Volver a la lactancia materna con tu bebé tras un tiempo es posible

La relactancia es un proceso que necesita tiempo. ¡Confía en ti!

Meybol Lorena Ramírez

Si dejaste de dar el pecho y ahora quieres volver a la lactancia materna con tu bebé, tienes que saber que no es imposible. Se inicia un proceso que se conoce como relactar y que consiste es establecer distintas técnicas para que el pequeño succione y así tu producción de leche pueda ser la misma. ¡Aquí te contamos más! 

Cuándo se habla de relactancia 

relactancia o relactar

La OMS recomienda alimentar a los niños durante los primeros 6 meses de vida con lactancia materna exclusiva, a partir de los 6 meses que sea complementada 'más no sustituida' con alimentos seguros y oportunos, y de ser posible mantenerla hasta los 2 años o más.

Para nadie es un secreto que la lactancia materna está llena de mitos, por ello siempre se recomienda a las madres busquen información oportuna en relación a la etapa del amamantamiento, para hacerla más llevadera y aprender a identificar diferentes situaciones que pueden poner en riesgo la misma.

Una de esas situaciones puede ser que la mujer deje la lactancia por un tiempo y, tras ese parón, quiera volver a recuperarla, que es lo que se conoce como relactar. La relactancia no es más que reiniciar o restablecer la lactancia materna cuando por cualquier situación (como las que les enumero abajo) se ha suspendido.

En qué casos se habla de relactancia:

- Situaciones personales.

- Uso de biberón.

- Alguna condición de salud materna.

- Desconocimiento o desconfianza en la madre de creer que no produce la cantidad suficiente de leche para que su hijo se llene y empieza a recurrir al uso de fórmulas infantiles.

- Aquella madre que eligió dar fórmula infantil y luego quiere amamantar.

- Razones laborales o emocionales.

- Bebés con bajo peso al nacer con succión ineficaz.

- Bebés que nacen prematuros y que ameritan estar hospitalizados,  o madres que han sido separadas de su bebé porque requirieron hospitalización.

- Mujeres que adoptan niños, también pasan por este proceso, pero no lo llamamos relactancia sino 'inducción de la lactancia'.

Cómo llevar a cabo el proceso de relactancia exitosa 

Cómo llevar a cabo el proceso de relactancia exitosa 

La relactancia es un proceso que, aunque en algunos casos parece ser difícil, no lo hace imposible. El éxito de la relactancia depende de varios factores, entre ellos, la disposición que tenga la madre y la seguridad, la paciencia y la confianza en sí misma. 

Ese fuerte deseo de querer alimentar a su hijo, la estimulación de los pechos y del pezón, y la disposición del niño para mamar, además del tiempo transcurrido desde que dio pecho por última vez, serán determinantes para llevar a cabo un proceso de relactancia exitoso. También, por supuesto, un buen asesoramiento por parte del personal de salud y el apoyo del grupo familiar, sobre todo de la pareja de la madre.

Con respecto al tiempo que toma producir leche materna, o al menos la cantidad suficiente, varía de una mujer a otra, y en realidad es un tiempo que no puede predecirse, pero fluctuará de días a semanas. Cada cuerpo es distinto y esto hará que algunas mujeres lo logren con mayor rapidez que otras.

La técnica para llevar a cabo el proceso de relactancia se hace a través de un 'relactador' o 'suplementador de lactancia'. Este  consiste en un envase (puede ser una botella o bolsa) por medio del cual se fija un tubo de plástico (sonda) a la cual se conecta y se deja junto al pezón.

La madre puede tenerlo en su mano o colgado en su cuello, de manera que el niño cuando succione le sale leche (bien sea extraída o fórmula) y de esta manera estimule la producción láctea. Como ya sabes, la producción de leche depende de la succión: a mayor succión, mayor producción. 

La otra técnica, llamada 'técnica del goteo', consiste en pegarse al niño al pecho materno y con una jeringuilla o dosificador de medicamentos ir goteando en su pecho leche materna extraída o fórmula, lo que hace que el niño succione y se estimule la producción de leche. Por último está la 'extracción mecánica o manual'. Si el niño, por alguna causa, se niega a mamar, la madre se tendrá que extraer leche y ofrecérsela en vaso, vaso y cucharilla o con el tubo-cuchara.

Recuerda, la relactancia es un proceso, y los procesos llevan tiempo. Debes confiar en ti misma de que puedes lograrlo y armarte de mucha paciencia.