Cómo conciliar vida laboral y familiar

Este parece ser un planteamiento eterno: ¿cómo conciliar vida laboral y familiar? ¿Cómo regatear y organizar los puentes, los festivos y los días de la semana blanca? Hace falta una nueva sociedad, que valore más a los niños y a las familias.

En plena tarde del Domingo de Pascua, cuando acababa de llegar a mi casa después de haber disfrutado de un viaje durante la Semana Santa en compañía de mi familia, recibí una llamada de una empresa de telefonía ofreciéndome unos nuevos y económicos servicios. Era un domingo y, por eso, me extrañó que alguien me llamara desde una oficina.

Mujer, madre y trabajadora en vacaciones también

Conciliar familia y trabajo

Al principio, incluso pensé que era una broma de algún amigo, pero la verdad es que al otro lado de la línea había una persona que, en pleno festivo, trabajaba. Eso me hizo reflexionar. Quien me hablaba era una mujer. Y pensé que podría ser una madre preocupada por sus hijos como muchas.

Una madre que, dispuesta a dar las mejores oportunidades a sus hijos y a su familia, tenía que cambiar el día de descanso por un día de trabajo. Una madre que le gusta trabajar en los festivos, pero ¿qué digo? ¿Un domingo por la tarde, mientras yo deshacía las maletas, veía las fotos que habíamos hecho en la cámara digital, y me disponía a hacer torrijas?

En ese momento, es cómo si me hubieran zarandeado. En España, sólo en la Comunidad de Madrid, los festivos de Semana Santa son el cuarto parón de los primeros meses del año. Para muchas familias, estos festivos representan un placer, una ocasión para viajar y para estar más con sus hijos.

Sin embargo, para otras familias, los días festivos son verdaderas pesadillas. A ellos les corresponde el planteamiento de cómo conciliar el trabajo con las vacaciones escolares de sus hijos. Algunos, recurren a las guarderías, otros contratan alguna niñera, y la gran mayoría deja a sus hijos con los abuelos, quienes después de haber criado a sus hijos, cuando les toca disfrutar del merecido descanso, se tienen que ocupar de entretener a sus nietos en las vacaciones.

¿Y los niños? Mientras algunos se van de viaje con sus familias, muchos se aburren delante del televisor, de los juegos, de la Play o de otra avanzada maquinita, echando de menos estar con sus padres, que para eso son las vacaciones, ¿o no? Este parece ser un planteamiento eterno: ¿cómo conciliar vida laboral y familiar? ¿Cómo regatear y organizar los puentes, los festivos, los días de la semana blanca? Hace falta una nueva sociedad que valore más a los niños y a las familias.

El posible hijo de la señora que me llamó desde su trabajo, seguramente no pudo compartir el Domingo de Pascua con su madre, un momento que no se repetirá.

Vilma Medina. Directora de GuiaInfantil.com