Consecuencias de ver demasiados dibujos animados en la infancia

Efectos en los niños que ven muchos dibujos animados

Los estudios llevados a cabo en los últimos años han desvelado como los niños que consumen violencia a diario en la televisión se han vuelto más insensibles a ella y, por lo tanto, la demandan cada vez en un grado mayor. Las historias que se narran evolucionan para hacerse más impactantes y más complicadas, al igual que los escenarios, muy alejados de los primeros lugares idílicos en los bosques y castillos, ahora son lugares hostiles, urbanos y repletos de peligros.

Lo cierto, es que tener expuestos a los niños a la violencia de algunos de los dibujos animados puede resultar perjudicial para ellos, por eso en Guiainfantil.com te contamos algunas de sus consecuencias y cómo evitarlas.

Consecuencias de ver demasiados dibujos animados

Dibujos animados: efectos para los niños

Desde que en los años 30 el mundo Disney se apoderó de la gran pantalla con su primer largometraje Blancanieves y los siete enanitos, la evolución de los dibujos animados ha sido imparable.

Aquellas primeras viñetas animadas de cuentos clásicos, han dejado paso a las animaciones por ordenador japonesas en las que todo lo imaginable puede ocurrir, y el público infantil se ha vuelto cada vez más exigente demandado cada vez historias más complicadas. La necesidad de cubrir esas expectativas han convertido a los tiernos personajes de dibujos animados en figuras expuestas a toda clase de violencia y fatalidades. 

1.- Los niños pueden llegar a ser menos sensibles al dolor.

2.- Volverse más miedosos ante el mundo que les rodea.

3.- No ser capaces de separar realidad de ficción.

4.- Comportarse de manera agresiva con los demás.

5.- Tener un menor desarrollo escolar y cognitivo.

6.- Sedentarismo.

¿Qué podemos hacer los padres?

1- Retrasar lo más posible la edad de ver la televisión: Por lo menos hasta los dos o tres años, los niños no deberían estar expuestos a ningún contenido televisivo, ni ordenador, móviles o tablets.

2- Controlar el tipo de películas y dibujos animados que ven: Que sean lo más educativos posible, y que no inciten de ninguna manera a la violencia.

3- Controlar el número de horas que ven la televisión: Cuanto más tiempo ante la televisión, mayor interiorización y menor capacidad para separar realidad de ficción.

 4- Ver siempre con ellos la televisión: Así podremos explicarles los diferentes comportamientos de los personajes y hacerles entender que todo es ficción.

Los dibujos animados puedes ser un bonito recuerdo para tus hijos cuando crezcan, pero ten cuidado con lo que ven, seguramente lo que más le convenga ver no sea lo que más le guste, pero para eso está tu criterio.