9 cosas que los padres podemos aprender cada día de los niños

Los niños son especialistas en aceptar críticas, pedir perdón y reconocer errores

María José Padilla
María José Padilla Coach educativa

En ocasiones he escuchado como un adulto se quejaba de sus responsabilidades y obligaciones como tal y cómo le gustaría volver a ser a un niñ@… No sé si será tu caso, pero… te invito a revivir esa experiencia a través de los ojos de tu [email protected]: ¿qué cosas puede enseñarte tu hijo para adaptarlas a tu vida adulta? He elaborado una mini lista con las 9 cosas que los padres aprenden cada día de los niños, y lo he hecho gracias a mi hijo Damián, que tanto me ha enseñado. 

Las 9 cosas que los padres podemos aprender de los niños

cosas que los padres aprenden de los niños

¿Te gustaría volver a ser un niñ@? ¿Te gustaría sentir por un día lo que tu [email protected] experimenta como niñ@? ¿Te gustaría volver a recordar de tu niñez? ¿Empatizas con las emociones de tu [email protected]? ¿Sabes ponerte en su lugar? 

Me encanta cuando mi hijo emplea la asertividad para decir lo que siente y quiere. Me encanta cuando dice NO, sin herir a los demás. ¡¡Mucho que aprender de ellos!! ¿Te imaginas haciendo esto con tu jefe? ¿Con tu madre? ¿Con tu pareja? O simplemente, reconociéndolo en ti.

Los niños son especialistas en aceptar críticas, pedir perdón, reconocer errores y de hacerse responsables de lo que han hecho. ¿A qué mola? Los niños también están llenos de motivación y ganas de descubrir cosas nuevas, ¡para ellos el mundo está lleno de cosas asombrosas! Sigue su ejemplo, no tengas miedo a explorar y mira las cosas como si fuera la primera vez que las vieras. ¿Qué más cosas podemos los padres aprender cada día de los niños? Yo... 

1. Aprendo a ser paciente, a no querer las cosas ya, a disfrutar de cada cosa que hacía y a vivirla con intensidad. Los niños para eso ¡son grandes maestros! Solo tienes que observar cómo juegan…

2. Aprendo cada día a perseguir mis sueños y a hacerlos realidad. ¿Recuerdas cuando tu [email protected] aprendía a andar? Se caía y lo volvías a poner de pie, aprendiendo de la constancia y el tesón por seguir adelante. Sigue aplicándolo a tu vida ahora. Si te caes, ¡levántate!

3. Aprendo a no darle tanta importancia a la imagen, a estar más por lo que hago y menos por si llevo el pantalón o la camiseta adecuada… Aprendo que la mejor ropa está en mirar a los ojos y prestar atención a sus palabras y a sus risas. No te preocupes si haces el ridículo.

4. Aprendo de la libertad, de sentir y de decir en cada momento lo que me viene a la cabeza: sin filtros, sin miedo, sin rodeos… Y sino, pídele a tu hijo un beso cuando esté super concentrado en su juego o estudios, y verás lo que te dice…

5. Aprendo a no creer a pies juntitas cosas que no me dejan progresar o evolucionar y que me limitan. Prueba a decirle a tu hijo que no puede conseguir algo, ¿cómo reacciona? Nos sorprende su empeño para lograr cosas, así que intenta ser más flexible y adaptable contigo mismo, porque recuerda que tus barreras, ¡están en tu mente!

6. Aprendo a ser más atrevida, ¡a pasar a la acción! A no pensar tanto en lo que dirán los demás, sino a pensar en lo que yo misma me voy a decir y, sobre todo, en lo que le voy a contar a mi hijo. Deja de preconcebir ideas y olvida los prejuicios. ¿No te das cuenta de que estás [email protected] de oportunidades?

7. Aprendo a emocionarte, a apasionarme y a sentir mi corazón más vivo que nunca. Nuestros hijos son especialista en esto… ¡son pura emoción! Por favor, suelta tu escudo emocional protector y dile "te quiero" cada vez que puedas. Reconoce tu vulnerabilidad, ¡esto sí que es de valientes!, y pon el corazón en lo que hagas.

8. Aprendo a disfrutar de la naturaleza, la belleza o las cosas mínimas, porque nuestros hijos en la sencillez encuentran la distracción y ponen la atención. ¡Y esto les hace ser creativos e innovadores!

9. Aprendo a dar lo máximo de mí e intentar alcanzar la excelencia, ¡haga lo que haga! Actividades extra escolares que levantan pasiones y sacan de ellos un potencial, que de otra manera, no saldría. ¡¡Encuentra tu actividad!! 

Se acerca el final y te quiero recordar que los niños, si no saben algo, lo preguntan, y si necesitan ayuda, la piden. Este es un gran aprendizaje que debemos tener muy presentes, porque no tenemos súper poderes. Y por supuesto, descansa cuando lo necesites. Si tu [email protected] se cansa, estoy segura que busca un regazo donde reponer su energía.

Por último, lo mejor que podemos aprender de ellos es a ser felices y a ilusionarnos por cada cosa o acción que vayamos a llevar a cabo. Intenta reflejarte en el brillo de tu [email protected] para así sentirte como él. La vida es más fácil de lo que creemos si la miramos como un niñ@

Si lo consigues, ¡ese era el objetivo de este articulo! ¡¡Felicidades!! Ahora, aprende a ¡¡¡celebrarlo!!!