5 trucos para que los niños nos escuchen

Te decimos las cinco pautas a seguir para que tus hijos te escuchen

A muchos niños, especialmente los más movidos, les cuesta atender a nuestras explicaciones porque les supone un gran esfuerzo estarse quietos y eso va en contra de sus deseos. Así que, si no paran de moverse, difícilmente escucharan todo lo que les queramos contar. 

Con unos simples cambios en nuestros hábitos a la hora de comunicarnos con ellos podemos hacer que los niños nos escuchen y captar mejor su atención. 

Aquí van cinco trucos para que los niños nos escuchen

Trucos para que tu hijo escuche

1- Agáchate y colócate enfrente, a la misma altura. De ésta forma estará más centrado y atenderá a lo que le quieres decir. Verás cómo un cambio tan simple puede ayudar a focalizar su atención en ti.

2- No grites. Subir el tono de voz para que nos escuche cuando el niño está chillando provoca que reciba el mensaje como algo adverso, lo que se traduce en algo que no es agradable oír y que no merece la pena atender. 

Cuando te encuentres en esta situación, párate un momento, relájate y háblale de forma pausada para decirle aquello que querías en un tono más suave.

3- Evita distracciones cuando quieras que atienda. Imagina que le estás explicando algo importante y os encontráis en la habitación, cerca de la mesa llena de colores, y mientras estás hablando se cae un color. Instintivamente nos sale recogerlo, pero haciendo esto el mensaje que le  transmites sin querer es que es prioritario recoger a escuchar. 

Intenta obviar el color y evitar que él o ella lo recoja (si se empieza a agachar le paras y le dices que esto se hace luego). Ya sólo con esto conseguirás que te atienda con más interés.

4- Haz pausas. Si le tienes que contar algo un tanto complejo, lo mejor es que te pares cada vez que consideres que el niño tiene que asimilar esa parte de la información que le has dicho. De esta forma también das paso a que te pueda preguntar lo que necesite para no perder el hilo de la información que le estás dando.

Si te cuesta, un truco sencillo es contar hasta tres por dentro y luego continuar con la explicación.

5- Añade información que le sea de interés. A veces es difícil entender de qué me sirve a mí esto que me están contando, ¿verdad? Esto mismo es lo que les pasa a los niños. Así que si le das la vuelta a la tortilla y consigues que lo que le estás contando esté relacionado con sus propios intereses, lograrás mayor atención e interés.

Verás que si empiezas a practicar estos sencillos trucos para que los niños nos escuchen, atenderán más a aquello que le digas.