La importancia de repasar lo estudiado para los niños

Por qué es tan importante que los niños repasen la lección

Sofía Gil Guerrero
Sofía Gil Guerrero Psicóloga General Sanitaria

El repaso es fundamental para aprender bien los contenidos, es de vital importancia ya que sin el repaso no se puede garantizar que esos contenidos queden almacenados en la memoria. 

Repasar ayuda a consolidar lo aprendido. Si el niño no repasa el contenido que ha estudiado, la información puede pasar por su mente y salir de ella en un abrir y cerrar de ojos sin dejar apenas huella. Pero, ¿cómo motivarles a hacerlo? Te contamos cómo enseñar a un niño la importancia de repasar en el estudio.

Enseñar a los niños a repasar lo estudiado

Aprender a repasar lo estudiado para los niños

Repasar es una técnica de estudio muy eficiente ya que favorece que los contenidos se asienten en la memoria del niño. Pero, la mayoría de los niños hacen caso omiso a esta técnica de estudio porque implica un esfuerzo diario y por tanto una perseverancia difícil de asumir. 

El repaso es fundamental porque el olvido se produce de forma muy rápida tras haber estudiado el contenido. De hecho, a finales del siglo XIX, el psicólogo alemán Hermann Ebbinghaus investigó el tiempo en el que tardamos en olvidar lo que hemos estudiado o leído. Y, las conclusiones fueron las siguientes:

- En el plazo de 1 día olvidamos el 50% de lo estudiado.

- En el plazo de 2 días olvidamos el 70% de los estudiado.

- En el plazo de 7 días olvidamos más del 90% de lo estudiado. 

¡Sorprendente! Por ello, hoy en día sabemos que existe una estrecha relación entre la veces que repasamos el contenido y el olvido. Por lo que si repasamos la información el porcentaje de olvido disminuye considerablemente. Los últimos estudios ponen de manifiesto que es necesario un total de cuatro o cinco repasos para que lo que hemos estudiado o leído pase a la memoria a largo plazo y no termine cayendo en el olvido. 

Por todo ello, debemos hacer entender a los niños que leer y comprender la materia de estudio es necesario pero no suficiente para que la información quede fijada en su memoria. Es esencial repasar para que el esfuerzo que el niño ha hecho estudiando no caiga en saco roto al olvidar los contenidos por no haberlos repasado. 

Gracias al repaso se fortalecen las huellas de lo aprendido en su memoria o, dicho de otra manera, el repaso refuerza las conexiones neuronales que se forman al aprender información nueva. Si estas conexiones no se refuerzan, terminan desvaneciéndose hasta desaparecer. Además, el repaso no solo ayuda a fijar la información sino que a su vez ayuda al niño a darse cuenta de si hay algún concepto que no ha entendido o que debe estudiar mejor. 

Muchas veces el niño invierte mucho tiempo en estudiar pero al preguntarle la lección nos damos cuenta de que no ha retenido prácticamente nada. Esto le ocurre a muchos niños y no tenemos que alarmarnos. Lo que con frecuencia sucede es que el niño estudia pero no lo hace de manera eficaz. Pasa mucho tiempo delante del libro pero quizás necesite recurrir a técnicas de estudio como el repaso para poder retener lo aprendido. 

Explicar al niño todos los beneficios que aporta el repaso, de los cuales hemos hablado en este artículo, puede motivarlo para comenzar a incorporar esta técnica en su rutina de estudio. Si conoce cómo funciona y el porqué de su importancia, el niño puede sentirse más motivado e interesado para hacerlo.