A veces los padres nos encontramos con un problema cuando se trata de alimentación infantil, y es conseguir que nuestros hijos coman fruta. Por alguna extraña razón a veces se niegan, pese a lo dulce que resulta en general, y todo esto trae como consecuencia que este mal hábito se arrastre luego a su alimentación adulta...
Pero el verano y el calor se alÃan con nosotros en estas fechas dándonos la posibilidad de proponer a nuestros hijos un ventajoso trato: ellos nos ayudan a preparar unos deliciosos polos de sandÃa y a cambio se comen algo refrescante y muy, muy vitamÃnico...