Complejo de Caín o el complejo del hermano mayor en la infancia

Cómo ayudar al niño a superar los celos desmesurados frente al hermano

La llegada de un nuevo hijo y hermanito supone un cambio en la familia. Hay un nuevo miembro y la estructura familiar cambia. Ya no son mamá- papá- hijo, ahora es mamá- papá- hermano mayor- hermano pequeño. 

Para los padres, la llegada de un nuevo hijo supone un cambio, un cambio de dinámica familiar, un cambio en los roles asignados a cada hijo, (el mayor, el pequeño) , un cambio de horarios, de división de tareas en casa, de responsabilidades. 

Para los hijos supone mucho más que el simple hecho de pasar a ser el mayor, o de ser el pequeño a ser el mediano o el del medio. Supone una pérdida de privilegios, de espacios, de tiempo con los padres, hay nuevas exigencias, nuevos roles, nuevas dinámicas. Pero, ¿qué ocurre cuando esos celos son desmedidos? Se conoce como Complejo de Caín o complejo del hermano mayor en la infancia

El complejo de hermano mayor o del príncipe destronado

 Complejo de Caín en la infancia

Con la llegada de un nuevo miembro a la familia, se produce una reestructuración de la familia, los niños tienen que buscar su sitio en el hogar,  surgen nuevos conflictos en el hogar, celos entre hermanos, conductas que el mayor había superado y vuelven a aparecer... Dependiendo del lugar que ocupe cada hijo, los problemas son diferentes, ya que no es lo mismo ser el mayor, que el pequeño, que el del medio, ser el único chico o chica de los hermanos, etc...

Los celos entre hermanos, son normales, los niños tienen que adaptarse a la nueva situación, y pueden mostrar algunas conductas que no nos gustan, pero tenemos que entender que son normales, y si sabemos gestionarlas no hay mayor problema, (al final todo pasará). Cuando el niño es hijo único, y llega un hermanito, su lugar privilegiado cambia, papá y mamá ya no son exclusivamente suyos, tiene que compartir tiempo, cariño, atención con el nuevo miembro de la familia. Y no sólo mamá y papá le pueden dedicar menos tiempo, el resto de personas también, (tíos, abuelos, primos, vecinos, amigos....). Ya no es él el centro de atención, ahora está su hermanito también. 

Los celos o el complejo del hermano mayor respecto del pequeño es lo que se conoce como "Síndrome del Príncipe Destronado". Pero también está el "Síndrome de Caín", este segundo más grave y con más implicaciones que el primero. 

El ‘síndrome del príncipe destronado’, es la aparición de celos hacia el hermano recién llegado. Estos celos son normales, son parte del proceso de adaptación y maduración del niño. Mediante los celos, el niño expresa que percibe un cambio, que tiene miedo de sentirse desplazado, de perder el protagonismo y las atenciones exclusivas de las que  había estado disfrutando hasta el momento. 

Los celos pueden manifestarse a través de conductas variadas: quejas, malestares físicos, enuresis, llanto fácil, extrema sensibilidad, negación a hacer lo que se le pide, uso de un lenguaje infantil, negación a comer o a dormir solo cuando hasta el momento lo hacía sin problema, miedos, solicitar constantemente la atención de los padres durante la noche, mostrarse inquieto o intranquilo, uso de la agresividad hacia los padres, etc.

El complejo de Caín o del hermano mayor en la infancia

Hasta aquí, todo lo que hemos expuesto es un comportamiento normal y lógico en niños cuando llega un hermanito, es un proceso por el que el niño debe pasar y que, por ser tan pequeño, aún no dispone de las herramientas necesarias para afrontar la llegada del nuevo hermano, pero en ocasiones, estos celos que siente el hermano mayor hacia el pequeño pueden ir más allá y desarrollar lo que se llama "Complejo de Caín" , que hace alusión  a los hermanos Caín y Abel de la Biblia.

En este caso no se llega al punto de acabar con la vida del otro, pero sí al de sentir unos celos desmesurados e incluso a que el hermano mayor le haga daño a su hermano pequeño cuando los padres no están presentes. Este complejo, si no se gestiona bien, puede durar más  tiempo de lo normal para unos celos entre hermanos,  y da lugar a muchos conflictos en la familia, aunque por norma general esto, no suele darse, y se queda en los celos normales del "príncipe destronado". 

¿Qué podemos hacer los padres cuando el mayor tiene celos del pequeño?

- Evitaremos castigar al niño por sentir celos, (por sus llamadas de atención o comportamientos) y ayudarle mediante juegos o cuentos a identificar sus sentimientos y emociones.

- Trataremos de evitar frases como "ahora tú eres el mayor así que no puedes hacer esto o lo otro". Si le tengo que regañar, le regañaré por la conducta pero no por el hecho de ser el mayor, porque ante todo, es un niño.

- Dedicar momentos "exclusivos" al niño y hacerle ver que sigue siendo importante y le queremos igual.

- Respetar sus espacios y sus juegos y sus rutinas.

- Evitar comparar a los hermanos, con frases tipo "mira tu hermano, más pequeño y no hace esto o hace lo otro". Cada hijo es único.

- No delegar en el hermano mayor, (cuida de tu hermano pequeño, vigílale...) no es su tarea ni su responsabilidad. Si bien nos puede ayudar, y además le haremos ver que esa ayuda es valiosísima para nosotros, no debemos delegar en ellos tareas como el cuidado de los hermanos cuando son pequeños.

- Prepararle para la llegada del hermano y hacerle ver los aspectos positivos de tener un hermano. Debemos ser realistas con el niño, y contarle cómo serán los primeros meses, (que el bebé no juega, que no habla, que básicamente, no hace mucho).

- Que nos ayude en la preparación de la habitación, que elija algún juguete o ropita para el hermano, que sea partícipe de los preparativos.

- Tratar de que los familiares o amigos le presten atención y no sólo se fijen en el pequeño.

En caso de que veamos que los celos son desmesurados, que se extienden demasiado en el tiempo,  y que no sabemos cómo gestionarlos, es recomendable acudir a un experto que nos guíe y nos oriente sobre cómo manejar la conducta de los hijos. Hay que entender que los niños sufren con los celos, por lo que si pensamos que no estamos sabiendo gestionar los celos del mayor, (no siempre es fácil), o nos preocupa la conducta de nuestro hijo, lo mejor es acudir a un profesional que nos ayude y guíe en este proceso, no solo a los padres sino también al niño.