Qué es el síndrome del juego inacabado en los niños

Cómo ayudar al niño a disfrutar de los juegos sin que se dispersen

Estefanía Esteban
Estefanía Esteban Responsable Multimedia

Tanta información, tantos juguetes, tantas cosas atractivas a su alrededor... ¿qué ocurre? Que al final los niños no son capaces de centrarse en una sóla cosa. Es lo que les sucede a muchos niños desde bien pequeños. Van a jugar con algo... pero a los pocos segundos buscan un nuevo juguete. Te explicamos qué es el síndrome del juego inacabado y cómo afecta a los niños

En qué consiste el síndrome del juego inacabado en los niños

Síndrome del juego inacabado

El objetivo de un juguete es que el niño juegue con él, ¿verdad? Sin embargo, un exceso de juguetes puede provocar el efecto contrario. Cada vez hay más niños que reciben regalos sin que provoquen la mayor ilusión. Miran el paquete, lo abren... y lo dejan amontonado junto a los demás. O comienzan a jugar con algo pero a los pocos segundos, cambian de juego. Sí, estamos ante un niño con el síndrome del juego inacabado. Niños que son incapaces de disfrutar y jugar con un juguete, que son incapaces de centrarse en una sóla tarea. Pero... ¿por qué les ocurre esto? 

Causas del síndrome del juego inacabado en los niños

Evidentemente, cualquiera que tenga un exceso de información, tendrá serios problemas para centrarse en una sóla cosa. Es lo mismo que les sucede a los niños. Demasiados juguetes pone en peligro esa capacidad de asombro e ilusión que tanto necesitan los niños para aprender. Pero existen más razones por las que un niño termina perdiendo el interés por los juguetes. Aquí encontrarás las diferentes causas del síndrome del juego inacabado en los niños:  

1. Demasiados juguetes. Sí, reconozcámoslo... nuestros hijos tienen demasiados juguetes. Muchos de ellos, ni los utilizan. De algunos, ni se acuerdan. Al final, tienen tantos, que pierden el interés por jugar. Es igual que cuando los mayores recibimos demasiada información sobre un mismo tema. Al final terminamos 'abrumados' y buscamos desviar la atención hacia otro tema diferente. La mente necesita desconectar cuando está saturada. Lo mismo le sucede a los niños. 

2. Juguetes que lo hacen todo. A los niños pequeños les encanta los juegos con botones. Un botón y el muñeco habla. Un botón y le muñeco se mueve... Al final sólo tienes que apretar un botón. Fin de la historia. Están muy bien, son juguetes muy atractivos para los más pequeños, y se pueden utilizar, claro que sí, pero no son juguetes diseñados para incentivar la creatividad, y los niños deberían utilizar más otro tipo de juguetes. Al final, terminarán cansándose del sonido o el movimiento de ese juguete, que resulta (oh, sorpresa) que siempre es el mismo.

3. Falta de una zona de juegos. Si los niños tienen juguetes por toda la casa, no reconocerán su zona de juegos. Pueden jugar en cualquier rincón del hogar, pero loe expertos recomiendan que tenga una zona en donde guardar los juguetes. El pequeño podrá focalizar su atención hacia este lugar. 

Consejos para evitar el síndrome de juego inacabado en los niños

Siempre habrá niños más inquietos, distraídos o despistados que se cansan en seguida de un juego o una actividad, pero podemos hacer todo lo posible por ayudarles a jugar más tiempo con un mismo juguete. ¿Cómo? 

- No le compres todo lo que te pida. Si el niño tiene todo lo que desea, dejará de desear nada... Lógico, ¿verdad? Y perder la ilusión por conseguir algo es terriblemente triste. Controla tus impulsos y no accedas a sus caprichos constantemente.

- Organiza un lugar de juego. Sí, un lugar en donde el niño pueda guardar y encontrar sus juguetes favoritos con facilidad, sin tener toda la casa llena de juguetes. A menudo, cuando tiene tantas cosas, lo único que hace es sacarlas de la caja y tirarlas sin más. 

- Jugar con nuestros hijos. De vez en cuando podemos 'ayudarles' a jugar. Sobre todo si son muy pequeños, bastará con que te sientes con él en el suelo y escojas un juguete. Enséñale cómo se juega con él y la cantidad de cosas que se pueden imaginar. Pero no se lo des todo hecho... intenta que él también participe en el juego y que imagine, como tú, qué más se puede hacer con ese juguete.

- Guarda juguetes que le sobran. Una buena táctica es guardar juguetes que ya no utiliza, sólo guardarlos durante un tiempo, en un lugar en donde no los pueda ver. Pasado un tiempo, cambias sus juguetes por esos... ¡Verás qué cara pone cuando los vea! Para él será como recibir juguetes nuevos.

- Selecciona los juguetes. A los niños les encanta los juguetes relacionados con las nuevas tecnologías, pero cuando son muy pequeños, los mejores juguetes son los más sencillos. Sí, los que no hablan, ni se mueven. Los que deben manejar ellos. A los que deben dar vida con su imaginación.