Un impactante vídeo muestra cómo zarandear al bebé le produce daños irreparables

Un vídeo pone de manifiesto las terribles secuelas que el zarandeo deja en el cerebro del bebé

Tal vez pensemos que un simple zarandeo no puede causarle tanto mal a un bebé. Además, es bastante normal, ¿no? En un ataque de nervios, desesperación... (o eso piensan muchos). El problema es que ese zarandeo, aunque sea uno, suele ser demasiado brusco para el recién nacido y que esa sacudida, además, puede ser repetida. 

Pero como así, dicho de palabra, puede que no tenga tanto efecto, una empresa encargada en la simulación de situaciones reales, se ha encargado de quitarnos la venda y dejarnos ver, con horror, qué ocurre cuando alguien zarandea a un bebé. No te pierdas este impactante vídeo que muestra cómo zarandear al bebé le produce daños irreparables.

El impactante vídeo que muestra cómo zarandear al bebé le produce daños irreparables

La empresa Realityworks, empeñada en demostrar y hacernos ver lo que no podemos ver a simple vista, decidió comprobar qué ocurre realmente cuando se zarandea con fuerza a un recién nacido. Para ello, crearon un simulador del Síndrome del bebé zarandeado. El muñeco incorpora detectores de contusiones situadas de forma estratégica en distintas zonas de la cabeza. De esta forma, cada sensor se enciende al notar un golpe del cerebro contra el cráneo. 

En el vídeo se simula un zarandeo a un bebé y se observa cómo las luces de cada sensor se encienden de forma inmediata, intermitente y con fuerza. Cada una de estas luces indica el golpe y traumatismo que recibe el cerebro del pequeño con cada uno de los movimientos bruscos. 

Como los músculos del cuello del bebé aún no son lo suficientemente fuertes como para sostener la cabeza, esta se mueve de forma brusca de un lado a otro. Su cabeza es grande y el cerebro se golpea contra el craneo

Esta simulación sirve una vez más para alertar a todos sobre la fragilidad de la cabeza y cuello del recién nacido. Ante una situación de estrés de los padres, deben tener conciencia de que, sacudir a su bebé, es lo peor que pueden hacer. Tal vez liberen su nerviosismo, pero pueden provocar en su hijo daños irreparables. 

Qué daños puede causar el zarandeo en el cerebro del bebé

Un vídeo muestra que zarandear al bebé produce daños irreparables en él 

En realidad, el síndrome de bebé sacudido es en definitiva una forma de maltrato al bebé. Las secuelas pueden ser terribles, e incluso, pueden ocasionarle la muerte. Además, no se da solo en recién nacidos. Se han detectado casos en niños hasta de 5 años. Estas son las secuelas que puede dejar en un niño un zarandeo de este tipo: 

- Lesiones cerebrales: Sí, el golpeo del cerebro contra el cráneo puede producir hemorragias que afecten a las funciones vitales del cerebro. Algunas puedes provocar daños irreversibles. Los daños cerebrales pueden ser muy variados: puede causar desde un retraso mental hasta futuros ataques de epilepsia.

- Lesiones oculares: Desde hemorragias oculares hasta el desprendimiento de retina. El zarandeo fuerte del bebé puede producir ceguera

- Fracturas en las costillas: Una fuerte sacudida puede ocasionar fractura de huesos en el bebé y fractura en alguna de las costillas, al haber sujetado al niño con mucha fuerza

- Daños en la médula espinal: Es decir, que se puede producir la parálisis motora en el niño.

- Pérdida auditiva: los daños provocados por la sacudida no solo puede afectar a los ojos, sino también a los oídos.

- Muerte.

Cómo detectar el síndrome de bebé zarandeado en el recién nacido

Síndrome del bebé zarandeado

Pero, ¿cómo puedes detectar a tiempo el Síndrome de bebé sacudido? Imagínate que ante un momento de desesperación zarandeaste a tu bebé... y ahora temes haberle provocado algún daño. Evidentemente, ante cualquier pequeña sospecha, debes acudir a urgencias de inmediato, aunque existen señales que pueden hacerte sospechar de que algo no va bien. Por ejemplo:

- Convulsiones del bebé

- Vómitos

- Irritabilidad extrema

- Piel demasiado pálida o azulada

- Inapetencia y letargo

- Temblores

- Inconsciencia

- Problemas respiratorios