Cuidados del niño cuando tiene la gripe o un catarro

Consejos pediátricos, higiénicos y dietéticos para niños con gripe o resfriado

Patricia Fernández
Patricia Fernández Redactora en Guiainfantil.com

No es lo mismo gripe que un resfriado o catarro. Aunque los indicios pueden ser parecidos, lo cierto es que los síntomas de la gripe son mucho más fuertes que los de un resfriado común. En los dos casos, si el niño ha enfermado, conviene seguir varias recomendaciones higiénicas y de alimentación. A continuación te hablamos de algunos cuidados para el niño con gripe o un catarro, pero recuerda que el pediatra es el profesional indicado para aconsejarte de forma más concreta sobre el problema de la salud de tu hijo.

Qué cuidados debemos darle a un niño con gripe o catarro

Cuidados para un niño con gripe o catarro

En primer lugar nos vamos a centrar en algunos consejos sobre los cuidados que necesita tu hijo en caso de que haya contraído la gripe o un resfriado común. En ambos casos, se trata de enfermedades víricas (se contagia a través de los virus), si bien en algunos casos el catarro puede estar provocado por alguna bacteria según los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos.

Este tipo de enfermedades suelen ser más frecuentes durante los meses de más frío y puede afectar tanto a los niños como a los adultos. Los síntomas de la gripe son muy significativos:

- Tos, mocos, flemas y garganta irritada.
- Fiebre. En ocasiones puede sobrepasar los 38 ºC, motivo por el cual debemos acudir a un doctor. Por lo general, los resfriados no suelen provocar fiebre (si acaso febrícula).
- Dolor de cabeza, músculos y articulaciones (más común en caso de gripe).
- Falta de apetito, diarreas y vómitos (se suele dar más en caso de gripe).
- En ocasiones sinusitis o infecciones de oídos (otitis) provocadas por los mocos.

Si los síntomas del resfriado o de la gripe son leves y a los pocos días desaparecen, no tenemos que preocuparnos. Sin embargo, en caso de que los síntomas se agraven (fiebre alta, dificultad para respirar, etc.) o se mantengan durante más de 4-5 días, es necesario acudir al pediatra.

Consejos para aliviar las molestias por gripe o catarro en niños

Molestias por resfriado o gripe en niños

Una vez identificados los síntomas de gripe o resfriado (y valorado su gravedad), debemos tener en cuenta algunos cuidados higiénicos y alimenticios para aliviar las molestias de los niños.

- Tener al niño en reposo. Uno de los síntomas más característicos, sobre todo en el caso de la gripe, es el cansancio. Por lo tanto, para ayudar a los pequeños a sentirse mejor durante la evolución de la enfermedad, es necesario que descansen todo lo que quieran. Sin embargo, seguro que te sorprendes de lo rápido que se recupera y se pone a jugar y correr por casa.

- No siempre es necesario bajar la fiebre de los niños. Los pediatras recomiendan que, si el niño no está decaído ni tiene molestias a pesar de tener la temperatura corporal elevada, no es necesario dar antitérmicos. En caso de dar un medicamento a los niños, se recomienda el paracetamol.

- Es conveniente que haya humedad en la habitación del niño para favorecer la secreción nasal. Para ello podemos poner un humidificador, aunque es conveniente lavarlo cada día ya que suelen acumularse bacterias y moho en ellos.

- Debemos llevar al niño ligero de ropa; sin que pase frío pero sin taparle de más para que no le suba la fiebre. Es importante que tu hijo lleve ropa cómoda.

- Para evitar la deshidratación debemos dar al niño mucho líquido que puede ser en forma de zumos, agua, caldo de pollo, limonada casera...

- El niño debe taparse la boca con un pañuelo o con el ángulo del codo cada vez que tosa o estornude. Además, debemos acostumbrarle a lavarse las manos frecuentemente con agua y jabón para no contagiar a los demás.

Lo que NO hay que hacer en caso de gripe o resfriado

Cuidados del niño en la gripe y el resfriado

Si tu hijo se ha contagiado y tiene un resfriado o una gripe, necesita mucho reposo y descanso, como antes hemos detallado. Sin embargo, estas son algunas de las cosas que NO debemos hacer:

- No dar antibióticos. Se trata de dos enfermedades provocadas por un virus y, por tanto, los antibióticos no sirven para curarlos. Por lo general, el tratamiento que se describe para la gripe y el resfriado es aquel que busca reducir las molestias derivadas de sus síntomas.

- No dar aspirinas (ácido acetilsalicílico) ya que puede crear fallos hepáticos en el niño. Por lo general, se suele recomendar el paracetamol para bajar la fiebre.

- La temperatura real del niño es la media de las 24 horas, ya que por la mañana la temperatura es más baja y por la tarde sube.

- Debemos evitar llevar a los niños a lugares cerrados y con mucha gente. En primer lugar, porque necesitan reposo y tranquilidad para recuperarse de ese resfriado o gripe. Pero, además, debemos intentar no propagar el virus. Por otro lado, hay que procurar no acercar a los niños enfermos a bebés o ancianos (o personas enfermas). La gripe puede ser una enfermedad más grave en caso de salud debilitada.

- No dar baños fríos (ni con hielo, ni con alcohol) ya que provocan temblores y empeoran el estado febril de los niños. Siempre debemos evitar bajar la temperatura corporal de golpe ya que, además de ser muy desagradable, el niño podría sufrir efecto rebote y tener aún más fiebre. Por ello, es mejor darles los baños con agua tibia o usar toallas húmedas (con agua templada) para refrescarles.

- No obligarle a tu hijo enfermo a comer. Es normal que tenga menos apetito debido al cansancio y a la acumulación de mocos. Si bien es importante que estén bien hidratados, debemos tener paciencia en cuanto a la cantidad de comida que comen.

- No compartir vasos, cubiertos, comida ni bebidas con otros niños para evitar contagios.

Con estos sencillos cuidados ayudaremos a que el niño se encuentre mucho mejor y no contagie a toda la familia.

Cuándo poner la vacuna antigripal a los bebés y los niños

Vacuna antigripal para los niños

La mejor forma para evitar que los niños se contagien de la gripe es vacunándoles contra ella. Los Centros para el Control y la Prevención de las Enfermedades (CDC) de Estados Unidos recomiendan poner la vacuna antigripal a todos aquellos bebés (a partir de los 6 meses), niños y adultos.

Sin embargo, detallan que es especialmente importante en los grupos de alto riesgo, entre los que se incluyen los niños entre 6 meses y 4 años (así como las embarazadas). En el caso de los bebés menores de 6 meses, no pueden recibir dicha inyección, por lo que es importante que las personas de su alrededor se la pongan para evitar contagiarles.

La vacuna contra la influenza ayuda a los niños a reducir el riesgo de contraer la gripe y desarrollar los síntomas en su forma más grave (y tener que ser hospitalizados por ello). De esta manera, no solo tendrá beneficios para el propio niño vacunado (pues el riesgo se reduce), sino que estaremos reduciendo la propagación del virus entre el resto de la familia, escuela y amigos. No olvidemos que las personas de más edad o con un sistema inmunológico debilitado son más vulnerables ante estas enfermedades.

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