Cómo calcular los días fértiles mediante el moco cervical

Cómo lograr el embarazo analizando el flujo vaginal durante tu ciclo

Estefanía Esteban

Tener éxito a la hora de conseguir el embarazo depende en gran medida de calcular de forma correcta los días de máxima fertilidad dentro del ciclo menstrual. Y existen muchas formas de averiguarlo. Una de ellas se basa en la observación del cambio del flujo vaginal.

Te explicamos cómo calcular los días fértiles mediante el moco cervical para lograr el embarazo. 

Cómo calcular los días fértiles

Calcular los días fértiles mediante moco cervical

El moco cervical no es otra cosa que el flujo vaginal. Habrás notado que durante algunos días se hace más espeso y cambia de color, mientras que durante otros días es más transparente y su consistencia algo más 'pegajosa'. Tiene su explicación: el moco cervical de la mujer cambia dependiendo del periodo del ciclo menstrual en el que se encuentre. Y todo tiene una finalidad. 

El moco cervical es un indicador de la fertilidad femenina. De hecho, existen métodos anticonceptivos basados en la observación del flujo. Si lo que quieres es lograr un embarazo, te será muy útil prestar atención a estos indicativos mediante la observación de los cambios que se dan en tu flujo:

  1. Moco ácido y espeso. Durante la primera fase del ciclo, la fase folicular, las secreciones internas de la vagina se vuelven espesas y su composición es ácida. Esta etapa comienza con el primer día de la regla y termina con el momento de la ovulación. Justo al terminar la menstruación, la vagina es 'taponada' por un moco más espeso, que tiene un objetivo: prevenir esta zona de infecciones. Sin embargo, tú probablemente sientas un flujo blanquecino o transparente, pero escaso. La mayor parte del flujo es interno. Cuando llegue el día que encuentres un moco más consistente, como un grumo blanquecino, será el indicativo de que comienza tus días fértiles. Es el tapón mucoso que se desprende para dejar libre la zona de la vagina para que los espermatozoides puedan llegar hasta las trompas de Falopio.
  2. Moco elástico y menos ácido. Una vez que se desprende el moco cervical, las secreciones se vuelven más abundantes y transparentes. El moco cervical es más elástico, el flujo más 'pegajoso'. Se trata de la etapa de ovulación. El cuerpo se prepara para una posible fecundación, y el moco cervical tiene su función: ayuda a los espermatozoides a llegar hasta el óvulo. Como es más elástico, les permite desplazarse con más rapidez. Sabrás que estás a punto de entrar en tus días fértiles porque de pronto notas moco cervical que forma hilos que se estiran, como si fuera 'clara de huevo'. 
  3. Moco blanquecino y más espeso. Tras el periodo de ovulación llega la fase lútea. Durante esta etapa pueden pasar dos cosas: que se consiga la concepción o que no haya embarazo. Si no hay embarazo, el óvulo terminará siendo expulsado mediante la etapa de menstruación. En esta etapa, el moco cervical es blanquecino y más espeso, por culpa de unos mayores índices de progesterona.

Calcular tus días fértiles mediante el moco cervical

Si lo que quieres es aprender a detectar tus días fértiles a través de los cambios del flujo vaginal, debes permanecer muy atenta a los cambios en la consistencia del moco cervical. 

¿Cómo puedes analizar el moco cervical? Deberás hacerte con un poco de fluido y sostenerlo con uno de tus dedos. Al frotarlo entre dos dedos, notarás la consistencia y espesor del moco cervical. Debes de estar atenta al color y a la elasticidad o flexibilidad del flujo. El momento de fertilidad máxima es cuando el moco cervical sea muy flexible y transparente, muy similar a una clara de huevo.   

Si el moco cervical es espeso o más amarillento, puede ser indicativo de que la ovulación ya se produjo.