Beneficios de la calabaza para los niños

Cuáles son las ventajas nutritivas de comer calabaza en la infancia

La llegada del otoño trae consigo, entre otras verduras y hortalizas, la calabaza en sus diferentes variedades, entre ellas la calabaza. Es una hortaliza que se introduce en la alimentación complementaria del bebé desde el principio por sus propiedades nutricionales. En Guiainfantil.com te contamos cuáles son las ventajas de comer calabaza para los niños.

Por qué es buena la calabaza para los niños

Calabaza para los niños

Las calabazas más conocidas son la típica de Haloween o cucúrbita máxima, grande, redondeada y de color naranja, y la butternut, una calabaza grande y alargada con forma de pera, y de un color naranja pálido por fuera e intenso por dentro. 

La pulpa de la calabaza puede cocinarse de diferentes maneras, asada, al vapor o cocida, aunque también puede hacerse a la plancha. Tratando de conservar todos sus micronutrientes, es mejor evitar cocerla, a no ser que se utilice también el agua de cocción, ya que muchas vitaminas y minerales se pierden en este caldo. Pero, ¿cuáles son sus propiedades?

- Otro beneficio de la calabaza para los niños es que es una hortaliza rica en agua, prácticamente un 90% de su composición.

- También es rica en betacarotenos, antioxidantes y fibra.

- Además, la calabaza es rica en vitamina C, tiamina o vitamina B1 y potasio, aunque sus cantidades de hierro y zinc y vitamina E son también interesantes.

- En cuanto a macronutrientes, casi no aporta proteínas o grasas, pero si contiene hidratos de carbono complejos. Algunas calabazas pueden, si no se abren, durar meses en perfecto estado, por lo que son muy útiles como hortalizas de reserva en nuestra despensa.

- Los betacarotenos de las calabazas, responsables de su color anaranjado, son beneficiosos para la piel, ya que incrementan la protección frente a los rayos ultravioleta, aunque también se caracterizan por ejercer un efecto potenciador del sistema inmunitario y por favorecer la salud visual, protegiendo las mucosas oculares.

- Al transformarse en vitamina A en el organismo, favorecen la protección frente a infecciones virales y bacterianas, ya que asegura el buen estado de la mucosa en los tejidos, que actúa como barrera frente a los gérmenes. Algunos estudios sugieren incluso que su deficiencia durante la infancia puede llevar asociados problemas respiratorios, gastrointestinales y visuales, pudiendo causar incluso ceguera.

- La calabaza contiene también criptoxantina, otro carotenoide cuyos efectos anti-inflamatorios son tremendamente útiles en la infancia, ya que podría mejorar la evolución de procesos inflamatorios, como la irritación de garganta. 

- Las semillas de calabaza son otro de los muchos beneficios de esta hortaliza, ya que contienen ácidos grasos omega 3 y 6 importantes para el cerebro y la memoria, y minerales como hierro, zinc, magnesio y potasio. La falta de hierro produce anemia y fatiga, mientras que el zinc forma parte de enzimas necesarias para la síntesis de ARN y ADN y está involucrado en el buen funcionamiento del sistema inmune. Además, sus necesidades son más altas en periodos de rápido crecimiento. El magnesio colabora con el calcio para mantener los huesos sanos y el potasio ayuda al sodio a mantener un buen nivel de hidratación celular, regulando los electrolitos a ambos lados de su membrana.