Escuchar lo que leemos mejora la lectura de los niños

La escucha en los niños está relacionada con la lectura

Cristina Avecilla

Leer cualquier texto que tengas delante requiere poner en funcionamiento los sentidos de tu vista y tu oído.

Vemos las palabras escritas porque las letras nos llegan a través de los ojos, y luego escuchamos las palabras porque somos capaces de imaginar cómo suena el conjunto de letras que acabamos de ver.

Te contamos por qué escuchar lo que leemos mejora la lectura de los niños.

La razón de que escuchar lo que decimos mejora la lectura de los niños

Escuchar lo que leemos mejora la lectura de los niños

Esta capacidad de imaginar cómo suenan las palabras escritas es un proceso complejo y se necesita una maduración cerebral que permita hacer esta relación entre la vista y el oído.

Podemos decir que leer implica contarnos a nosotros mismos una historia explicada por otra persona, por eso y aunque no lo parezca, la capacidad de escucha está directamente relacionada con la lectura.

Para aprender a leer no es válido que el niño atienda y escuche cualquier voz, sino que debe ser la suya, que será la encargada de contar las historias que se explican en los textos que acabe leyendo.

Entrenar la capacidad de escucharse a uno mismo es fundamental a la hora de ayudar a nuestros hijos en el aprendizaje de la lectura, ya que gracias a ello el niño puede entender qué es lo que ha leído. De lo contrario es probable que, ante una frase o texto cualquiera, el niño sepa decir palabra por palabra lo que cuenta el escrito, pero luego no sea capaz de entender qué es lo que ha leído.

Así que cuando un niño consiga que las palabras escritas sean oídas por dentro, éste habrá logrado leer.

Escuchar lo que estamos diciendo también es algo que se entrena, y es especialmente interesante practicar esto con los niños, especialmente con los niños que no saben repetir lo que acaban de explicar hace apenas unos minutos o incluso segundos.

A veces incluso puede pasar que, hablando, el niño cambie una palabra  por otra sin darse cuenta y siga hablando sin corregir la palabra equivocada, llegando incluso a ser absurdo lo que ha dicho.

Si este es el caso de tu hijo te animo a entrenar esta capacidad de escucharse a uno mismo.

Como ves, para conseguir tener una buena lectura necesitamos un tiempo largo de aprendizaje y entrenamiento en el que no bastará con aprender a unir las letras del abecedario, sino que hacen falta otros requisitos relacionados con la atención y concentración del niño.