La importancia del fósforo en el embarazo

El fósforo en la gestación

El embarazo es un momento ideal para cuidarse y para mejorar la dieta si, por cuestiones de tiempo o dificultades de organización, no le prestábamos la suficiente atención. Aparte del ácido fólico, que se recomienda tomar desde antes de quedarse embarazada para evitar defectos del tubo neural y otras malformaciones, no es necesario tomar suplementos vitamínicos ni aumentar desproporcionadamente las calorías que se ingieren.

Es útil, sin embargo, asegurarse de un buen aporte de minerales y vitaminas, ya que algunos micronutrientes son vitales para el desarrollo del feto. Uno de estos minerales importantes en el embarazo es el fósforo.

Por qué es importante tomar fósforo en el embarazo

Fósforo en la gestación

- El fósforo, es un mineral de gran importancia para el desarrollo del cerebro. De hecho, diversos estudios sugieren que deficiencias de este mineral en la alimentación de la madre están relacionadas con el riesgo de que el bebé desarrolle una menor capacidad cognitiva e incluso problemas neurológicos. En este periodo intrauterino resultan cruciales, además, el aporte de ácido fólico, de yodo, y una ingesta adecuada de ácidos grasos esenciales (omega 3 y 6), que pueden encontrarse en aceites vegetales, frutos secos y en algunos pescados.

- El fósforo no solo contribuye a la formación y funcionamiento de las membranas celulares, que aseguran que los nutrientes apropiados entren a las células y los deshechos la abandonen. Además, ayuda a que estas células se unan formando tejidos.

- También, y de vital importancia durante el embarazo, el fósforo es necesario para la formación de los huesos y los dientes. Concretamente, si el fósforo para los huesos del feto no se aporta desde la dieta, y dado que las necesidades del bebé que está creciendo son la prioridad, el organismo lo obtendrá de los huesos maternos, por lo que un aporte adecuado asegura una protección de los huesos de la madre. 

- Otra de las funciones del fósforo se relaciona con los músculos, con su funcionamiento, y además es necesario para las reacciones y procesos mediante los que el organismo obtiene y utiliza la energía.

Fósforo en la dieta de la embarazada

No es necesario tomar suplementos de fósforo, ya que son muchos los alimentos que lo contienen, y  su deficiencia en fósforo es, por tanto, poco común.

Los alimentos que contienen cantidades considerables de este mineral son los pescados, sobre todo el salmón, aunque también pescados blancos como el halibut o la merluza, las carnes, tanto de ave como de ternera o cerdo, los huevos, los cereales integrales y las leguminosas, y, como mención especial, los frutos secos, que son una fuente de nutrientes de gran valor. Además, la leche y los productos lácteos, como el queso o el yogur, aportan también fósforo. 

Por otra parte, se ha observado que, para que la absorción del fósforo sea óptima, su ingesta debe estar en equilibrio con la ingesta de calcio, y acompañada de vitamina D, por lo que la leche y los derivados lácteos se convierten en la fuente ideal ya que consiguen el máximo aprovechamiento.