoca el crecimiento excesivo del feto, lo que se conoce como macrosomía, que, además de ser un factor de riesgo para el desarrollo posterior de sobrepeso, está relacionado con numerosos problemas obstétricos.

Sin embargo, la asociación entre la aparición de obesidad infantil y la diabetes materna no guarda relación con el peso del bebé al nacer. El sobrepeso a los cinco o siete años, el denominado periodo de "rebote de la grasa", predice la obesidad en la edad adulta. 

Pero no todo son malas noticias, ya que el análisis de los resultados obtenidos de 9.439 parejas madre-hijo reveló que, cuando el exceso de glucosa se trata, a través de diferentes intervenciones como dieta, ejercicio o insulina, el riesgo no aumenta, es similar al de los hijos de madres "sanas".

Controla la hiperglucemia en el embarazo

El riesgo de obesidad infantil provocado por la diabetes gestacional es potencialmente reversible, si se trata adecuadamente. La obesidad de las madres las predispone a la aparición de diabetes y ésta aumenta el riesgo de que sus hijos sean igualmente obesos. La hiperglucemia durante la gestación está claramente implicada en la epidemia de obesidad infantil que afecta a los países desarrollados.

Para prevenir estas consecuencias, es muy importante que las embarazadas se sometan a pruebas de glucemia para detectar la enfermedad, que busquen ayuda médica para tratarla y que cumplan con los tratamientos.