El bosque del silencio. Poema infantil sobre la diversión y el ruido

Una poesía que explica que los niños cuando son felices, hacen ruido

Marisa Alonso Santamaría

Los niños son ruidosos, y es que, los jugar, reírse, cantar, correr y las demás actividades que apasionan a los niños, hacen ruido. Este poema infantil sobre la diversión y el ruido es perfecto para niños y adultos.

El bosque del silencio es una poesía infantil que trata de explicar a los niños y, sobre todo a los adultos, que los niños hacen ruido cuando están siendo felices. Sino... ¡qué aburrido sería!

Poema infantil sobre la diversión: El bosque del silencio

Poema infantil sobre la diversión y el ruido

No sabe cómo llegó,

pero solo se encontró

en aquél lugar del mundo

mirando a su alrededor.

 

Y buscando distraído

mirándole descubrió,

a otro conejito blanco

que curioso se acercó

y el conejito perdido

entonces le preguntó:

Conejo ¿dónde me encuentro?

el otro le contestó:

 

«En el bosque del Silencio»

 

«Es un bonito paisaje»

—dijo el conejo perdido—,

pero aquí noto algo extraño

me lo dicen mis oídos.

 

«En el bosque del Silencio

no escucharás ningún ruido,

todos vivimos tranquilos

quédate y harás amigos».

 

Decidido el conejito

en el bosque se quedó,

el primer día cansado

durmió todo de un tirón.

 

Al amanecer contento

se acercó a beber al rio,

pero todos le chistaron

¡Haces demasiado ruido!

 

Paseando por el bosque

se puso a canturrear,

pero todos le dijeron

¡Aquí no puedes cantar!

 

Con dos piedras hizo música

feliz se puso a saltar

y enseguida le dijeron

¡Deja ya de molestar!

 

Al otro día el conejo

se marchó sin hacer ruido,

pues el bosque resultó

un lugar muy aburrido.