Dieta vegetariana para niños: cómo obtener los nutrientes esenciales

Los nutrientes más difíciles de conseguir en una dieta vegetariana

Carlota Reviriego
Carlota Reviriego Nutricionista

Los niños necesitan una dieta sana y variada, que aporte alimentos procedentes de los distintos grupos, ¿quiere esto decir que no pueden llevar una dieta vegetariana?

Un niño sí puede llevar una dieta vegetariana pero algunos nutrientes son difíciles de conseguir. En Guiainfantil.com te aclaramos cómo se pueden obtener los nutrientes esenciales en una dieta vegetariana para niños. 

Nutrientes básicos para los niños vegetarianos

Nutrientes para una dieta vegetariana infantil

Existen diferentes niveles de vegetarianismo, el más estricto, cuando solo se consumen alimentos de origen vegetal -veganismo- u otros más relajados en los que se admiten huevos y/o leche –ovo lacto vegetarianismo-.

Merecen mencionarse también las dietas en las que no se consume carne roja, pero si pollo o pescado, pues, si bien no son vegetarianas, son una opción que muchos padres veganos escogen para sus hijos durante la infancia.

Cualquiera de estas dietas vegetarianas tiene que estar bien planificada, y aun así, pueden producirse ciertas deficiencias. Estos son los nutrientes que más problemas pueden ocasionar:

  • Vitamina B12: esta vitamina presenta un problema en los vegetarianos desde el nacimiento. Si la madre es vegana y su dieta no está suplementada, el lactante amamantado debe tomar suplementos de esta vitamina.
  • Vitamina D y calcio: si no se incluyen lácteos en la dieta, como en el caso de los vegetarianos estrictos, es necesario suplementar con estos micronutrientes la dieta del niño, ya que su crecimiento, si no hay un aporte suficiente, puede verse seriamente comprometido.
  • Hierro: el hierro de los alimentos de origen vegetal se absorbe con mayor dificultad que el hierro hemo, y para potenciar su absorción en el organismo, es necesario combinar, en la misma comida, alimentos con hierro y alimentos con vitamina C.
  • Zinc: es uno de los más problemáticos y de más difícil aporte. Puede conseguirse a través de las semillas y los frutos secos en niños más mayores, pero muy probablemente haya que suplementario si hay deficiencias dietéticas cuando los niños aun no pueden comer estos alimentos.
  • Proteína: la proteína de los alimentos de origen vegetal es de más baja calidad que las de los alimentos de origen animal, por lo que es necesario buscar combinaciones, en la misma comida, que consigan incrementar este valor.
  • Grasa: la dieta vegetariana es baja en grasa, y la escasez de ácidos grasos esenciales puede afectar el desarrollo intelectual y el aprendizaje en el niño. El pescado es la mejor fuente, así como los frutos secos y semillas. También puede obtenerse de los aceites, como el de oliva. 
  • Energía: para niños vegetarianos estrictos, es difícil obtener la energía suficiente únicamente a partir de alimentos de origen vegetal, ya que significa comer raciones de verduras demasiado grandes para el tamaño de sus estómagos. Hay que encontrar alternativas o combinaciones que incrementen el valor calórico de los platos vegetarianos.

Teniendo en cuenta todos estos puntos, la dieta ovo-lacto-vegetariana, si está bien elaborada, es la mejor opción durante las etapas de máximo crecimiento.