El zinc en el embarazo

El zinc es un mineral indispensable en el embarazo

Carlota Reviriego
Carlota Reviriego Nutricionista

El zinc es uno de esos minerales cuya importancia queda casi siempre relegada a un segundo plano frente a la importancia de otros como el hierro, cuyas necesidades se conocen y publicitan ampliamente, ya sea durante el embarazo, como posteriormente en el puerperio y durante la lactancia.

Es cierto que, dado el aumento en el volumen sanguíneo en el embarazo y su pérdida en el parto y postparto, las necesidades de hierro son muy elevadas y su deficiencia es muy debilitante para la madre, pero el zinc es indispensable durante el embarazo, veamos por qué.

Importancia del zinc en el embarazo

La importancia del zinc en el embarazo

El zinc es un mineral esencial para el organismo. Es necesario para funciones como la síntesis de proteínas, la división y el crecimiento celular y el metabolismo de los ácidos nucleicos. Durante el embarazo, el crecimiento y división de las células alcanza un ritmo muy elevado, dado que el nuevo bebé se origina a partir de una célula que se divide en múltiples ocasiones. Además, la información genética del nuevo bebé que está creciendo, que se almacena en el ADN y ARN- ácidos nucleicos-, necesita una considerable cantidad de zinc. 

El zinc forma parte de muchas hormonas y enzimas, de especial importancia en el embarazo, además de formar parte del óvulo y el espermatozoide, siendo su deficiencia de gran importancia para la fertilidad.

Es también es necesario para el desarrollo del cerebro del feto, formando parte de muchas de sus estructuras, y, además, son conocidos sus beneficios en el sistema inmune, ayudando a aumentar la protección frente a infecciones y a mantener el ejército de anticuerpos.

A día de hoy, la mayor parte de los alimentos fortificados contienen zinc, por lo que es complicado no conseguir la cantidad diaria recomendada para la mujer embarazada. Sin embargo, es mejor asegurar un aporte semanal y no diario, ya que es mucho más fácil de conseguir.

Alimentos ricos en zinc para consumir en el embarazo

Las proteínas animales son en general una buena fuente de zinc en el embarazo, de alta biodisponibilidad. Las carnes de ternera, cerdo y cordero contienen una mayor cantidad de zinc que el pescado, mientras que las carnes de pollo y pavo constituyen un aporte intermedio. Los frutos secos, en especial los pistachos y las nueces, los cereales integrales y las legumbres son otra fuente recomendable de este mineral. 

El huevo, la yema en particular, y la leche y los productos lácteos –quesos y yogures- tienen también cantidades apreciables de zinc.

Se estima que alrededor del 80% de las embarazadas a nivel mundial consumen cantidades de zinc por debajo de las recomendadas, y, aunque la deficiencia solo suele ser moderada, puede afectar el resultado del embarazo, con partos pre-término y bebés con bajo peso al nacer. A pesar de esto, no se recomienda suplementar este mineral durante el embarazo, sino controlar -y aumentar si es necesario- su ingesta desde la dieta.