Cómo explicar la pérdida de un ser querido a los niños

Un buen día me dijeron que ya no estaba entre nosotros, que el abuelo se ha había ido para siempre y que ahora se encontraba en un lugar mejor. Aún recuerdo la entereza de mi madre diciéndome con la voz entrecortada, por el nudo que tenía en la garganta, que no volveríamos a verle más. Nunca más. ¿Por qué? Aquella desgarradora noticia me impactó por su carácter definitivo.

Cuándo se muere un abuelo del niño

La muerte y los niños

Hasta entonces, nunca, no existía como tal en mi entendimiento. La mayor parte de los acontecimientos a mi alrededor transcurrían de manera temporal, pero la idea de "para siempre" tuve que madurarla durante algún tiempo. Sólo tenía siete años.

Después de la desagradable sorpresa inicial vino la añoranza. Aunque no veía a mis abuelos todos los días, siempre esperaba con impaciencia los fines de semana. Y los siguientes ya no fueron divertidos. Mi abuela empezó a vestir de negro y mi madre estuvo varios meses seria, triste y sin ganas de nada.

Reviviendo este momento de mi vida, espero que todavía pasen muchos años antes de que como madre tenga explicar a mis hijos la muerte, como un acontecimiento natural, al que todos debemos enfrentarnos en algún momento de nuestras vidas. Estar preparada para hacerlo bien es importante y, aunque no me guste pensar en la muerte, es bueno concienciarse para saber actuar cuando llegue el momento. Por este motivo, quisiera daros las gracias a todos los que habéis utilizado nuestra página oficial en Facebook para contarnos vuestra experiencia personal tras el fallecimiento de un ser querido y cómo se lo explicasteis a vuestros hijos pequeños.

Muchas personas pueden aprender con vuestro ejemplo y, por eso, quisiera animaros a que sigais. Este es el caso de Romina, una madre que tuvo que explicarle a su hijo de 5 años la muerte de su tía y acudió a una psicóloga. "Me dijo que primero tenía que superarlo yo y estar fuerte para poder contárselo a él, si no mi hijo me iba a ver mal y me iba a tratar de consolar, reprimiendo sus sentimientos para no verme mal a mí. Fue el mejor consejo que recibí".

Sandra ideó una historia para justificar a su hijo de 3 años la pérdida de un primo de un año y medio. De acuerdo con sus ideas religiosas, le dijo que "se había ido al cielo y que ahora era un angelito. No le dejé entrar a verlo porque quería que se quedara con el recuerdo de haber jugado con él".

Alejandra cree que "es muy triste y doloroso encontrar las palabras precisas para contarle a un niño que un ser querido no va a volver" y Gema desea que todavía pase mucho tiempo antes de tener que hablar con su hijo de 4 años de este tema porque "ya fue dífícil para él entender por qué había un pajarito muerto cerca de la valla del patio de su colegio". Ela y Cristina consideran que "es mejor decir la verdad, sin hacer dramas" y Luz argumenta que "es mejor sincerarse con ellos para darles ejemplo y confianza".

Gracias a todos por vuestras palabras de aliento. Encontrar la ilusión de seguir adelante es la clave para superar la pérdida de un ser querido. Ayudar a los demás cuando más lo necesitan es el mejor regalo que les podemos hacer. Díselo a tus hijos, la vida es lo mejor que tenemos. Disfrutemos el momento.

Marisol Nuevo