6 juegos únicos y originales para que los niños aprendan de ecología

Actividades para concienciar a tus hijos sobre la importancia de cuidar el medioambiente

Azucena Zarzuela
Azucena Zarzuela Periodista y escritora de cuentos

Igual que enseñamos a nuestros pequeños a cuidar su higiene, a convivir en sociedad, a saber comer o a aprender contenido académico para que se sepan desenvolver en un futuro, debemos enseñarles a cuidar el planeta. Y como ya es sabido, la mejor manera de aprender siempre es a través del juego. ¿Os animáis a ayudarnos? Desde Guíainfantil.com os proponemos 6 juegos que se pueden considerar únicos y muy originales para que los niños aprendan de ecología de la forma más divertida.

Son actividades y manualidades con las que nuestros hijos tomarán conciencia de la importancia que tiene el cuidado de los recursos naturales. Y es que, el reto es que nuestros pequeños normalicen en su vocabulario palabras como reciclaje, medio ambiente, ecología, cambio climático, residuos…

Juegos para que los niños aprendan de ecología

Juegos para que los niños aprendan de ecología

Como padres tenemos la responsabilidad de garantizar o al menos intentar dejar como legado a nuestros pequeños un mundo mejor. Y el planeta no está ya para muchas bromas. En juego está nuestra propia salud y el futuro de la especie humana. Con el cuidado del medio ambiente no podemos dejar para mañana lo que sí podemos hacer hoy. Las medidas y obligaciones gubernamentales no son suficientes, todos debemos arrimar el hombro y aportar nuestro pequeño granito de arena de forma personal. Y aquí, como en todo, la educación es la que hace el camino. Por eso, a continuación te proponemos algunos juegos muy divertidos para introducir a los niños en la ecología.

1. Reciclar
Sin duda, este es el comienzo: enseñar a nuestros hijos a reciclar. Y para que sea más divertido haremos nuestros propios contenedores. Deberemos hacernos con cinco cajas que pintaremos de colores. Con pinturas de dedos colorearemos una de naranja, para los deshechos orgánicos; otra amarilla, para los envases y plásticos; la azul para el papel y cartones; la verde, para vidrios y botellas; y la gris, para el resto de basura. Y si además pedimos a nuestros hijos que nos acompañen cuando toque sacar la basura estaremos en el buen camino.

2. Los guardianes del agua
Convertiremos a nuestros retoños en auténticos detectives del agua. Antes de irse a dormir deberán comprobar que todos los grifos de la casa están bien cerrados y serán los encargados de verificar que mamá y papá cierran rápido el grifo cuando nos lavamos los dientes o fregamos cualquier cosa. ¡Cómo les gusta sentirse mayores y poder intercambiar los roles para ser ellos quienes nos regañen a nosotros! Seguro que andan en alerta en busca de nuestra equivocación.

3. Manualidades customizadas
Importante para aprender el doble uso de los objetos. Y es que, las cosas también son lo que no parecen. Los más pequeños que quieran introducirse en la ecología pueden empezar con hacer su propio gusano de colores. Para ello recogeremos tapones de plástico de botellas y, sobre un papel, los iremos pegando correlativamente hasta tener nuestro gusano. ¿Quién se atreve a pintarle los ojos? También podemos darle una segunda vida a una lata de refresco tras convertirla en un bote de lápices, una vez que la hayamos decorado a nuestro gusto.

[Leer +: Más manualidades con materiales reciclados]

4. Música reciclada
Inculcar la ecología a los niños también puede pasar por fabricar nuestros propios instrumentos musicales. Botes que ya no sirvan pueden hacer las veces de tambor. Envases de plástico con lentejas en su interior y sellados con cinta adhesiva serán nuestras maracas. Y aquí va mi propuesta estrella: la pandereta. Necesitaremos una caja de quesitos vacía (de esas redondas, por no recordar marcas), cinta aislante, cascabeles (podemos conseguirlos en una mercería) y papeles de celofán de colores. ¿Estamos ya preparados? Metemos los cascabeles en la caja, que cerraremos bien con la cinta aislante. Por último, podemos decorarla con el papel celofán para que brille más nuestra música.

5. La Naturaleza como juguete
Propondremos a nuestros hijos que elijan algún elemento de la Naturaleza que quieran ser. Por ejemplo, uno dirá que un oso, otro que un lago o un árbol, alguno una flor o una montaña… y así hasta tener bastantes personajes ficticios. Luego, les entregaremos a cada uno una madeja de lana de diferentes colores y deberán atarse con el compañero del entorno con el que se relaciona su personaje elegido.

Así descubrirán cómo al oso le gusta vivir en la montaña, sentarse bajo la sombra del árbol o beber agua fresquita del lago. Las hebras de las lanas se mezclarán creando una auténtica telaraña de colores a la vez que descubrirán que todos necesitamos de todos y que todos los elementos del ecosistema son igualmente importantes, que no puede haber desequilibrios en la Naturaleza.

6. ¿Leñador o guarda forestal?
Jugaremos con los amigos en el parque. Supongamos que hay diez participantes, uno será el guarda forestal y otro el leñador, mientras que los ocho restante serán los árboles. Como si del Pilla-pilla se tratará todos deberán echar a correr. Si un participante es alcanzado por el leñador deberá quedarse quieto en el sitio y será un árbol talado. Solo volverá al juego cuando sea tocado por el guarda forestal. Con esta actividad los niños aprenderán sobre los problemas de la tala descontrolada o el daño que hacen los incendios. Y es que, el guarda forestal deberá estar atento y avisar a sus árboles para que el leñador no acabe con ellos y su juego.

Las lecciones de ecología se adquieren poco a poco. Todo necesita su esfuerzo y constancia, por ello, cuanto antes empecemos a trabajar con los pequeños estos temas antes estaremos poniéndole freno a los problemas. Y recordad que jugar no es solo cosa de niños, porque el respeto y cuidado del planeta es cosa de todos.

Puedes leer más artículos similares a 6 juegos únicos y originales para que los niños aprendan de ecología, en la categoría de Medio Ambiente en Guiainfantil.com.