¿Mi hijo es homosexual?

Una madre no sabe qué hacer porque en la escuela, la maestra le dijo que su hijo es muy inteligente, audaz, pero que tiende a inclinarse a jugar más con niñas que con niños. Otra mamá también tiene la misma preocupación. Su hijo, desde los cuatro años de edad, le dice que le gustaría ser niña, no le gusta el fútbol, baila afeminado y está siempre pendiente de lo que hacen las niñas, y las imita.

En realidad, creo que lo que las madres quieren saber es si sus hijos son homosexuales, o si tienen la tendencia para serlo. Me pregunto por qué del tema de la sexualidad todavía se habla con tanto desconcierto. ¿Por qué no hablamos claramente del asunto? La identidad sexual de los niños también es parte de su desarrollo.

La identidad sexual de los niños

Cuando el niño es homosexual

Poco se conoce aún acerca de la homosexualidad. Todo son preguntas. ¿Qué criterios, qué señales nos muestran si un niño o una niña es homosexual?

Todavía nada se sabe acerca de cómo los niños llegan a comportarse como las niñas, o por qué se sienten atraídos por personas del mismo sexo. Se ignora cómo llegaron a esta opción sexual.

¿Será que todos los niños que les gustan jugar con las muñecas, bordar, cocinar o jugar a las comiditas, son homosexuales? Yo, particularmente, creo que no. Hoy, felizmente, los papeles se cambian continuamente.

A los hombres les va bien la cocina, el cuidar de niños, la costura, y no siempre les gustan el balón o el fútbol. Otra duda es qué pueden hacer los padres si notan que su hijo(a) tiene comportamiento homosexual. ¿Se puede cambiar o influir en la identidad sexual de los niños? Lo primero que hacen los niños, cuando notan que tienen preferencias distintas a los demás, es negar esta diferencia. Luego, piensan que puede ser una situación pasajera (y puede ser), que con el tiempo cambiará.

Y después, empezarán a dudar y a discutir consigo mismo acerca de su aceptación. Los padres experimentan el mismo proceso, y tanto el uno como el otro necesitan encontrar apoyo y comprensión, principalmente en el seno familiar. Acredito que debemos estar siempre al lado de nuestros hijos, en cualquier circunstancia, ayudándoles a aceptarse a si mismos desde muy pequeños. Al fin y al cabo, lo que aterra a los padres no es la homosexualidad, y sí lo que puede sufrir su hijo. La homosexualidad no es una enfermedad, no tiene vacuna ni tratamiento, sin embargo puede causar desconciertos a los niños.

Vilma Medina. Directora de GuiaInfantil.com