Cómo eliminar las etiquetas que ponemos a nuestros hijos

El error de etiquetar a los niños

Guiainfantil.com

Los padres, al igual que los profesores y las personas en general, somos muy dados a etiquetar a los hijos o a los alumnos. Esto es uno de los errores más comunes que tanto padres como profesores hacemos a diario.

¿Por qué es un error etiquetar a nuestros hijos o a nuestros alumnos? ¿Por qué debemos deshacer esas etiquetas?

Te contamos algunas pautas para eliminar las etiquetas que ponemos a nuestros hijos.

¿Por qué es un error etiquetar a los niños?

Cómo eliminar las etiquetas que ponemos a nuestros hijos

Es un error básicamente por tres motivos:

1- Al niño se le genera una creencia que se va desarrollando en su personalidad a lo largo de los años. Al menos si la etiqueta es positiva algo bueno habremos hecho, pero en la mayoría de los casos la etiqueta suele ser negativa, como por ejemplo: Marcos es despistado. Si Marcos oye continuamente que es despistado por parte de sus profesores y de sus padres, y es la etiqueta que le corresponde, Marcos aprenderá a ser cada vez  más despistado, adquirirá un rol de despistado dentro de su entorno, incluso lo utilizará de excusa para no poner interés en ese aspecto. Probablemente llegará a la edad adulta alimentando su etiqueta y diciendo cosas del tipo: "yo no valgo porque soy despistado", "buff! a mi no me des esa responsabilidad, que soy muy despistado..."   *Recomiendo la lectura del efecto Pigmalión.

2- La etiqueta te deja muy limitado en tus cambios y mejoras personales. Si quieres que tus hijos puedan cambiar o modificar su personalidad es muy importante que no tengan etiquetas.

3- El daño emocional que puedes causar en ellos, lo que empieza como un juego, como una broma, o como una pequeña característica del hijo o del alumno, poco a poco, lo va interiorizando como un aspecto de su personalidad, y quizá le hará un daño emocional que pudiera llegar a ser irreparable.

¿Cómo podemos quitar las etiquetas de nuestros hijos o alumnos?

Recomiendo varios aspectos que debemos tener muy claros seas padre o seas profesor para eliminar todas las etiquetas de los hijos o alumnos. 

1. Tener espíritu de coach, ya seas padre o profesor, es decir, no juzgar y sí empatizar con tu alumno/hijo, y acompañarle en la mejora de sus actitudes y aptitudes. 

2. Si en algún momento dado le quieres decir algo, que sea algo relacionado con ese momento y esa actitud, no uses una etiqueta, no califiques. Por ejemplo si tu hijo hoy te ha decepcionado por la actitud que ha tenido en la mesa con la familia, le dirás “Marcos me ha decepcionado tu comportamiento en la mesa”  pero no diremos "Marcos eres maleducado", ya que siempre tanto padres como profesores buscamos el efecto inmediato, y no leemos lo evidente. Marcos no es decepcionante ni maleducado, sino que su comportamiento o actitud en el día de hoy te ha decepcionado o no ha sido la correcta. 

3. Cuidar el lenguaje y la forma en que nos dirigimos a los niños. Si la forma de expresión es negativa y proyecta una imagen negativa, seguro que acaba cumpliéndose. Ejemplo: "Marcos no cojas el vaso que tú con lo torpe que eres seguro que lo tiras", si le decís eso a Marcos, tarde o temprano, es cuestión de tiempo, tirará el vaso, ya que has proyectado en él lo que va a pasar y al final la expectativa se cumple. 

4. No generar grandes expectativas a futuro sin contar con su opinión, ya que, por norma general, provoca rechazo hacia esa expectativa. Por ejemplo: “Marcos, un día serás un gran abogado como tu padre”; pueden ocurrir dos cosas, que a Marcos no le guste el derecho y desarrolle una aversión hacia la carrera, o que le guste y que desarrolle miedo a no cubrir las expectativas generadas por el padre.