La difícil tarea de recoger los juguetes

A todos los padres nos encanta ver cómo juegan a nuestros hijos con sus juguetes, inventan historias, representan situaciones, realizan circuitos, combinan el juego de las piezas con los animales de plástico para realizar un zoológico en miniatura, etc. ¡sacan todo lo habido y por haber!

El juego es un momento importante para ellos y también relajante para nosotros. Relajante, hasta que llega la hora de cenar y vemos que todo su cuarto está invadido por juguetes y no hay ni un centímetro cuadrado disponible para poner un pie.

¿Qué hacer para que los niños ordenen su habitación?

La tarea de recoger los juguetes

¿Qué hacer para que tus hijos vean normal el momento de recoger y guardar los juguetes de su habitación? Quizás los niños sean todavía pequeños para catalogar si un juguete va en el cajón azul de los animales y otro en el verde de los coches, pero desde muy pequeños hay que trabajar el hábito de guardar los juguetes cuando termina el juego y para ello debemos ponérselo fácil siguiendo algunos consejos:

- El lugar donde se guardan los juguetes debe estar al alcance de nuestro hijo.
- Es importante empezar guardándolos en grupo y asociarlo a alguna canción relativa al orden o "a guardar" (¿os acordáis de Mary Poppins?)
- En un principio no debes esperar una recogida perfecta ni un orden absoluto, lo importante no es hacerlo perfecto es hacerlo.
- Debemos ir dándoles pautas: por ejemplo, poner las piezas de construcción juntas, colocar la caja debajo de la cama o en la estantería, etc.
- Recompensar su comportamiento con frases de elogio y besos.
- Planear por anticipado. Antes de jugar con los juguetes con partes pequeñas podemos colocar una sábana en el suelo para que cuando termine simplemente recoja las esquinas y las eche a la caja.
- Recoger juguetes también puede ser parte del juego, ya que podemos hacer que busque e identifique el juguete que ha de guardar dándole alguna pista sobre el color o la forma.
- Es muy útil tener una caja o bolsa para depositar aquellas partes que hayan quedado desparejadas, sueltas o perdidas.
- Podemos motivarle empleando un reloj de alarma e incitarle diciéndole a ver cuántos juguetes puede recoger antes de que suene la alarma.
- Todos los participantes del juego y nosotros mismos participaremos de la recogida de juguetes: la imitación de los mayores es muy útil para empezar.
- Enseñar a nuestro hijo que hay un lugar para cada cosa, el orden no sólo en los juguetes, sino en los zapatos, la ropa o el cepillo de dientes, etc. Para ello podemos identificar el cajón de los juguetes pegando una foto de juguete, dibujo o letras de colores.

Con estos consejos seguramente conseguimos nuestro doble objetivo: que nuestros hijos jueguen y recojan, mientras nosotros nos relajamos, sin sobresaltos ni luchas al final del juego.

Patro Gabaldón. Redactora