Aurelio el ciempiés indeciso. Cuento divertido para niños

Cuentos graciosos para que los niños pasen un buen rato de lectura

Marisa Alonso Santamaría

Para acercar al niño a la lectura y lograr que se enamore de ella es fundamental acertar con el tipo de cuentos  que lee. Si el niño lee libros que le resultan aburridos o poco interesantes se mostrará reacio a invertir parte de su tiempo entre las páginas del libro. Sin embargo, si el libro es atractivo y le cautiva, querrá más.

Para lograr "engancharles" con la lectura puedes probar con cuentos divertidos para niños como este, Aurelio, el ciempiés indeciso.

Cuentos divertidos para niños. Cuentos para pasar un buen rato

Cuentos divertidos para niños

Pasó un ciempiés por una zapatería y decidió comprarse unas bonitas botas de charol naranjas, que había visto en el escaparate. Aurelio, que así se llamaba el ciempiés, tenía un pequeño problema: le costaba mucho tomar decisiones. Todos lo conocían allí por Aurelio, el indeciso.

Cuando entró a comprárselas, el dependiente de la tienda, que ya lo conocía, se echó las manos a la cabeza.

— Por favor, quiero probarme esas botas rojas — dijo Aurelio al dependiente, cambiando de parecer al entrar en la tienda.

— ¿Qué número gasta? — preguntó el dependiente educadamente, sabiendo ya la respuesta.

— El número 39 — dijo Aurelio, el indeciso.

Cuando acababa de ponérselas llamaron su atención unas botas verdes, y decidió probarse esas también.

— Por favor, me gustaría probarme esas botas verdes de la segunda estantería — dijo de nuevo, dirigiéndose al dependiente.

Estaba decidiendo si quedarse con las botas rojas o las verdes, cuando vio unas preciosas botas con tacón que le encantaron.

— Por favor, ¿me puede alcanzar esas botas de tacón? — le dijo otra vez al dependiente, que resopló con fuerza al darse la vuelta y miró al cielo, sin decirle nada.

Aurelio, paseaba por la alfombra de la tienda con todas las botas puestas, mirándose pensativo en el espejo, decidiendo cuál de ellas comprar y, por el rabillo del ojo, vio reflejadas en el espejo unas botas de cremallera.

— ¿Me puede traer esas bonitas botas de cremallera?  — Creo que esas van a ser las que escoja finalmente.

El dependiente poniéndose bizco, esta vez sin disimular, lo miró enfadado y dando un rabotazo, fue en busca de las nuevas botas.

Aurelio, el ciempiés indeciso, volvió a pasear por la alfombra con todas las botas puestas: las rojas, las verdes, las de tacón, las de cremallera. Daba vueltas y vueltas mirándose en el espejo de la tienda, sin decidirse aún por ninguna de ellas.

— ¡Ayyyyy, no me lo puedo creer!  — exclamó muy contento, dirigiéndose a una nueva estantería donde había unas botas con cordones. ¡Esas, quiero esas botas! ¡Son preciosas!

El dependiente respiró aliviado, al ver que Aurelio se había decidido por fin. Fue a buscar a la trastienda su número y, al momento, volvió muy serio, y dijo a punto de llorar:

— No me quedan de ese número.

Actividad de comprensión lectora para niños

Tras leer este cuento infantil, vamos a practicar la comprensión lectora de los niños, veamos si han comprendido la lectura: 

- ¿Quién es el protagonista del cuento?

- ¿Qué sobrenombre tenía Aurelio?

- ¿Dónde transcurre la historia?

- ¿Puedes nombrar algún tipo de zapatos de todos los que se probó?

- ¿Cómo termina la historia?