La correcta alimentación para niños en épocas de exámenes

Conoce a los alimentos que ayudan a mejorar la concentración de los niños

Carlota Reviriego
Carlota Reviriego Nutricionista

Llega la época de los controles y la evaluaciones escolares y es importante que los niños sigan una dieta sana y equilibrada que les ayude a combatir el estrés de este periodo de tiempo. Se trata de un momento en el que los chavales trabajan bajo presión y donde lo que comen es crucial para mejorar su concentración y su rendimiento en las aulas. ¿Cómo debe ser la alimentación para niños en épocas de exámenes?

Qué deben comer los niños en épocas de exámenes

alimentación niños en épocas de exámenes

Come bien y estudiarás mejor. Ese debe ser el mensaje que debemos transmitir a los niños en época de exámenes. A pesar de la ansiedad y de los nervios, ahora no es el momento de lanzarse a consumir alimentos con grasas saturadas ya que, aunque saciarán, dificultarán las digestiones y entorpecerán el estudio. ¿Qué alimentos son los más recomendables para los niños en épocas de exámenes?

- Algunos alimentos facilitan la concentración debido a su contenido en uno o varios nutrientes clave. Encabezando este grupo podemos encontrar el huevo, que, gracias a su contenido en colina, mejora la actividad cerebral.

Otro de los motivos por los que el huevo es uno de los alimentos más interesantes en época de exámenes es porque proporciona fosfolípidos, que, como buena fuente de fósforo, son extraordinarios para el cerebro y las transmisiones neuronales.

- Para asegurar el buen funcionamiento del cerebro debemos asegurar también un buen aporte de carbohidratos, que el organismo metabolizará para obtener glucosa, su principal fuente de energía. Los cereales integrales (pastas, arroces…) son la mejor fuente de estos carbohidratos complejos, y además, proporcionan también triptófano y vitaminas del grupo B.

El triptófano, combinado con la vitamina B6, es precursor de la serotonina, recurso natural del cuerpo para combatir el estrés, ya que promueve una sensación de bienestar e induce la relajación.

- Alimentos ricos en proteínas, como las carnes o las leguminosas, son también fuente de triptófano, por lo que combinar cereales y alimentos proteicos en la misma ingesta puede producir un efecto relajante más intenso si cabe.

- Los carbohidratos sencillos, por su parte, como los que contiene la fruta, son ideales para ofrecer energía rápida al cerebro, que se beneficiará de ellos en el momento clave. Entre las frutas, el plátano destaca por su contenido en minerales de valioso interés para el cerebro, como es el potasio, responsable de la buena salud de las transmisiones neuronales.

- Adicionalmente, no debe menospreciarse el beneficio del pescado, sobre todo el azul, o los frutos secos, cuyas grasas insaturadas contribuyen tanto al buen funcionamiento del sistema nervioso como al del cerebro como tal. Paralelamente, el pescado aporta también fósforo y calcio, mientras que los frutos secos pueden ser también fuente de aminoácidos como el triptófano, aumentando aún más su atractivo.

- Por encima de todo, la correcta hidratación es primordial para el funcionamiento del cerebro, por lo que no hay que descuidar el agua en la dieta del niño.

- Mención aparte merecen los estimulantes del cerebro, sustancias encargadas de mantener la mente alerta y bien despierta. En este apartado se puede destacar el cacao, cuanto más puro mejor. El cacao contiene un estimulante natural que ayuda a mantener y optimizar la concentración, aunque no conviene tomarlo en exceso, ya que puede conducir a un estado de excitación que produciría precisamente el efecto contrario. La cafeína o la teína son también estimulantes naturales. Sin embargo, bebidas que contienen estos estimulantes no se recomiendan en la infancia, debiendo evitarse y/o posponerse lo más posible.