Las frutas y verduras para niños... ¡mejor con piel!

Por qué los niños deben tomar la fruta sin pelar

Carlota Reviriego
Carlota Reviriego Nutricionista

Cuando empezamos a ofrecer frutas y verduras a nuestros bebés, al alcanzar los 6 meses de edad y comenzar con la alimentación complementaria, y ya sea en trozos o en purés, tenemos una tendencia natural a pelarlas para eliminar cualquier resto o traza de producto químico que puedan tener en su piel.

Aunque esto puede tener sentido, podemos estar privando a nuestros hijos de micronutrientes que solo se encuentran en la piel de algunas frutas y verduras y que son altamente beneficiosos para su salud. Y es que, las frutas y verduras para niños son más sanas con piel.

Por qué no debemos pelar las frutas y verduras para niños 

Por qué hay que pelar la piel de fruta y verdura

- Fibra: La fibra es indispensable en la dieta infantil, pero es, lamentablemente, uno de los compuestos más comprometidos en la misma. Añadiendo al puré la fruta sin pelar, como las manzanas, peras o ciruelas, o las verduras, como el calabacín o la patata, ayudamos a que la cantidad de fibra que reciben nuestros hijos sea más apropiada a su edad y peso. Curiosamente, es en la piel de la patata donde se encuentra hasta el 25% de su contenido en fibra, vitaminas y minerales, por lo que con un buen lavado, las patatas pueden cocinarse sin pelar, sobre todo cuando su piel es más fina.

- Fitonutrientes: Algunas frutas como las uvas, contienen polifenoles, antocianinas y antocianidinas en su piel. Los polifenoles tienen funciones antioxidantes, protegiendo frente al envejecimiento celular, mientras que las antocianinas protegen el cerebro y el sistema cardiovascular, y las antocianidinas, ayudan con  la destreza verbal, la memoria a corto plazo y la agudeza visual, funciones todas de gran importancia durante las etapas de crecimiento y aprendizaje. La piel de la berenjena, por su parte, contiene un fitonutriente involucrado en la reparación del daño celular, y la piel de las zanahorias es rica en antioxidantes, por lo que sin pelar, aumentan los beneficios de su consumo.

- Micronutrientes: Algunas frutas contienen en su piel cantidades asombrosas de vitaminas y minerales. Por ejemplo, la piel del melocotón y la nectarina, así como otras frutas de su familia como el albaricoque o la paraguaya, contiene muchas vitaminas hidrosolubles, principalmente del grupo B, además de potasio y fibra. Curiosamente, y aunque su piel es tremendamente desagradable, el kiwi es otra fruta que tiene muchos micronutrientes. Concretamente, es una fuente excelente de vitamina E. La manzana y la pera contienen en su piel o justo debajo de ella gran parte de su vitamina C, por lo que el pelado entorpece su aporte. En general, el contenido de micronutrientes va disminuyendo desde la piel hacia el interior del fruto donde se encuentran las semillas.

Obviamente, si deseamos mantener la piel de las frutas, verduras y hortalizas cuando se los ofrecemos a nuestros pequeños, es necesario asegurarse de que estas están completamente limpias mediante un lavado y exfoliado exhaustivos.

Además, para mayor precaución, se pueden consumir productos orgánicos si son de confianza, ya que la agricultura orgánica o ecológica tiene limitado el uso de productos químicos (pesticidas o plaguicidas, por ejemplo).