Lo que me hace sentir culpable como madre y qué hago para gestionarlo

El sentimiento de culpabilidad en la maternidad y cómo liberarse de él

Beatriz Martínez

El otro día oí decir a un coach experto en temas de familia que somos la generación de padres y madres que más nos sentimos culpables de todo y por todo. No hizo falta nada más para que me pusiera a pensar en el tema, y es que, seguro que a ti también te pasa, hay más de una cosa que hace que una madre se sienta culpable a lo largo de día. En esta ocasión, vengo a compartirlas contigo, a contarte qué suelo hacer para acallar esas voces y a preguntarte, de madre a madre, cómo lo llevas tú.

La culpabilidad de una madre, ¿qué puedo hacer?

Cuando la madre se siente culpable

La culpabilidad, más que un sentimiento, es una especie de sombra que acecha por todos lados y que nos asalta cuando menos te lo esperas dando al traste con la alegría y el buen humor. Yo al menos así lo veo. Tanto es así que basta que esa culpa te atrape para que ya no puedas pensar en otra cosa. ¿Por qué será?

Siempre queremos más para nuestros hijos, nada nos parece suficiente, y no me refiero a las cosas materiales, hablo de ser la madre más compresiva del mundo, la que tiene todas las respuestas, la que nunca levanta la voz por nada y la que sabe enseñar a sus hijos a gestionar divinamente bien sus emociones.

Y cada vez nos evaluamos más a nosotras mismas: 'esto no tenía que haber salido así', 'cómo voy a lograr que no grite si la chillona de la casa soy yo', 'que si es normal que sienta celos de su hermana porque un día le di una galleta a ella y a él no', 'vaya madre estoy hecha', 'con tanto trabajo no me queda apenas tiempo para jugar con los niños', 'fíjate que el otro día me dijo que era una mala madre (será que tiene toda la razón del mundo)'. 'Será mejor que haga algo para compensarlo'... Y así un día tras otro, venga a darle vueltas a la odiosa culpabilidad que hace que perdamos el norte.

No es fácil salir de ese bucle, seguro que tú también te has puesto a leer artículos relacionados con el tema, a hablarlo con otras madres, con tu pareja... y sin embargo parece que la cosa no mejora. Pues bien, una servidora que está cansada de analizarlo todo y que está harta de esa felicidad tóxica que te intentan transmitir, se ha propuesto lo siguiente, no es que sea la fórmula mágica para sacar de la mente y el corazón la culpabilidad, pero al menos seguro que resulta de ayuda.

Qué hacer para no sentirte así ni pensar que todo es por tu culpa

La culpabilidad en la maternidad

Sí, soy una buena madre, lo sé, quiero a mis hijos por encima de todo, les dedico tiempo, les cuido y pienso en lo mejor para ellos, igual que haces tú con tus niños. No obstante, siempre hay cosas que me hacen sentir una madre culpable, así que, en lugar de pensar en ellas una y otra vez, voy a hacer esto haber si funciona.

1. Voy a intentar aprender de los errores
¿Te sientes culpable por el poco tiempo que pasas con tus hijos? Pues igual es un error del que se puede aprender. A mí también me pasa, así que voy a mirar el tiempo que paso con mis hijos y lo voy anotar en un papel. Si en verdad es muy poco, voy a tratar de ponerle remedio cuanto antes, si es tiempo 'suficiente', recordemos que el trabajo y las millones de cosas más que tenemos que hacer, pues dejaré de pensar en ese sentimiento de culpabilidad de una vez por todas.

2. Pediré perdón cuando tenga que pedirlo
Sí, si le has gritado esta mañana a tu hijo porque no se vestía y ya era la hora de salir de casa, eres culpable. A mí me ha pasado más de una vez y más de dos, sucumbo a las prisas y, en lugar de ser amable y cariñosa, alzo la voz para cumplir el objetivo que no es otro que ser puntuales, los mayores y los pequeños.

Sin embargo, a mi modo de ver, en vez de machacarnos y decir lo horribles que somos como madres (cosa que no es cierto), podemos pedir disculpas y añadir algo como: 'no te quería gritar pero es que tenemos prisa y aún no has terminado de hacer las cosas', seguro que así nos sentimos menos culpables, los niños ven que los mayores no siempre tienen razón y que de ellos también depende que todos lleguemos a nuestros lugares de trabajo o escuela a tiempo.

Superar la culpa que siente la madre

3. Le daré vueltas al tema pero no tantas como ahora
No creo que pueda dejar de pensar en que tenía que haber hecho esto en vez de lo otro pero, para darle una vuelta de hoja, voy a mirar la intención buena y positiva que hay detrás de todo esto. Si me siento culpable por tener que trabajar, hacer la compra, recoger la casa y demás en lugar de jugar con los niños, me diré a mí misma que las otras cosas también hay que hacerlas y que muchas de ellas se hacen en beneficio de los niños.

[Leer +: Cómo dejar de sentirse culpable por gritar a los niños]

4. Mi día, y el tuyo, solo tiene 24 horas
Igual nos sentimos tan culpables porque abarcamos de más, ¿no te parece? El día tiene las horas que tiene y hay que distribuirlas entre los niños, el trabajo, la casa, el ocio (de vez en cuando), descansar, dormir... Me fijaré metas pero realistas, nada de pensar que soy una mujer que todo lo puede, así las frustraciones y las culpas no me acecharán tanto.

5. Procuraré sacar algo de tiempo para mí misma
No, no me he vuelto loca por pensar que soy culpable, entre otras cosas, de pasar poco tiempo con mis niños y a la vez querer un poco de espacio para mí. Es que sinceramente creo que es necesario para transmitir buenas vibraciones, para estar de buen humor, para pensar y reflexionar, y también para quererse y valorarse una misma.

6. NO me voy a comparar con nadie
La otra cosa que voy hacer y que voy a procurar repetir como un mantra es la de no compararme con nadie. Yo soy yo y lo hago lo mejor que puedo, así que, ¿por qué tanto sentimiento extraño? Mejor nos centramos en lo positivo, en las cosas buenas y en esos momentos tan maravillosos que nos regalan los niños a diario.

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