Los 9 superpoderes de las madres que los niños más valoran

Cómo cambia la vida de una mujer cuando es madre

Lidia Nieto
Lidia Nieto Editora Jefe

Desde que tuve a mi primera hija hace casi ahora 8 años, mis sentimientos hacia mi madre han cambiando totalmente. No es que ahora no la quiera igual, ¡es que la quiero más y, sobre todo, la valoro más! ¿Cómo era capaz de hacer todo lo que hacía sin perder la sonrisa y mostrándose siempre cariñosa ? Gracias a los innatos 9 superpodores de las madres. 

Los 9 superpodores de las madres 

los 10 superpoderes de las madres

Seguramente si Disney quisiera hacer una nueva entrega de su película 'Los Increíbles' probablemente tendría un montón de candidatas para protagonizar esta tercera parte, y es que las madres tenemos superpoderes. Y no uno, ni dos, ni tres... En Guiainfantil.com hemos contado hasta nueve. ¿Estás de acuerdo con nosotras? 

1. El superpoder de oírlo todo
Tienes un radar tan potente que eres capaz de escuchar desde tu habitación si tu hijo cambia de postura mientras duerme, si tose un poquito o si respira. Eso en casa, pero es que cuando está en el parque eres capaz de adivinar entre cientos de llantos cuál es el de tu hijo. Tienes tan desarrollado este superpoder de oírlo todo que, a veces, hasta escuchas llorar al niño de tu vecina del cuarto (y tú vives en el segundo). 

2. El superpoder de encontrar el juguete perdido
Todos los fines de semana, tu hijo y tú colocáis los juguetes para que todo esté en su lugar, pero, seamos realistas, ¡no dura más de una hora! Y es justo cuando ha pasado una hora y cinco minutos cuando llega el drama: "¡¡¡Mamá, no encuentro mi juguete favorito!!!". Y tú, como si tuvieras un escáner, recorres la habitación y ¡das con él! ¡Increíble! 

3. El superpoder de dar besos curativos
Esos abrazos, esas caricias y esos besos que tú les das a tus hijos cuando tienen fiebre tienen mucho más efecto que cualquier dosis de paracetamol o ibuprofeno. Y es que mamá es la mejor doctora que un niño puede tener. 

4. El superpoder de llegar a todos los sitios
Vas a buscarles al colegio, les llevas a la extraescolar correspondiente, haces compra, les bañas, les preparas la cena, les cuentas un cuento... ¡y eres capaz de hacerlo todo antes de las 21.30 de la noche, hora en la que quieres que tus hijos estén en la cama y, lo más curioso, sin despeinarte! ¡Eres toda una crack!  

5. El superpoder de la paciencia
Probablemente hasta que no has sido madre no te has percatado de la paciencia que tienes, y es que solo una madre es capaz de ver tres veces seguidas la película favorita de su hijo, pasarse toda una mañana en la exhibición de kárate o de gimnasia rítmica de tu pequeño/a o de tirarse más de una hora en la mesa hasta que consigue que este se lo coma todo. 

6. El superpoder de recordar todo
Las agendas no están hechas para ti, y es que en tu cabeza eres capaz de retener toda la información que necesitas. Pedir hora con el pediatra, comprar el gorro para el disfraz del colegio, recoger el abrigo del tinte, encargar el pescado para la comida del fin de semana, llamar a la madre de Hugo para decirla que no podréis ir al cumple, confirmar asistencia para la fiesta de aniversario de los abuelos... ¡Para quitarse el sombrero! 

7. El superpoder de anticiparse al futuro
Las madres tenemos un sexto o habría que decir séptimo sentido, y es que solo así se entiende que porque el niño tosa mientras ve la televisión, ya sepas que al día siguiente no irá al colegio porque le subirá la fiebre, o que prepares el domingo por la mañana el uniforme para el día siguiente como si supieras a ciencia cierta que se iba a ir la luz en casa y no ibas a poder poner la lavadora. 

8. El superpoder de transformarte
Por la mañana eres la mejor empleada de tu empresa; cuando te llama tu vecina para contarte un problema, cambias el rol para pasar a ser la mejor amiga del mundo; y por la tarde, sacas tu vena de profesora y lo mismo estudias con tus hijos Matemáticas, que Inglés, que Social o Sciences... ¡Si es que vales un montón! 

9. El superpoder de quererles por encima de todo
Pero sin duda, hay un superpoder que te hace ser la mejor madre del mundo. A pesar de las noches sin dormir, de las horas que empleas repasando Lengua con ellos, de los dolores de cabeza que te crea escucharles discutir sin parar o de los días que te vas a la cama sin cenar del cansancio, tus hijos son todo para ti. Les quieres y les amas por encima de todo, porque sin ellos tu vida no sería la misma y, sobre todo, no tendría sentido.