Qué comidas preparar a los niños en verano

El cuidado de la alimentación de nuestros hijos es importante en toda época, y, por supuesto también en los días más calurosos del verano o en periodo de vacaciones, en el que sabemos que es más probable que nuestros hijos pierdan el apetito, llenen su estómago de agua y den prioridad a sus juegos por encima de otras necesidades físicas.

El verano, además, es un periodo en el que a los padres nos cuesta más estar al calor de los fogones de la cocina, en el que improvisamos más las comidas y en el que pasamos más horas fuera de casa, pero no por ello debemos descuidar la alimentación de la familia, ya que es tan importante para la salud como el correcto descanso, el ejercicio físico, el sueño y el esparcimiento.

Alimentos refrescantes para los niños en verano

Niña come sandía

Podemos adecuar las comidas de nuestros hijos a estas nuevas apetencias y circunstancias que rodean al verano, satisfaciendo igualmente sus necesidades nutricionales. Así, podemos dejar de lado temporalmente los platos calientes, guisos, potajes o comidas muy calóricas, por otros más ligeros como las ensaladas de todo tipo: de pasta, de legumbres, de patatas, de arroz o verduras, en combinación con otros alimentos nutritivos como el huevo duro, frutos secos, pollo o carne, pescado cocido, pescado en conserva, quesos, yogures, hortalizas, salsas frías, etc. Las ensaladas, además de ser rápidas de preparar, pueden ser muy variadas y completas desde el punto de vista nutritivo.

Las comidas a la plancha, las de alto contenido en agua como cremas o gazpacho, gratinados, sándwiches, batidos, sorbetes, helados y fruta multicolor son muy apetecibles y saludables durante esta época del año. En la nevera siempre deberíamos de tener disponible fruta fresca, ya que las frutas de verano ofrecen un gran aporte a la dieta de nuestros pequeños, son sabrosas, nutritivas, dulces y refrescantes.

El elevado contenido en agua de la sandía o el melón, hace de ellas un alimento ideal para el verano, contribuyen a evitar la deshidratación, aportan sales minerales, azúcares naturales y un sabor delicioso. Podemos tenerlas preparadas en daditos, combinadas en macedonia o en sorbetes y zumos. Además de estas variantes en las comidas, en verano, deberíamos seguir respetando el número de comidas, los horarios de comida, evitando las prisas e improvisaciones.

Asimismo tenemos que respetar los periodos de digestión antes del baño o un excesivo ejercicio físico bajo el sol, la ingesta de líquidos abundantes, el buen cuidado y almacenamiento de los alimentos para evitar contaminaciones y bacterias, y seguir manteniendo un desayuno nutritivo y completo con leche, cereales, fruta y proteínas.

Patro Gabaldón. Redactora de GuiaInfantil.com