El calzado más adecuado para la embarazada

Tipos de zapatos saludables para utilizar en el embarazo

Sara Cañamero de LeónMatrona

El uso del calzado más recomendado durante la gestación va a depender de los cambios físicos y hormonales que se producen durante estos meses. Y es que según avanza el embarazo, se produce ciertos cambios como ganancia de peso y aumento de la curvatura lumbar (hiperlordosis lumbar).

Estos dos hechos ocasionan un sobreesfuerzo en piernas y pies. Y a medida que aumenta el peso, disminuye paulatinamente el arco plantar. Otra razón para que esto ocurra: el tejido conectivo gana elasticidad durante la gestación gracias a ciertas hormonas, como la relaxina.

Zapatos adecuados para la embarazada

Calzado adecuado en el embarazo

Los cambios físicos y hormonales van a producir un cambio en el eje de gravedad de la embarazada, lo que empeora su equilibrio. Por ello, son más frecuentes las caídas durante el periodo gestacional.

Durante el primer trimestre de embarazo, cuando aún no se han producido la mayoría de los cambios corporales que ocurren en los nueves meses, la futura madre puede utilizar el calzado que empleaba antes de la concepción.

Estas recomendaciones no valen para el segundo y tercer trimestre de gestación. A partir del segundo, se producen los cambios físicos antes mencionados: el aumento del volumen uterino y el peso materno. Es, a partir de este momento, cuando más cuidado debemos poner en la elección del calzado diario.

Horma ancha y tacón bajo (que no plano) en el embarazo, esto es lo más adecuado para la embarazada. El zapato más recomendado es aquel zapato cómodo y que estabilice el pie. El empleo de sandalias con pequeñas zonas de sujeción, o los zapatos abiertos pueden favorecer  tropiezos y caídas.

Se recomienda un calzado de horma ancha para aumentar así la base de apoyo. De esta manera ganamos algo de estabilidad y favorecemos el equilibrio. Además deben evitarse los tejidos sintéticos cuya elasticidad es más reducida. Son preferibles los tejidos naturales y semisintéticos con cierta flexibilidad que permitan adaptarse a la forma del pie. Los  tejidos demasiado rígidos favorecerán el desequilibrio ya que aparecerán zonas de compresión, pequeñas rozaduras y molestias que producen una alteración en la actitud de apoyo y favorecen las caídas.

El tacón recomendable durante el periodo gestacional no varía respecto a las recomendaciones para la población en general. La altura del tacón ideal para mantener una postura lo más ergonómica posible es de entre 2 y 4 centímetros. Esta es la altura más adecuada que requiere un menor tono muscular y ligamentoso para mantener la postura.

Pero ello no significa que en un momento puntual, por una celebración o evento, una mujer embarazada no pueda utilizar un tacón más alto. Por el contrario, el calzado que tiene un tacón más bajo de 2 centímetros o el calzado plano no son recomendables, ya que favorecen la elongación del tendón de Aquiles, la posibilidad de fascitis plantar y la inestabilidad.