12 hábitos de alimentación saludable para niños celíacos

La aparición de los síntomas de la celiaquía se evita restringiendo por completo el gluten

Carlota Reviriego
Carlota Reviriego Nutricionista

La alimentación infantil sigue por norma general unos patrones básicos que podrían utilizarse, con matices mínimos (edad, sexo…), para todos los niños. Sin embargo, cuando añadimos a la ecuación una enfermedad, ya sea temporal, como una gripe o una diarrea, o permanente, como algo más crónico como la celiaquía o la diabetes, la cosa se complica. ¿Qué pautas debe seguir una alimentación saludable para niños celiacos?

Eliminar el gluten y otros hábitos de alimentación saludable para niños celiacos

alimentación saludable para niños celiacos

A pesar de que el gluten es una proteína (presente, por ejemplo, en trigo, cebada o centeno), su presencia en los cereales hace que los carbohidratos complejos sean los más problemáticos en las dietas de los niños celiacos. Se debe prestar especial atención a la ingesta de estos hidratos de carbono, y deben tenerse opciones variadas para que el niño mantenga un aporte de los mismos.

Los carbohidratos complejos son una de las fuentes de energía más atractivas en la infancia, por una parte, por su capacidad para generar en el organismo pequeñas unidades de monosacáridos (glucosa, el alimento del cerebro) y, por otra, porque al permitir una liberación controlada de esta glucosa ayudan a que el niño no tenga altibajos de energía.

Teniendo en cuenta estas premisas, pasamos a detallarte cuáles son las rutinas o hábitos de alimentación más recomendamos para un niño celiaco. 

1. Marcar número de comidas
Deben establecerse 5 ó 6 comidas al día, para que la ingesta se distribuya de manera equilibrada, sin saltarse ninguna. La primera debe ser al levantarse, antes de ir al colegio, y la última al menos una hora antes de irse a dormir, para que el niño haga parte de la digestión antes de acostarse.

2. La importancia del desayuno
Para empezar, el desayuno es primordial, tanto para rendir en el colegio (energía para el cerebro) como para tener energía física para el resto del día.

El desayuno, idealmente, debería incluir carbohidratos, y si el niño tolera la avena, este cereal es magnífico tanto como fuente de energía como por las beneficiosas propiedades de sus componentes. Deben evitarse alimentos como las galletas, la bollería industrial o el cacao soluble, no solo por su contenido en gluten sino por el azúcar que contienen.

3. Fruta y frutos secos para media mañana
A media mañana, una pieza de fruta o unos frutos secos, combinados con algún lácteo o alimento proteico, permitirán al niño recobrar la energía gastada y aguantar hasta la siguiente comida. Preferiblemente, ambas ingestas deberían complementarse.

Hay que tener cuidado con los alimentos proteicos más procesados, como los fiambres y examinar minuciosamente el etiquetado por si pudieran contener gluten, o bien evitarlos por completo. Asimismo, conviene comprar los frutos secos envasados en lugar de a granel y comprobar que no contienen trazas de gluten.

4. El calcio, un imprescindible
La ingesta de calcio es muy importante para el crecimiento de los huesos y para asegurar una buena densidad ósea, por lo que los lácteos no deben faltar en la dieta de los niños celiacos.

Los yogures son, al estar fermentados, extraordinariamente útiles en la dieta de estos niños, ya que proporcionan bacterias beneficiosas para fortalecer la microflora intestinal. Las vellosidades intestinales son las que más sufren con la ingesta de gluten, y estas bacterias constituyen una buena protección así como una ayuda extra para su recuperación tras la exposición al gluten.

Eso sí, es conveniente evitar los yogures de sabores e incluso de frutas y limitarse a los naturales, para evitar trazas de gluten o posibles contaminaciones cruzadas.

5. Platos completos
La comida no tiene por qué incluir tres platos, pero sí debe ser completa, incluyendo combinaciones de los principales grupos de alimentos: verduras, frutas y hortalizas (fuente de vitaminas y minerales), carne, pescado, huevos o leguminosas (fuente de proteína de alta calidad) y cereales preferiblemente integrales o patatas (fuente de carbohidratos complejos).

Las combinaciones de leguminosas con cereales sin gluten consiguen una proteína de calidad similar a la de los alimentos de origen vegetal.

12 hábitos de alimentación saludable para niños celíacos

6. Agua siempre
Los niños deben beber agua, ya sea durante la comida como entre las comidas. Deben evitarse tanto los zumos como cualquier tipo de bebidas azucaradas o carbonatadas.

7. Incluir pescado al menos 3 veces en semana
El perfil de ácidos grasos del pescado, y en especial del pescado azul, es muy interesante en la infancia, ya que asegura una buena salud para el cerebro y unas conexiones neuronales activas y resueltas.

8. Evitar los fritos
Aunque no sean rebozados, el mero hecho de compartir freidora con algún alimento que contenga gluten puede posibilitar la aparición de un brote.

9. Cenar temprano y cenar ligero
Existen compuestos dentro de algunos alimentos que inducen de algún modo la relajación, siendo ideales para su consumo antes de irse a dormir. Por ejemplo, los huevos, la leche, la carne o los pescados, todos ellos contienen uno o varios de estos compuestos, como el triptófano, la vitamina B6 o el magnesio.

10. El chocolate puro, ¡su premio!
Los niños celiacos necesitan un incentivo. Escoge chocolate, pero cuanto más puro mejor. El chocolate con leche puede contener trazas de gluten, por lo que, cuanto más alto sea su porcentaje de cacao, menos posibilidades de que contenga gluten. Además, los chocolates blancos y con leche contienen cantidades muy poco saludables de azúcar.

11. Evitar las chuches
Lamentablemente, no solo por su contenido en azúcar, principal enemigo de la dentadura sana, y principal causante de la obesidad, sino también por la presencia de gluten los niños celiacos no puede ni deben comer golosinas. 

12. Educarle y apoyarle desde pequeño
Una de nuestras principales tareas, como padres de un niño con una alergia o una intolerancia alimentaria, es enseñarles desde el momento en el que la enfermedad se diagnostica qué alimentos o comidas puede comer y cuáles no, sobre todo, cuando comen fuera de casa.

Algunos establecimientos tienen menús para celiacos y en muchos casos resulta evidente cuales deben rechazar, pero es importante tener en cuenta que hay alimentos que pueden contener gluten enmascarado, como las albóndigas, las hamburguesas, o los perritos calientes.

Aprender esto es vital para su salud y bienestar, y también para nuestra tranquilidad, pues no siempre estaremos a su lado para vigilar y escoger los alimentos por ellos.