Tratamiento de los niños alérgicos

Algunos niños pueden superar con el tiempo una alergia

El objetivo del tratamiento contra las alergias en los niños es reducir los síntomas causados por la inflamación de los tejidos afectados. Por supuesto, el mejor "tratamiento" es evitar, en primer lugar, que los niños estén expuestos a los alérgenos.

Aunque puede ser imposible evitar por completo todo lo que produzca alergia, a menudo, se pueden tomar medidas para reducir la exposición. Esto es especialmente importante en el caso de las alergias a los medicamentos y a los alimentos.

Medicamentos para niños contra la alergia

Medicamentos para tratar las alergias

Casi todas las alergias se tratan sin dificultad con medicación. Sin embargo, los medicamentos ayudan a aliviar los síntomas de esa exposición y no previenen futuras reacciones alérgicas.

1.Antihistamínicos de acción corta: generalmente de venta libre (sin prescripción médica), a menudo alivian los síntomas leves o moderados, pero algunos pueden causar somnolencia. Además, estos antihistamínicos pueden adormecer la capacidad de aprendizajeen los niños (incluso sin que se presente somnolencia).

Un ejemplo es la difenhidramina. La loratadina (Claritin), un medicamento que antes requería prescripción, y que ahora es accesible sin receta médica, NO causa somnoliencia ni afecta la capacidad de aprendizaje en niños.

2.Antihistamínicos de acción prolongada:causan menos somnolencia, pueden ser igualmente efectivos y generalmente no interfieren con el aprendizaje. Estos medicamentos, que requieren prescripción médica, son: fexofenadina (Allegra) y cetirizina (Zyrtec).

3. Aerosoles nasales con corticosteroides: son muy efectivos y seguros para las personas con síntomas que no se alivian únicamente con los antihistamínicos. Estos medicamentos de prescripción médica son: fluticasona (Flonase), mometasona (Nasonex) y triamcinolona (Nasacort AQ).

4. Descongestionantes:pueden servir para reducir los síntomas como la congestión nasal. Los aerosoles nasales descongestionantes no se deben usar durante muchos días, dado que causan el efecto de "rebote" y empeoran la congestión. Los descongestionantes en forma de pastilla no causan este efecto.

5. Cromoglicato de sodio: está disponible como aerosol nasal (Nasalcrom) para tratar la fiebre del heno. Hay disponibilidad de gotas oculares de cromoglicato de sodio y antihistamínicos en caso de ojos

6. Inhibidores de leucotrienos - montelukast:(Singulair) es un medicamento de prescripción aprobado para ayudar a controlar el asma y aliviar los síntomas de las alergias estacionales. El medicamento más apropiado depende del tipo y gravedad de los síntomas. Las enfermedades específicas causadas por alergias (como el asma, la fiebre del heno y el eccema) pueden requerir otros tratamientos.

La inmunoterapia contra la alergia

Algunas veces, es recomendable el uso de inyecciones para las alergias (inmunoterapia), también conocidas como vacunas, en caso de que el alérgeno no se pueda evitar y los síntomas sean difíciles de controlar. Este procedimiento incluye inyecciones regulares del alérgeno, que se suministran en dosis cada vez mayores (cada dosis es ligeramente mayor que la anterior) y ayudan a evitar que el cuerpo reaccione ante el alérgeno.

La inmunoterapia no funciona igual en todos los pacientes y puede requerir frecuentes visitas al médico. Las inyecciones para las alergias pueden causar efectos secundarios indeseables (como urticaria y erupción) y pueden tener resultados peligrosos (como la anafilaxia). Dichas inyecciones son más efectivas en los alérgenos que causan los síntomas de la fiebre del heno y en personas con alergias severas a las picaduras de mosquitos, pero no en las alergias a los alimentos. Aunque pueden requerir años de tratamiento, éste es efectivo en aproximadamente dos tercios de los casos.

Expectativas de cura de la alergia

Algunos niños pueden superar con el tiempo una alergia, a medida que su sistema inmunológico se torna menos sensible al alérgeno y esto es particularmente válido con las alergias a alimentos. Sin embargo, como regla general, una vez que una sustancia ha provocado una reacción alérgica, ésta sigue afectando a la persona.