Niños que parecen más mayores y reciben burlas por su conducta infantil

Cuando tu hijo aparenta físicamente más años de lo que en realidad tiene

Nuria G. Alonso de la Torre
Nuria G. Alonso de la Torre Psicóloga infantojuvenil

El desarrollo de un niño es muy variable, tanto a nivel emocional como físico, sin embargo, justamente porque los rasgos físicos son más visibles, pueden generar mayores problemas en los niños, ya que pueden ser tratados diferentes tanto por su familia como por otras personas de su entorno. Por ejemplo, niños que tienen una estatura que correspondería con un adolescente, jóvenes que parecen niños o niños que parecen adolescentes.

Lo que al principio pueden generar pequeñas inseguridades, en algunos casos acaban convirtiéndose en grandes complejos que les impidan aceptarse tal y cómo son y condicionan su vida. Son niños que parecen más mayores y pueden recibir burlas por su conducta infantil.

Las diferencias en la infancia, ¿cómo les afectan?

Niños que reciben burlas por ser diferentes

La gran mayoría de los niños se desarrollan acorde a su edad, pero ¿qué pasa con aquellos niños que no evolucionan o no son como los demás y aparentan más o menos años de lo que en realidad tienen? ¿cómo les afecta a ellos? Entre otros factores, puede generarles:

- Baja autoestima: Compararse con los demás puede ocasionar una valoración negativa de uno mismo y una gran autocrítica. Lo que inicialmente puede ser una ventaja o un talento, también acaba generando una gran insatisfacción en uno mismo según el prisma con el que tu hijo aborde ese rasgo. Por ejemplo, ser alto es perfecto si te gusta jugar al baloncesto, pero si no es así puede ser inconveniente para buscar ropa o zapatos a tu medida. 

- Burla y rechazo de los demás: En muchos casos, sobre todo en la infancia, ser diferente aumenta las posibilidades de recibir bromas pesadas de otros niños para los que no siempre tu hijo puede estar preparado y eso hace que sean más vulnerables y no se sientan seguros de sí mismos cuando están con otros niños, además ese sentimiento se incrementa cuando están conociendo a esas personas por primera vez porque creen que no les aceptarán como les ha podido pasar en otros momentos de su vida. 

- Falta de habilidades sociales: Es complicado enfrentarse a las burlas y parar los comentarios que te hacen daño. Por eso, lo más frecuente es que anticipen que se puedan reír de ellos y estén a la defensiva antes de que se produzca cualquier comentario o crítica, aunque sea para ayudarles.

- Aislamiento: Los niños buscan el reconocimiento de los demás, pero cuando esa atención es para destacar aspectos negativos, se sienten solos y muchas veces son ellos mismos los que deciden apartarse de sus compañeros y evitan participar en excursiones o en actividades. Por ejemplo, si aparentas más edad tienes más facilidad para entrar en sitios que no son de tu edad como una discoteca o en atracciones, del mismo modo que si eres más bajo o aparentas menos edad no vas a poder a ir según que sitios o subirte a según qué atracciones porque se requiere una altura mínima mientras que el resto de sus compañeros pueden hacerlo.

Niños que aparentan más edad y reciben burlas por su conducta  

Te proponemos unos consejos que pueden conseguir ayudar a tu hijo a superar esos momentos en el que recibe burlas por su conducta infantil: 

Refuerza su identidad: Es esencial que su apariencia externa no controle quién realmente es ni la forma de comportarse con sus amigos, familia o incluso desconocidos. Hoy en día, es difícil vencer la presión social, sin embargo, la única forma de liberarse de ella es aceptándonos. Quizás tu hijo no lo haga, pero puede resultar útil que dediques unos minutos semanales a convertir los “puntos débiles” en fortalezas y a descubrir o reforzar las cualidades que ya tiene y no está viendo. 

No menosprecies sus sentimientos: Aunque no te parezca un defecto, si le está afectando en alguno de los aspectos que mencionábamos antes, es importante que le escuches y tratéis de encontrar una solución, porque a veces el tiempo no siempre cura las inseguridades que surgen cuando uno es niño.

Confronta sus pensamientos y prejuicios: Es importante estar preparado para enfrentar las críticas, pero no que esté en alerta. Generalizar y pensar que “todos” los niños se van a reír de él, es agotador para él, además de que está dando por cierto algo que no lo es. Resulta imprescindible tener una mente abierta y no juzgar antes de tiempo para relacionarse de forma más positiva con los demás.

Evita la sobreprotección: Si tu hijo se encierra en una burbuja, no colabores en que lo haga. Por ejemplo, aunque sea más alto o parezca mayor no le trates como un adulto o le hagas madurar antes para que su cuerpo vaya en sintonía con su mente o no le trates como un bebé cuando sepas que esa no es su edad mental. Es importante tener que en cuenta que, aunque parezca más vulnerable que los demás, necesita que fomentes una actitud más positiva y le proporciones herramientas para que pueda superar las críticas tanto de los demás como de él mismo.