Tipos de asma infantil

Clasificación del asma infantil según su origen e intensidad

El asma bronquial admite muchos tipos de clasificaciones. Así se pueden distinguir distintos tipos de asma infantil en función del nivel de control, de los factores desencadenantes, y de la gravedad y frecuencia con la que aparece.

En función del grado de obstrucción de las vías respiratorias (medido con espirometría), y de la gravedad y frecuencia de presentación de los síntomas, el asma infantil admite la siguiente clasificación.

Asma infantil: en función de la gravedad del asma

1. Asma leve. En el asma leve, las crisis aparecen con una frecuencia no superior a 1 o 2 por semana, no existe interrupción del sueño nocturno, en los periodos intercrisis (como su nombre indica, son los periodos de tiempo que transcurren de una crisis a otra) el paciente está asintomático y existe buena tolerancia al ejercicio físico, el rendimiento escolar es bueno, la medida del pico flujo espiratorio es superior al 80 por ciento y su variabilidad es inferior al 20 por ciento.

La variabilidad del pico flujo espiratorio indica que la medida del valor máximo de aire espirado puede variar a lo largo del día o entre diferentes días e indica el grado de hiperreactividad bronquial.

Esta variabilidad está aumentada en los niños asmáticos y, en general, aumenta según aumenta la severidad del asma. La espirometría suele ser normal o con una obstrucción mínima. Las crisis asmáticas suelen responder en menos de 24 horas únicamente utilizando broncodilatadores.

Tipos de asma infantil

El asma leve se divide a su vez en dos subgrupos:
1. Asma leve intermitente. La clínica es entrecortada y puntual.
2. Asma leve persistente. Los síntomas son frecuentes y sin apenas intervalos de tiempo libres de síntomas.

2. Asma moderado. Estos pacientes precisan con frecuencia un tratamiento antiinflamatorio de base, acompañados en las crisis asmáticas del uso regular de broncodilatadores. En el caso de que las crisis sean graves, es posible la necesidad de corticoides sistémicos. Las crisis aparecen con una frecuencia superior a 1 o 2 por semana. Pueden surgir crisis asmáticas graves aunque son poco frecuentes. La necesidad de tratamiento médico urgente es inferior a 3 veces al año. Puede aparecer asma nocturna 2 o 3 veces por semana, con repercusión en la vida escolar y en los periodos intercrisis el niño puede presentar tos seca y pitos con frecuencia, y la tolerancia al ejercicio físico está disminuida. La medida del pico flujo espiratorio se encuentra entre un 60 y un 80 por ciento de su mejor marca personal y su variabilidad está entre un 20 y un 30 por ciento. La espirometría presenta un patrón obstructivo claro y la respuesta de los bronquios después de la administración de un broncodilatador es positiva y se observa un incremento del volumen espirado en el primer segundo superior al 15 por ciento.

3. Asma grave. Estos pacientes precisan tratamiento de continuo y asociando diversos fármacos: brocodilatadores + corticoides sistémicos o inhalados a dosis elevadas + antileucotrienos. Las crisis aparecen con mucha frecuencia y suelen ser crisis asmáticas graves. Los pitidos en el tórax o sibilancias suelen aparecer a diario. La necesidad de tratamiento médico urgente es de más de 3 veces al año. En algunos casos, estas crisis van acompañadas de insuficiencia respiratoria e incluso respiración asistida. En los periodos intercrisis, el niño presenta tos seca y pitos continuos, con muy mala tolerancia al ejercicio físico, con interrupción casi diaria del sueño nocturno y opresión torácica al despertar por las mañanas. La vida escolar se ve claramente afectada y la espirometría presenta un patrón obstructivo claro: La respuesta broncodilatadora puede ser incompleta y la medida del pico flujo espiratorio es inferior al 60 por ciento de su mejor marca personal y su variabilidad es de más de un 30 por ciento.

Asma infantil: en función de su origen

Basándonos en el origen de la enfermedad o en los factores desencadenantes, el asma infantil puede ser:
1. Asma extrínseca. Se denomina también asma alérgica e incluye el asma por inhalantes (pólenes, ácaros, animales, hongos y agentes ocupacionales) y las crisis de asma por alimentos, medicamentos e himenópteros. El asma alérgica puede, a su vez, dividirse en estacional y perenne, en función del ciclo temporal que tengan los inhalantes que lo provocan. Representa aproximadamente entre el 70-85 por ciento de los casos, según los estudios.

2. Asma intrínseca. Recoge el resto de los casos en los que no es posible identificar una causa alérgica. El asma asociado a procesos infecciosos, el inducido por la existencia de reflujo gastroesofágico o el que se manifiesta por la inhalación mantenida de vapores irritantes son algunos ejemplos.
- Asma no alérgica: las crisis se desencadenan por sustancias irritantes (como el humo del tabaco, el humo de leña, desodorantes, pintura, productos de limpieza, perfumes, contaminación ambiental), infecciones respiratorias (gripe, sinusitis), aire frío, los cambios repentinos de temperatura o el reflujo gastroesofágico.
- Asma ocupacional: las crisis se desencadenan por la exposición a sustancias químicas en el lugar de estudios o residencia, como polvo de madera, metales, compuestos orgánicos o resinas plásticas.
- Asma inducida por el ejercicio: se desencadena cuando el niño hace ejercicio o incrementa su actividad física. Los síntomas se presentan mientras se realiza el ejercicio o poco tiempo después de finalizar la actividad física.
- Asma nocturna: puede aparece en niños con cualquier tipo de asma. Los síntomas empeoran a media noche, especialmente de madrugada.

Asma infantil: en función del nivel de control

Con un buen control del asma, los niños pueden llevar una vida normal. La diferencia entre la calidad de vida de un niño que mantiene su asma controlado con medicación y medidas antialérgicas y otro que no lo tiene es muy importante.

1. Asma controlado. El niño no presenta síntomas diarios o nocturnos y no necesita medicación de rescate. Las reagudizaciones son muy poco frecuentes.
2. Asma parcialmente controlado. Los síntomas diurnos aparecen de dos a más veces por semana, con algún síntoma nocturno. Es necesario el uso de medicación de rescate más de dos veces por semana, y las reagudizaciones son más frecuentes (una o más por año).
3. Asma no controlado. Tiene tres o más características del asma parcialmente controlado y las reagudizaciones son semanales.

Marisol Nuevo.