13 líneas rojas que las madres no podemos sobrepasar con los hijos

Los padres somos el ejemplo de los niños y nunca podemos olvidarlo

María José Padilla
María José Padilla Coach educativa
Intentamos ser padres y madres perfectos: que todo lo hagan bien, que tengan todo siempre ordenado, que pasen todo el tiempo del mundo con sus hijos... Sin embargo, la perfección no existe y, por lo tanto, nuestro objetivo no debe ser alcanzarlo dentro de nuestra maternidad o paternidad. Sin embargo, sí que hay algunas líneas rojas que los padres y las madres no podemos sobrepasar, sobre todo cuando hablamos de la educación de nuestros hijos.

Nuestro ejemplo educa a nuestros hijos

Educación de los hijos por parte de las madres

Una de las habilidades ocultas que tienen los niños es estar en el sitio menos indicado en el momento más comprometido... y así, nosotras como madres, ¡somos cazadas! Y es que, todas estamos en peligro. Cazadas por algo que no debemos hacer o decir pero que hemos hecho o dicho sin una clara explicación. Y es que nuestra supermisión con nuestros superhijos es ser el mejor supermodelo a seguir para ellos.

¿Cómo conseguirlo? ¡Vamos a ello! Pero antes de comenzar, ten en cuenta las siguientes pautas para no ser una madre cazada:

- No hagas lo que no quieres que te imiten.

- Ante un momento de desesperación, ¡huye! Que no te vea nadie lo que puedes llegar a hacer. Es mejor tomarse un respiro y encontrar de nuevo la calma.

- Trabaja lo más que puedas en tu autocontrol y autoconocimiento.

- Aprende a respirar, respirar y respirar, antes de pasar la línea roja.

- Y si un día cometes el error, no olvides aclarar la situación y pedir disculpas.

Líneas rojas que las madres no podemos pasar

Líneas rojas de todas las madres

Dicho esto, vamos a compartir las 13 cosas que ninguna madre debe hacer delante de sus hijos o estará pasando una línea roja que será muy difícil de retroceder:

1. No te pases el día enganchada al móvil o no tendrás potestad para decirle a tu hijo: se acabaron las tecnologías o deja de jugar con el ordenador o apaga el móvil...

2. No digas ningún taco, palabrota o frase fea delante de él o ella, si no quieres que en los próximos días lo repita como un loro.

3. No hagas ningún comentario que no quieras que llegue a otros oídos... Lo que se comenta en casa, en casa se tiene que quedar.

4. El gran error: prometer algo que no vas a cumplir. No se te ocurra decirle que harás algo (que le comprarás algún juguete o que visitaras a los primos...), si luego no vas a poder hacerlo. Te habrás desacreditado para un buen tiempo como madre en la que puede confiar.

5. '¡Corre! ¡Corre! ¡Que da tiempo a cruzar!'. Y al final acabáis cruzando en rojo... Recuerda: si el semáforo para los peatones está rojo, no se te ocurra cruzarlo cuando vas con tu hijo o hija. Después no tendrás credibilidad cuando le digas: el semáforo no está verde para cruzar... Es posible que acaben cruzando corriendo, como tú le animaste a hacer aquel día que teníais prisa.

6. Por favor, no sobrecargues a tus hijos de actividades. No son (ni serán) superhéroes. Recuerda, serán superhijos para ti, siempre y cuando tú estés dedicándole el tiempo que necesitan y te requieran. No por más actividades van a estar más distraídos o con mejores relaciones. Por el contrario, lo único que conseguirás será presionarlos.

7. Evita los comentarios negativos sobre tu cuerpo, pelo o alguna habilidad... El trabajo de la autoestima parte de los padres.

8. Intenta no mostrar tus miedos delante de tu hijo o hija. Los miedos se imitan, igual que aquello que te sobresalta, te produce rechazo o incluso asco. Cuenta con que tu niño o niña crecerá con ese mismo miedo.

9. No escucharlos o interrumpirlos cuando estén hablando contigo... Trátalos como te gustaría que te trataran a ti. Si acuden a contarte algo es porque es importante para ellos. Demuéstrales que también él o ella es importante para ti.

Otras cosas que tener en cuenta en la educación de los niños

Educar en el ejemplo a los niños

10. Interrogarlos o forzarles a que te cuenten algo que no quieren contar. O invadir su privacidad o intimidad. Todos tenemos una parcela interior que queremos que nos sea respetada. Respétasela y ellos respetarán la tuya.

11. Evita las comparaciones entre hermanos o amigos, además de las criticas a sus relaciones o amistades. Cada uno es especial y único. Házselo sentir. Dale la confianza suficiente para que tome sus propias decisiones.

12. No te olvides de la fiesta de cumpleaños de su mejor amiguito, del disfraz de la fiesta de fin de curso o de ponerle la merienda en la mochila. Estos descuidos, te harán pasar la línea de ser una buena madre a sentirte como la peor madre del mundo (quizás para ellos no tenga tanta importancia pero para ti, la conciencia no te dejará dormir durante varias semanas o incluso meses).

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13. Y por último, ni se te ocurra intentar que tu hijo o hija esté feliz las 24 horas del día... No caigas en este error, porque para conseguirlo tendrás que se permisiva, tendrás que dejar de ponerle límites o hacerlo un consentido o consentida... Y eso, después te llevará más trabajo, porque os complicará la relación y las relaciones con los demás.

Recuerda que eres una gran mamá, que el tiempo de dedicación a tus hijos no va en la cantidad sino en calidad, así que, mejor poco e intenso que mucho y con discusiones. No intentes que cumpla tus sueños. Y, por supuesto, no olvides cuidar de ti para dar lo mejor a los demás, esta será la mejor forma de ser el mejor modelo a seguir por ellos.

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