La cualidad que no puede faltar en un maestro según los padres

¿Cómo es un buen profesor para los niños según sus padres?

María Machado

Yo he tenido la suerte de contar con varios grandes profesores a lo largo de mi etapa escolar que no voy a olvidar nunca. Eduardo, el que fue mi profesor de lengua española y filosofía cuando tenía 12 o 13 años, marcó para siempre mi manera de pensar. Y es que los profesores son una guía, una inspiración, un ejemplo constante y muy importante para los niños.

A mí me gustaría que mis hijos, en algún momento de su paso por el colegio, fueran afortunados de encontrar a un profesor como mi Eduardo. Lo que me ha llevado a preguntarme qué es lo que hizo que él fuera tan buen profesor. ¿Cuáles es la cualidad más importante de un profesor y cuál es la que más valoramos los padres?

Cualidades más importantes de los maestros para los padres

Descubre la cualidad que nunca pueda faltar en un maestro según los padres

Para dar respuesta a estas dos preguntas hemos contado con vuestras opiniones. Hace un tiempo, publicamos una encuesta en forma de story en nuestra cuenta de Instagram (aprovecho para invitarte a que nos sigas en el perfil @guiainfantilcom). En ella preguntábamos a todos los padres cuál creen que es la cualidad más importante de un profesor. ¡Muchas gracias a todos los que participasteis!

Estas son algunas de las respuestas más repetidas en orden de más a menos:

1. Paciencia
Con diferencia, la virtud que más padres valoran de los profesores es… ¡la paciencia! Y es que somos muchos los que a diario nos preguntamos cómo los maestros son capaces de ‘sobrevivir’ a una clase de 20 o 30 niños, si nosotros apenas podemos aguantar sin ponernos de los nervios teniendo solo un pequeño en casa.

2. Empatía
En segundo lugar, la característica más repetida por los padres participantes en esta encuesta fue la empatía. Esta es una de las claves del aprendizaje de los niños, ya que permite al maestro ponerse en la piel de sus alumnos y comprender qué es lo que impide que aprendan o qué les permitiría llegar más lejos.

3. Amor
Muy cerca de la empatía, nos encontramos el amor como imprescindible para un profesor. ‘Amor por su trabajo y amor por sus alumnos’, concretaba una de nuestras mamás seguidoras. Y es que cuando en el aula se respira un ambiente cargado de amor y felicidad es más fácil aprender.

4. Comprensión
Un profesor que no es capaz de comprender a sus alumnos o que no sabe escuchar nunca conseguirá darles a los niños lo que necesitan para aprender y crecer dentro del aula. Por eso, es una de las cualidades más repetidas por los padres.

5. Recursos apropiados
Los papás más prácticos han destacado la necesidad de que los maestros cuenten con los recursos apropiados para brindar todos los conocimientos a los niños. Y aquí, yo añadiría la cualidad de que necesitan ser creativos, ya que es esencial para presentar los ejercicios de una manera más atractiva para los niños. En Guiainfantil.com tenemos actividades, cuentos, consejos y demás recursos educativos muy útiles para inspirar a todos los profes.

6. Responsabilidad
Cuando un profesor se pone delante de su clase debe saber que tiene un tarea muy importante entre manos: formar a los que serán el futuro. Debe ser consciente de la gran influencia que tiene en los niños, que le consideran su figura a seguir. Y recordando a Stan Lee diremos eso de ‘un gran poder conlleva una gran responsabilidad’.

7. Vocación
Cerramos este ranking de las cualidades más apreciadas (aunque hemos recibido otras tantas respuestas) con una palabra imprescindible a la hora de describir a un maestro: vocación. Un profesor que no tiene vocación, nunca podrá entregarse a la clase y darlo todo por los alumnos que están a su cargo.

Qué es lo más importante para un profesor

En un momento en el que parece que los padres y los profesores estamos enfrentados, en bandos diferentes, es importante que utilicemos un poco de esa empatía que les hemos exigido tener a ellos y nos pongamos en su lugar. De esa forma, nos daremos cuenta de lo mucho que les tenemos que agradecer.

¡Gracias a todos los profes del mundo! ¡Gracias, Eduardo!