La rutina es el mejor remedio para el sueño del bebé

¿Cómo enseñar a dormir a un bebé? Cuando nacen, los bebés no traen una guía de manejo, ni un manual de instrucción, ni de uso. No poseen un botón de ON/OFF. Dormir también se enseña y se aprende. Pero, ¿cómo? A pesar de la gran y sobrada información que existe sobre el sueño infantil, conseguir que el bebé duerma todo lo que tenga que dormir, a la hora apropiada, y sólo, es un desafío que sigue manteniendo a muchos padres muy despiertos y sin sueño. Toneladas de métodos, teorías, e incluso de técnicas milagrosas, poco hacen para que los padres puedan probar el placer de apoyar la cabeza en la almohada y dormir una noche entera.

Ritual para la hora de dormir del bebé

La rutina del sueño del bebé

Todos sabemos que la falta de sueño afecta el ánimo, la concentración, y el control de una persona. Deja a cualquiera desquiciado, mal humorado, y desanimado. Si un padre o una madre no duermen, la paciencia que deberían tener para enseñar a su bebé a dormir, será nula. Y todo se convertirá y crecerá como una bola de nieve. Eternos padres nerviosos y alterados, y bebés despiertos. El aprendizaje de un bebé se basa fundamentalmente en la repetición. Si repites muchas veces la palabra "papá", esta será la primera palabra que dirá el bebé. Si acostumbras a tu bebé a que duerma con un osito de peluche, él estará adquiriendo un hábito. Lo mismo ocurre con la comida, con el juego, y con el sueño. Y todo exigirá mucha paciencia.

Aunque el bebé no sea una ciencia exacta, es necesario considerar que el sueño del bebé no es lo mismo que el sueño de un adulto. El sueño del bebé no se determina por el día y la noche. Un bebé no sabe diferenciar los distintos momentos de un día. Su sistema neurológico es inmaduro y claro que necesita de patrones que le haga contestar. El sueño puede ser un momento anunciado por los padres al bebé a través de nanas infantiles, de caricias, de masajes, etcétera, agrupados en una rutina. Los bebés necesitan de la rutina, de la repetición organizada, para aprender.

Hasta los cuatro meses de vida, los bebés duermen, como solemos decir, a "pierna suelta", una media de 16 horas al día. A partir del cuarto mes es cuando necesitarán que les echemos una mano para conciliar el sueño. Es ahí cuando se debe emplear una rutina. Cada bebé se reconforta de una forma diferente. Algunos con canciones, otros con un masaje, o con el calor y la mecedora de los brazos de la madre. La rutina es un conjunto de actividades que sucesivamente deben ocurrir siempre a la misma hora y que terminan cuando el bebé está dormido en su cuna.

La rutina del sueño del bebé

Antes de llevar al bebé a su cuna, te sugiero una rutina que para mí fue infalible:

1. Bañar al bebé siempre a la misma hora.

2. Dar un pequeño masaje con la crema hidratante, si posible con un masaje relajante.

3. Vestir al bebé con su pijama, a la vez que puedes hablarle en voz baja.

4. Ofrecer el pecho o el biberón, o papilla o puré, dependiendo de la edad que tenga el bebé, haciendo una caricia en su mejilla.

5. Poner al bebé para eructar, son unos suaves golpes en su espalda.

6. Con el bebé en brazos, cantarle una canción de cuna o nana en un ambiente cálido y tranquilo, sin prisas ni estrés. Recuerda que el bebé sentirá todo lo que sientes.

7. Cuando notes que el bebé está relajado, ponerlo en su cuna, arroparle y espera silenciosamente que él se cierre los ojitos y se duerma.

Poco a poco, el bebé asociará todo el proceso con la hora de dormir. Y así, día tras día. Es importante considerar que, en esta etapa, todo lo que empleces una sola vez en el proceso para hacer dormir al bebé, tendrás que repetirlo siempre. Me refiero a llevar al bebé a su cama, o hacerle dormir en sus brazos, o darle un chupete o dejarle que chupe el dedo, y así una infinidad de costumbres que harán parte de la rutina del bebé. Unas son más recomendables que otras, por tanto, piensa bien antes de ponerlas en marcha o dejar que tu bebé lo haga. Lo mejor es tener muy claro que tipo de rutina será capaz de mantener a la hora de hacer dormir a tu bebé, y no dejarse vencer por alguna que otra noche que el bebé no concilie el sueño. Seguramente será por algo, por una enfermedad, o el nacimiento de un diente, o por otra molestia. Aún así, deberá seguir con el ritual del sueño.

Vilma Medina. Directora de GuiaInfantil.com