La atracción de los niños por los malos olores

Después de centenares de pañales cambiados a nuestros hijos, seguro que nuestra pituitaria está más o menos acostumbrada a los malos olores: ahora somos algo más insensibles a esos sibilinos pedetes o cacas olvidadas en el w.c.

Sin embargo, me sorprende, la gran resistencia que tienen nuestros hijos ante el mal olor de una habitación repleta de zapatos y de pies sudorosos, o caldeada de pedos, después de un menú de leguminosas.

A mi hijo le huelen los pies

NIño mira calcetín

¿Será que los niños tienen una resistencia a los malos olores todavía mayor que la nuestra, pese a nuestros años de entrenamiento olfativo? Cada vez hay más juguetes, incluso cuentos con los que se estimula el olfato de los niños: cuentos que huelen bien o mal, dependiendo de si rascas una flor o un pestoso troll verde; artículos de broma, bombas fétidas, sprays pestilentes, pedorretas, muñecos coleccionables de olores repugnantes, y que despiertan la hilaridad de nuestros hijos: basura, repollo, sudor, pis, caca, es alguno de los suculentos olores que nuestros hijos pueden soportar sin problemas y alardean de ello, mientras nosotros les miramos con repugnancia.

El olfato es un sentido que les lleva a la asociación de objetos agradables o desagradables. Del mismo modo que les encanta oler el bizcocho de canela que estás haciendo en el horno, también les chifla olfatear olores mucho más desagradables, ya que creo que despiertan al pequeño gamberro, bromista y juguetón que tiene todo niño a partir de los 4 ó 5 años.

Los malos olores, eructos o las charlas sobre temas cochinos, les hacen pasar momentos desternillantes ante un grupo de amiguitos. ¿Será que son tabú o una vía de escape a la broma y el juego? o ¿será que realmente les atraen, estimulan y despiertan su interés? La broma y el sentido del humor de nuestros pequeños pasan por estas pequeñas y aceptadas trasgresiones a las normas. Bromas ingenuas, aunque no faltas de una pizca de mala educación y descaro. ¿Debemos ser indulgentes y soportar estas inquietudes por los malos olores?

Patro Gabaldón. GuiaInfantil.com