Cómo curar la gripe de los niños

Consejos y medidas para tratar y curar la gripe en los niños

Roi Piñeiro Pérez

La gripe es una enfermedad infecciosa producida por un virus llamado Influenza (existen cuatro tipo de virus). Afecta tanto a adultos como a niños (entre el 20 y el 30% de la población infantil). Al igual que otras enfermedades producidas por virus, la gripe no tiene tratamiento. Todo lo que se puede ofrecer al enfermo es un tratamiento sintomático. Cuando el bebé o el niño presenta fiebre es conveniente llevarlo al pediatra, mas que nada para que los síntomas de la gripe no se compliquen.

Cómo se contagia la gripe y cómo prevenirla gripe en niños

Los síntomas más comunes de la gripe, que duran entre 5 y 7 años, son tos, fiebre elevada, escalofríos, congestión nasal, decaimiento, dolor de garganta, dificultad para tragar, dolor de cabeza y muscular, vómitos, diarrea y, en algunos casos, puede aparecer pitidos y ruidos al respirar, conocidos como sibilancias. 

- Para evitar sufrir este virus, ¡la prevención es muy importante! ¿Sabías que se contagia al realizar simples gestos como toser o estornudar? Lo mejor es taparse la boca al hacer estas acciones. También se puede transmitir al hablar, así que no te pegues mucho a la otra persona. 

- Otra de las vías más comunes de contagio es al dar la mano a alguien que tiene gripe o compartir objetos, de ahí que sea necesario no llevar al niño a la escuela infantil o a colegio si está malo. ¡Evitarás que otros pequeños pasen por este trance! 

- También es aconsejable que mantengas en casa una buena ventilación y que limpies y desinfectes los juguetes de tus hijos con frecuencia porque son una fuente importante de virus. 

- Lavarse las manos con habitualmente previene contagiar de gripe y de otras muchas otras enfermedades. 

- Emplear pañuelos de usar y tirar. 

- Y, por último, aléjate de las grandes aglomeraciones. ¡Nadie sale lo que puede haber ahí! 

11 consejos para curar la gripe de los niños

curar la gripe de los niños

Te contamos qué puedes hacer por tu hijo en el caso que se contagie por gripe.

1. Aumentar la hidratación, ofreciendo pequeñas cantidades de líquidos con frecuencia. El objetivo no es que el niño se tome una botella de un litro de agua en media hora, pero sí que a lo largo de todo el día tome pequeños sorbos con frecuencia, pues esto permitirá una mayor eliminación de la mucosidad, así como una mejoría del estado general. Es conveniente que estos líquidos sean azucarados, ya que en la gripe suele existir pérdida de apetito.

2. No forzar la alimentación. Cuando un adulto tiene gripe, no se le obliga a comer. En los niños no debe ser diferente. Se pueden ofrecer pequeñas cantidades de comida, pero sin forzar. La obligación nos llevará al vómito, y el vómito a poner en riesgo la adecuada hidratación. Un niño puede estar sin comer varios días, pero la hidratación es vital. La deshidratación aguda aparece antes que la desnutrición, y la falta de agua en el cuerpo puede ser grave.

3. Tratamiento sintomático de la fiebre mayor de 38º C con paracetamol o ibuprofeno, pero solo cuando el niño se encuentre decaído, irritable o con escalofríos debidos a dicha fiebre. No debemos olvidar que la fiebre es un mecanismo de defensa de nuestro organismo que hace que el virus de la gripe se reproduzca mucho más despacio en nuestro organismo.

Debemos tratar los síntomas de nuestros hijos, no tratar al termómetro. Los virus están deseando que nos quedemos sin fiebre, porque para la gripe es más fácil continuar la infección cuando nuestra temperatura corporal es normal. Si nuestro hijo está contento, juega, salta y sonríe, no le persiga con la jeringa en la mano para darle el jarabe. El objetivo no es que se quede sin fiebre, es que se libere de los incómodos y molestos síntomas que, a veces, acompañan a la fiebre.

4. En ningún caso se debe administrar ácido acetilsalicílico para tratar la fiebre en la gripe, por riesgo de desarrollar un síndrome infrecuente pero muy grave.

5. Mantenga el cabecero de la cama o cuna discretamente elevado para que pueda respirar mejor. Esta posición ayuda generalmente a que la congestión nasal sea menor.

6. Realice lavados con suero salino de las fosas nasales con frecuencia, sobre todo 15-30 minutos antes de ofrecer alimentos. El objetivo es que pueda respirar por la nariz con menor esfuerzo mientras come.

7. Aumentar la humedad ambiental, bien con un humidificador frío o caliente, o colocando un recipiente de agua cerca de una fuente de calor (estufa, chimenea o calefactor). Algunos niños mejoran al aumentar la humedad en la casa, aunque no todos.

8. No fume nunca delante de su hijo cuando tenga gripe. De hecho, no fume nunca en el domicilio que comparte con sus hijos.

9. No administre ningún medicamento contra la tos. La tos es otro mecanismo de defensa útil y necesario para poder curarnos bien de la gripe. Si dejamos de toser, lo más probable es que la mucosidad se quede retenida en nuestros pulmones y el cuadro empeore.

10. Tampoco administre ningún medicamento de los conocidos como mucolíticos. La evidencia científica no ha demostrado que sean más útiles que beber agua. Por tanto, ante igualdad de efectividad, mejor agua.

11. No administre ni pida antibióticos a su pediatra. Los antibióticos solo sirven para curar infecciones producidas por bacterias, pero la gripe es un virus. Solo en casos de sobreinfección bacteriana está indicado administrar un antibiótico.

Para finalizar, sí existe un medicamento para tratar la gripe, el que muchos de ustedes conocerán por su nombre comercial: Tamiflu®. Tiene una eficacia limitada y efectos secundarios importantes, por lo que debe ser prescrito siempre por un pediatra y solo en determinados casos. En la actualidad, la sabiduría popular con respecto a la gripe sigue vigente, y es que tarda en curar: 'con tratamiento, una semana; sin tratamiento, siete días'.

Stop a la gripe con la vacunas 

vacunas para niños contra la gripe

Y si queremos curar la gripe de manera eficaz, además de seguir estas medidas preventivas y poner en práctica los consejos de arriba, hay que vacunar a los niños a partir de otoño. ¿Qué vacunas hay? ¿Qué personas deben vacunarse? Para dar respuestas a todas estas preguntas, hemos acudido a la información publicada por la Asociación Española de Pediatría en colaboración con el comité asesor de vacunas. 

- Mayores de 6 meses y adolescentes que sufran alguna enfermedad (diabetes, asmas, enfermedades cardiovasculares...)

- También todas aquellas personas, bien sean niños o mayores, que vivan con familiares para los que contraer una gripe sea poner en riesgo su salud y, por tanto, su vida (ancianos o embarazadas, por ejemplo). 

- Abuelos, madres o padres, hermanos o cuidadores de niños menores de 6 meses, ya que los bebés menores de edad no pueden vacunarse.