Yo también soy una madre maravillosamente imperfecta - Maternidad real

Ser madres (imperfectas) y disfrutar de nuestra maternidad sin culpa

Lucía Galán, Pediatra
En este artículo
  1. La maternidad real es maravillosamente imperfecta
  2. Ser madres imperfectas y aprender de nuestros errores

¿Cómo vives la maternidad? ¿Qué contestarías si te preguntaran por la maternidad real? ¿Eres de las mamás que opinan que muchas veces cometemos el error de idealizarla? Debatimos juntas sobre aquello de lo que realmente trata la maternidad y lo fabuloso de ser una madre maravillosamente imperfecta. Piensa en el legado que quieres dejar a tus hijos y cómo te gustaría que recordaran su infancia y a ti el día de mañana cuando ya no estés a su lado.

Hablamos sobre todo ello con Lucía Galán (conocida como Lucía mi pediatra en redes sociales), que también se siente una madre maravillosamente imperfecta.

La maternidad real es maravillosamente imperfecta

Madres maravillosamente imperfectas y felices

Las madres perfectas no existen. Todas somos imperfectas; maravillosamente imperfectas. Nos creemos que tenemos que saber de todo, estar siempre para nuestros hijos sin cometer el más mínimo error, pero en verdad no es así, no tiene por qué ser así. Es que es imposible que sea así.

Somos madres que queremos lo mejor para nuestros hijos, ¡desde luego que sí! Pero ante todo somos personas. ¿Qué ser humano no comete errores? Desear llegar a una perfección, además de imposible, es algo que no nos sientan bien y que además nos va a crear inseguridades y sentimientos de frustración o culpa. Como consecuencia, vamos a impedir que este viaje de la maternidad sea algo bonito y significativo.

Coincidirás conmigo que la maternidad va de sentir, de aprender, de vivir, de crecer como persona. Va de disfrutar al máximo de nuestros queridos hijos, de sorprenderse con cada cosa que hacen, de darse cuenta de cuáles son las cosas que realmente importan. De coleccionar momentos e instantes que no puedes pasar por alto porque son los que en verdad te van a dar la felicidad. Por eso, si estás pensando día tras día en la perfección como madre, te perderás estás y otras cosas maravillosas que vienen asociadas a la maternidad.

Ser madres imperfectas y aprender de nuestros errores

La maternidad real de las madres imperfectas

La perfección no existe. Ni en nosotras como madres ni tampoco en los padres. Los errores son parte del proceso. Y precisamente por eso debemos mostrarnos ante nuestros hijos como padres y madres involucrados, reales e imperfectos.

1. Vive tu experiencia de ser madre de una forma real, sin edulcorantes, sin culpas ni cargos de conciencia. Será el mejor ejemplo que puedas dar a tus hijos. Haz gala de ser esta madre maravillosamente imperfecta.

2. Usa palabras como 'perdón' o 'me he equivocado' y tus niños comprenderán que los súper papás y las súper mamás también pueden aprender de sus errores. Y sí, es lo que estás pensando, es algo necesario para su desarrollo como personas críticas con pensamiento propio.

3. El día tiene 24 horas. Parece obvio, pero muchas veces queremos hacer tanto, tan bien y en tan poco tiempo que lo que en verdad logramos es sentirnos mal con nosotras mismas.

4. Eres madre y tienes que cuidar de tus niños. Pero también vale dedicar tiempo a una misma, dejar para mañana lo que ya no te apetezca hacer hoy o tomarte un respiro o un café con las amigas.

5. Relega tareas. Estás ahí para tus hijos, pero el resto de la familia también. No dudes en involucrar a los tuyos en el cuidado de tus hijos o, si tienes la posibilidad, contrata ciertas ayudas. Que tus niños crezcan con, por ejemplo, el referente de sus abuelos les ayudará a definir su personalidad y su forma de ser.

6. La vida te ha dado la oportunidad de ser madre, tómatelo como un regalo. Saborea cada momento y olvídate de lo inalcanzable.

Puedes leer más artículos similares a Yo también soy una madre maravillosamente imperfecta - Maternidad real, en la categoría de Ser madres y padres en Guiainfantil.com.

Publicado:
Actualizado: