Cómo ayudar a los niños a manejar el resentimiento y rencor paso a paso

Las claves que los padres deben considerar para que sus hijos no sean rencorosos

Gabriela Matienzo
Gabriela Matienzo Psicóloga infantil

¿Los niños pueden guardar rencor? Si algo les molesta o se enfadan, ¿pueden recordarlo y actuar en consecuencia a este sentimiento durante mucho tiempo? El rencor es una emoción común, tanto en pequeños como en adultos, sin embargo, muchos no la saben entender y controlar (ni siquiera cuando son grandes). Por eso, en Guiainfantil.com te damos algunas claves para que ayudes a tus hijos a manejar el resentimiento, paso a paso, para evitar que puedan convertirse en adultos rencorosos.

¿Pueden los niños ser rencorosos?

Ayudar a los niños a manejar el resentimiento

Quería contaros una anécdota que me tocó vivir hace un par de años en una entrevista a un niño de 8 años en su examen de admisión a un colegio en el que yo trabajaba. La conversación fue la siguiente:

Niño: ¿Oye aquí estudia 'Carlos Pérez' en 4° de primaria?

Yo: Sí, aquí estudia (dándole énfasis de alegría porque ya tuviera un amiguito). ¿Lo conoces?

Niño: Claro que lo conozco, me dio un golpe en la nariz cuando estudiaba todavía en mi otra escuela hace dos años y me pienso desquitar.

Yo: Mi amor, pero eso ya pasó hace mucho tiempo. ¿Por qué no tratas de olvidarlo?

Niño: Cristóbal Colón descubrió América hace muchísimo tiempo y todos lo recuerdan, ¿por qué yo lo voy a olvidar?

Muchas veces nosotros los adultos, con las mejores intenciones, tratamos de consolar a un niño que ha sido agredido por otro, ya sea verbal o físicamente con palabras como: 'no pasó nada', 'todo está bien', 'ya olvídalo', 'haz borrón y cuenta nueva', etc.

Por supuesto que es importante y necesario ayudarlos a seguir adelante y a superar los malos momentos, sin embargo, con frecuencia tendemos a subestimar los sentimientos de los niños pensando que por ser pequeños pueden superar los resentimientos con mayor facilidad de lo que haríamos nosotros y aunque eso es cierto en muchas ocasiones, nunca debemos restar importancia a lo que sienten respecto a ciertas personas o eventos.

Si dejamos pasar una situación de conflicto que fue importante para nuestros hijos, la ignoramos, le restamos importancia o reprimimos sus emociones al respecto, los más sensibles podrían llegar a resentirlo, es decir, construyen un resentimiento que les genera:

- Ansiedad.

- Pesadillas.

- Miedos.

- Agresividad reprimida.

- Inseguridad.

- Mal humor.

- Retraimiento.

- Somatización.

Paso a paso para ayudar a los niños a manejar el resentimiento

Cómo los padres podemos ayudar a nuestros hijos a no ser rencorosos

Lo más conveniente ante un evento que generó una reacción emocional en nuestro hijo, primero es:

1. No restarle importancia al evento si vemos que para él/ella la tiene.

2. Hacerle saber que nos importa lo que siente.

3. Pedirle que nos cuente qué fue lo que sucedió (como vivió él/ella el evento).

4. Guiarlo con preguntas a descubrir qué sentimiento le generó (qué siente, distinguir si es tristeza, enojo, decepción, etc.)

5. Ayudarlo a poner la situación en perspectiva (verla desde afuera).

6. Ayudarlo a aceptar su responsabilidad en la situación, si tuvo alguna.

7. Analizar con él/ella formas de resolver el conflicto si es posible y pedir a las autoridades del colegio, si no se ha hecho y sucedió ahí, que les ayuden a mediar el tema.

8. Aceptar si nuestro hijo no quiere retomar la relación con alguien y no forzarlo a perdonar o a volver a estrechar un lazo de amistad si él/ella no lo desea.

9. Enseñarlo a descubrir la lección que le deja y a soltar resentimientos por su propio bien.

10. Modelar con el ejemplo, imposible pedirle que supere un conflicto, si él/ella ve que nosotros no logramos hacerlo en nuestro mundo adulto.

No se trata de magnificar algún conflicto menor que para ellos no fue relevante, sino de darle su tiempo a cualquier situación que para ellos fue significativa (aunque a nosotros no nos lo parezca) y acompañarles en el proceso de superarlo.